Juan Páez Ávila
El mensaje del candidato presidencial de la Alternativa Democrática, enmarcado en el texto de la Constitución Nacional Bolivariana, dirigido a los oficiales, sub oficiales, clases y soldados de la Fuerza Armada Nacional, en momentos en que Hugo Chávez se viste de militar y hace campaña electoral en los cuarteles, tiene que ser leído como un desmentido al Comandante Candidato, de que la FANB es chavista. Henrique Capriles Radonski, aspirante a Presidente de la República y por lo tanto a Comandante en de la FANB, dejó absolutamente claro cuál sería su relación con la Institución Armada, si gana las elecciones el 7 de Octubre próximo.
Ratificar que la Fuerza Armanda Bolivariana es una institución de la República, con una misión específica establecida en la Constitución Nacional vigente, de defender la soberanía nacional y estar al servicio de la nación y no de un grupo o personalidad política alguna, desconcertó al candidato presidencial Hugo Chávez, que violando la Carta Magna ha venido predicando que la FANB tiene una misión distinta, asignada por él, de ser antiimperialista, socialista y chavista.
El candidato presidencial Henrique Capriles, que viene siendo aclamado por masivas manifestaciones de venezolanos, en diferentes ciudades, grandes y pequeñas, en todo el territorio nacional, desmiente también, en la calle, los supuestos resultados de encuestadores tarifados, que sirven al mejor postor. Expertos en publicidad consideran que el objetivo de Hugo Chávez de hacer publicar encuestas en las que aparece ganando las elecciones, después de 14 años de fracaso administrativo, es crear la percepción de un falso triunfo, para intentar explorar un posible apoyo militar para consumar un fraude, por la fuerza.
De allí que Chávez ya no tiene contacto con el pueblo que antes lo recibía en barriadas, calles y avenidas de la mayoría de las ciudades del país, lo abrazaba y las mujeres lo besaban, tal como hacen hoy con su contendor Capriles Radonski en toda la geografía nacional. Las verdaderas encuestas que manda a hacer la Sala Situacional de Miraflores le indican a Chávez, que está perdido, y por eso se refugia en los cuarteles, como último recurso, tratando de convertir a la FANB en su partido político, que lo mantenga en el poder por la fuerza, violando la Constitución Nacional. Por eso reaccionó virulentamente contra el Mensaje institucional de Capriles a los militares.
Pero ni que se vista de militar activo, ostentado un grado de Comandante en Jefe, que él mismo se dio modificando la Ley Orgánica de la Fuerza Armada, violando la Constitución Nacional, su desfasado y repetitivo discurso no le devolverá el poder que obtuvo mediante los votos en 1998, en circunstancias críticas de los partidos tradicionales, que favorecieron su victoria. Después de casi 14 años de ejercicio del Poder Ejecutivo y control de los demás Poderes Públicos, Hugo Chávez ya pertenece a un pasado en el que no supo siquiera dignificar y profesionalizar a la FANB. Se dedicó a politizarla, a humillar a oficiales que no se prestaban a la adulancia, y a ascender a aquellos que sin poseer méritos profesionales, que arribaron entre los últimos de sus promociones, por el sólo hecho de identificarse con su socialismo fracasado en el mundo y con un patria o muerte, que le recomendó Fidel Castro para convertirlos en incondicionales y dejarlos traficar con los dineros públicos, y a algunos hasta con el narcotráfico.
Capriles Radonski propuso en su breve mensaje un Plan que comprende los aspectos clave, para hacer de la FANB una institución moderna, preparada en primer lugar para defender nuestras fronteras como escenario fundamental para la defensa integral del territorio nacional; fortalecer su independencia operacional; capacitarla en todos los niveles requeridos para afrontar toda amenaza a la nación; reconocer los méritos profesionales como esenciales para los ascensos militares; desempeñar un papel cardinal en el desarrollo del país; alejarla de todo culto la personalidad, propio de los regímenes totalitarios.
Para cumplir con todos y otros objetivos militares imprescindibles, la familia militar debe disfrutar de una seguridad social acorde con el rol que desempeña la Institución Armada en un país democrático y progresista, sin ser sometido ningún oficial a retaliaciones o venganzas por no repetir el pensamiento único de su Comandante en Jefe.
Todo esto es el compromiso que expresó en su Mensaje a las FANB Henrique Capriles Radonski, al que dará cumplimiento una vez que asuma la Presidencia de la República y la Comandancia en Jefe de la Institución Armada.
Juan Páez Ávila
lunes, 6 de agosto de 2012
CAPRILES Y EL FUTURO
Juan Páez Ávila
Después de recibir el respaldo espontáneo de 2 millones de venezolanos que votaron por su nominación para ser candidato de la Alternativa Democrática, e inmediato apoyo de más de 3 millones al ser reconocido los resultados de las elecciones primarias por los otros candidatos, quienes se sumaron efusivamente para formar parte de su comando de campaña, Henrique Capriles Radonsky se encamina hacia el triunfo definitivo para ser el próximo Presidente de la República.
El voto abrumador que recibió Capriles el 12 de Febrero tiene que llenar de optimismo a los venezolanos de todos los sectores democráticos, sin exclusión alguna, la mayoría del país puede sentirse representada no sólo en su candidatura, sino también en su discurso incluyente, sencillo pero lleno de confianza por el futuro de todos los ciudadanos que quieren paz, empleo, seguridad, bienestar personal y progreso general del país, expresado en unas elecciones ejemplares para Hispanoamérica y el mundo, que busca un rumbo, un camino para consolidar la democracia.
Sin agresiones, sin amenazas, siempre mirando el futuro de progreso de todos los venezolanos, Henrique Capriles Radonsky y su victoria pasan a ser también un ejemplo para la selección todos los aspirantes a ser candidatos a dirigir los destinos públicos de la nación. Primero, hay que oír al pueblo y consultarlo, constatar en contacto con ese pueblo, como lo hizo Capriles desde la Gobernación del Estado Miranda y en sus visitas a las regiones, cómo es ese pueblo y qué busca, e interpretarlo correctamente. Segundo, ningún candidato debe ser elaborado en comités ejecutivos o cúpulas fácilmente manipulables por intereses personales o de grupos, muchas de buena fe, creyendo que representan la sabiduría política, cuando, por diversas razones, se ha perdido el pulso, la realidad de un país.
La victoria de Henrique Capriles es de todos los demócratas de Venezuela, hayan votado o no por su candidatura presidencial, tanto por su escogencia en elecciones primarias y abiertas a las que podían concurrir todos los que buscaran un camino para erradicar la violencia de los menos y el radicalismo de muchos, y en cuanto al significado y proyección nacional e internacional de la participación y protagonismo de los electores. El pueblo ha demostrado que quiere ser protagonista, participando con su voto. Un camino para erradicar el mesianismo, el personalismo.
El camino hacia el triunfo en las elecciones de octubre, por la Presidencia de la República, queda ampliamente despejado para Henrique Capriles, porque el golpe que ha recibido el adversario, Hugo Chávez, es políticamente mortal. ¿Cómo explicar y menos justificar que él se escoge a sí mismo como candidato presidencial e impone los candidatos a gobernadores y alcaldes, mientras Capriles es seleccionado por el voto de los venezolanos en elecciones primarias, lo mismo que los gobernadores y alcaldes que se presentarán en diciembre de este año y en marzo del próximo, a disputarles el poder a sus incondicionales escogidos a dedo?
A Hugo Chávez se le agotó el discurso de la confrontación, del insulto al adversario y de la demagogia a un pueblo, que cada día protesta por los engaños de que ha sido víctima. El nuevo método de escoger candidatos en elecciones primarias, entre representantes de diversos partidos y organizaciones independientes, ya se ha constituido en una nueva manera de hacer política, que llegó para quedarse.
Venezuela volverá a ser ejemplo para el mundo, no sólo por rescatar la democracia representativa, sino también por convertir a los electores en verdaderos protagonistas de la política, al convocarlos a participar en la selección de sus candidatos a la representación pública, mediante elecciones primarias abiertas a todos los ciudadanos inscritos en el Registro Electoral Permanente.
Después de recibir el respaldo espontáneo de 2 millones de venezolanos que votaron por su nominación para ser candidato de la Alternativa Democrática, e inmediato apoyo de más de 3 millones al ser reconocido los resultados de las elecciones primarias por los otros candidatos, quienes se sumaron efusivamente para formar parte de su comando de campaña, Henrique Capriles Radonsky se encamina hacia el triunfo definitivo para ser el próximo Presidente de la República.
El voto abrumador que recibió Capriles el 12 de Febrero tiene que llenar de optimismo a los venezolanos de todos los sectores democráticos, sin exclusión alguna, la mayoría del país puede sentirse representada no sólo en su candidatura, sino también en su discurso incluyente, sencillo pero lleno de confianza por el futuro de todos los ciudadanos que quieren paz, empleo, seguridad, bienestar personal y progreso general del país, expresado en unas elecciones ejemplares para Hispanoamérica y el mundo, que busca un rumbo, un camino para consolidar la democracia.
Sin agresiones, sin amenazas, siempre mirando el futuro de progreso de todos los venezolanos, Henrique Capriles Radonsky y su victoria pasan a ser también un ejemplo para la selección todos los aspirantes a ser candidatos a dirigir los destinos públicos de la nación. Primero, hay que oír al pueblo y consultarlo, constatar en contacto con ese pueblo, como lo hizo Capriles desde la Gobernación del Estado Miranda y en sus visitas a las regiones, cómo es ese pueblo y qué busca, e interpretarlo correctamente. Segundo, ningún candidato debe ser elaborado en comités ejecutivos o cúpulas fácilmente manipulables por intereses personales o de grupos, muchas de buena fe, creyendo que representan la sabiduría política, cuando, por diversas razones, se ha perdido el pulso, la realidad de un país.
La victoria de Henrique Capriles es de todos los demócratas de Venezuela, hayan votado o no por su candidatura presidencial, tanto por su escogencia en elecciones primarias y abiertas a las que podían concurrir todos los que buscaran un camino para erradicar la violencia de los menos y el radicalismo de muchos, y en cuanto al significado y proyección nacional e internacional de la participación y protagonismo de los electores. El pueblo ha demostrado que quiere ser protagonista, participando con su voto. Un camino para erradicar el mesianismo, el personalismo.
El camino hacia el triunfo en las elecciones de octubre, por la Presidencia de la República, queda ampliamente despejado para Henrique Capriles, porque el golpe que ha recibido el adversario, Hugo Chávez, es políticamente mortal. ¿Cómo explicar y menos justificar que él se escoge a sí mismo como candidato presidencial e impone los candidatos a gobernadores y alcaldes, mientras Capriles es seleccionado por el voto de los venezolanos en elecciones primarias, lo mismo que los gobernadores y alcaldes que se presentarán en diciembre de este año y en marzo del próximo, a disputarles el poder a sus incondicionales escogidos a dedo?
A Hugo Chávez se le agotó el discurso de la confrontación, del insulto al adversario y de la demagogia a un pueblo, que cada día protesta por los engaños de que ha sido víctima. El nuevo método de escoger candidatos en elecciones primarias, entre representantes de diversos partidos y organizaciones independientes, ya se ha constituido en una nueva manera de hacer política, que llegó para quedarse.
Venezuela volverá a ser ejemplo para el mundo, no sólo por rescatar la democracia representativa, sino también por convertir a los electores en verdaderos protagonistas de la política, al convocarlos a participar en la selección de sus candidatos a la representación pública, mediante elecciones primarias abiertas a todos los ciudadanos inscritos en el Registro Electoral Permanente.
CAPRLES FENÓMENO ELECTORAL
Juan Páez Ávila
Las crisis políticas, sociales o económicas que pueden afectar a cualquier país del mundo, en los que las soluciones se buscan a través de un cambio de gobierno, mediante la realización de elecciones. Los pueblos eligen a quien se conecta con mayor propiedad con sus angustias y problemas, y no se preguntan si los candidatos a sustituir el caos, son de derecha o de izquierda, como acaba de suceder en España, en la que una mayoría de españoles eligió a Rajoy, señalado como un representante de la derecha, y en Francia, en la que los franceses escogieron a Hollande para presidente, considerado un hombre de izquierda.
De allí que el señalamiento por parte de Hucho Chávez y sus seguidores, supuestamente contra Henrique Capriles de ser el candidato de la derecha, no ha impedido que el Gobernador de Miranda se convierta en un fenómeno electoral, vitoreado por pueblos enteros, que salen a las calles y avenidas, sin distingo de color político, incluyendo a miles de chavistas, a acompañarlo y respaldarlo como candidato a la Presidencia de la República.
Y aunque los chavistas recalcitrantes, obnubilados por los dogmas del estalinismo, protesten e insulten, para que les baje el delirio de la prepotencia que los puede empujar a todo tipo de locura, deben recordar que su comandante Hugo Chávez ganó la contienda en 1998 con los votos de adecos y copeyanos descontentos. Los millones de votos que obtuvo no los trajo de Cuba ni vinieron de Marte. Los mismos adecos y copeyanos que eligieron a Carlos Andrés Pérez y a Rafael Caldera, para citar sólo dos, en gran parte fueron los que elevaron a la Presidencia a Hugo Chávez, y hoy caminan, trotan y corren detrás de Henrique Capriles, no sólo para saludarlo, los hombres, y besarlo las mujeres, sino para decirle que será el próximo Presidente de Venezuela.
Los venezolanos, después darle varias oportunidades a Hugo Chávez, por 14 años, aunque los amenacen ya perdieron las esperanzas y el miedo. Hoy viven igual o peor que cuando eligieron al Comandante, pensando en que un militar frenaría al hampa, que por lo contrario se ha desbordado y apoderado de las calles y de las cárceles; que acabaría con la corrupción, pero a algunos de sus más altos colaboradores los señalan no sólo Venezuela sino en todo el universo democrático, como los grandes traficantes, que se han enriquecido ilícitamente con los dineros públicos y el narcotráfico; que resolvería el problema del alto costo de la vida, y hoy la inflación más alta de América Latina y una de las más altas del mundo, vuelve sal y agua los aumentos de sueldos, el salario mínimo no le alcanza a los más pobres para la cesta alimentaria, menos para la canasta básica; que iba a resolver el problema de la vivienda, y el déficit ha aumentado a más de 2 millones. Con el agua al cuello y cuando descubren que Capriles le gana de calle, decide apresuradamente aprueba construir más de 150 mil este año, y no llegan a 80 mil, sin todos los servicios y sin documentos de propiedad. Y si le agregamos los apagones en las principales ciudades del país, grandes y pequeñas, por falta de planificación e inversión, queda patentizada la incapacidad de la camarilla militar y civil que Chávez ha escogido para dirigir ministerios e institutos autónomos. Y lo de PDVSA es igual en cuanto a la ineficiencia de sus altos dirigentes, pero peor cuando pensamos en la importancia que ha significado para el país la producción petrolera, hoy disminuida y las refinerías a media máquina, al extremo que el gobierno tiene que importar millones de litros de gasolina, más que la sacan de contrabando altos funcionarios militares y civiles.
La debacle de la administración pública le abre el camino a Capriles hacia un triunfo por avalancha, en las próximas elecciones presidenciales del 7 de Octubre, para sustituir un gobierno que no tenido un funcionario medianamente eficaz, que recoja los niños de la calle, para no hacer quedar mal a su Comandante en Jefe, que juró que se quitaría el nombre si no lo lograba en uno o dos años. Pues ya va para los 14 y no tiene nada más que ofrecerle a los venezolanos, que no se calan más su demagogia, mentiras que ha querido transformar en verdades, que el pueblo se las cobrará votando masivamente por Henrique Capriles el día 7 de octubre.
Las crisis políticas, sociales o económicas que pueden afectar a cualquier país del mundo, en los que las soluciones se buscan a través de un cambio de gobierno, mediante la realización de elecciones. Los pueblos eligen a quien se conecta con mayor propiedad con sus angustias y problemas, y no se preguntan si los candidatos a sustituir el caos, son de derecha o de izquierda, como acaba de suceder en España, en la que una mayoría de españoles eligió a Rajoy, señalado como un representante de la derecha, y en Francia, en la que los franceses escogieron a Hollande para presidente, considerado un hombre de izquierda.
De allí que el señalamiento por parte de Hucho Chávez y sus seguidores, supuestamente contra Henrique Capriles de ser el candidato de la derecha, no ha impedido que el Gobernador de Miranda se convierta en un fenómeno electoral, vitoreado por pueblos enteros, que salen a las calles y avenidas, sin distingo de color político, incluyendo a miles de chavistas, a acompañarlo y respaldarlo como candidato a la Presidencia de la República.
Y aunque los chavistas recalcitrantes, obnubilados por los dogmas del estalinismo, protesten e insulten, para que les baje el delirio de la prepotencia que los puede empujar a todo tipo de locura, deben recordar que su comandante Hugo Chávez ganó la contienda en 1998 con los votos de adecos y copeyanos descontentos. Los millones de votos que obtuvo no los trajo de Cuba ni vinieron de Marte. Los mismos adecos y copeyanos que eligieron a Carlos Andrés Pérez y a Rafael Caldera, para citar sólo dos, en gran parte fueron los que elevaron a la Presidencia a Hugo Chávez, y hoy caminan, trotan y corren detrás de Henrique Capriles, no sólo para saludarlo, los hombres, y besarlo las mujeres, sino para decirle que será el próximo Presidente de Venezuela.
Los venezolanos, después darle varias oportunidades a Hugo Chávez, por 14 años, aunque los amenacen ya perdieron las esperanzas y el miedo. Hoy viven igual o peor que cuando eligieron al Comandante, pensando en que un militar frenaría al hampa, que por lo contrario se ha desbordado y apoderado de las calles y de las cárceles; que acabaría con la corrupción, pero a algunos de sus más altos colaboradores los señalan no sólo Venezuela sino en todo el universo democrático, como los grandes traficantes, que se han enriquecido ilícitamente con los dineros públicos y el narcotráfico; que resolvería el problema del alto costo de la vida, y hoy la inflación más alta de América Latina y una de las más altas del mundo, vuelve sal y agua los aumentos de sueldos, el salario mínimo no le alcanza a los más pobres para la cesta alimentaria, menos para la canasta básica; que iba a resolver el problema de la vivienda, y el déficit ha aumentado a más de 2 millones. Con el agua al cuello y cuando descubren que Capriles le gana de calle, decide apresuradamente aprueba construir más de 150 mil este año, y no llegan a 80 mil, sin todos los servicios y sin documentos de propiedad. Y si le agregamos los apagones en las principales ciudades del país, grandes y pequeñas, por falta de planificación e inversión, queda patentizada la incapacidad de la camarilla militar y civil que Chávez ha escogido para dirigir ministerios e institutos autónomos. Y lo de PDVSA es igual en cuanto a la ineficiencia de sus altos dirigentes, pero peor cuando pensamos en la importancia que ha significado para el país la producción petrolera, hoy disminuida y las refinerías a media máquina, al extremo que el gobierno tiene que importar millones de litros de gasolina, más que la sacan de contrabando altos funcionarios militares y civiles.
La debacle de la administración pública le abre el camino a Capriles hacia un triunfo por avalancha, en las próximas elecciones presidenciales del 7 de Octubre, para sustituir un gobierno que no tenido un funcionario medianamente eficaz, que recoja los niños de la calle, para no hacer quedar mal a su Comandante en Jefe, que juró que se quitaría el nombre si no lo lograba en uno o dos años. Pues ya va para los 14 y no tiene nada más que ofrecerle a los venezolanos, que no se calan más su demagogia, mentiras que ha querido transformar en verdades, que el pueblo se las cobrará votando masivamente por Henrique Capriles el día 7 de octubre.
DERECHOS HUMANOS
Juan Páez Ávila
La orden del Presidente Chávez a su Canciller para que gestione la salida de Venezuela de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos
de la Organización de Estados Americanos, tiene como objetivo dejar sin protección a los venezolanos víctimas de la recurrente violación de sus derechos constitucionales por parte de cuerpos represivos del gobierno, que se le puede convertir en un boomerang, debido a los compromisos que ha adquirido en diferentes tratados internacionales que ha firmado y ratificado, como miembro la ONU y de la OEA que exigen su cumplimiento insoslayable.
El establecimiento de los Derechos Humanos en la Constitución Nacional y en todas las Cartas Magnas del mundo civilizado, y la creación de instituciones nacionales e internacionales para vigilar el cumplimiento de tales normas fundamentales en la sociedad contemporánea, es considerado como uno de los avances de mayor trascendencia en la búsqueda de un régimen que garantice el progreso material y espiritual del ser humano. Sin embargo, no lo han podido disfrutar los pueblos donde la cultura de la violencia ha predominado, en la conciencia no sólo de los gobernantes llegados al poder por la fuerza de las armas, sino también en algunos casos ungidos por el voto mayoritario de la población.
Las grandes dificultades que han encontrado los seres humanos en el devenir de su evolución hacia una sociedad de tolerancia y de respeto a sus derechos, han sido muchos, la mayoría productos del mesianismo de algunos gobernantes que para perpetuarse en el poder, han violado y violan lo que antes, ejerciendo la oposición, defendían. Y no es el último caso el único que la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos de la OEA denuncia, sino que en su último informe con relación al gobierno del Presidente Hugo Chávez, devela centenares de hechos violentos contra adversarios del régimen o simples disidentes de sus políticas públicas, que han sido víctimas de la represión policial o de la acción judicial después de ser imputados de cometer delitos comunes sin que los fiscales ni los jueces puedan presentar pruebas convincentes y sobre todo señaladas como tales por las leyes vigentes.
La reacción del Jefe del Estado y en particular de los representantes de los Poderes Legislativo, Judicial y Ciudadano, de rechazo al informe, la y descalificación a quienes lo elaboraron a partir de denuncias de familiares o de las propias víctimas, revela la gravedad de lo que está pasando en nuestro país, cuyos altos funcionarios se niegan a discutir el contenido de dicho informe para demostrar su posible sesgo político.
El Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quedará en la OEA como testimonio de la actuación de funcionarios del gobierno que utilizan la violencia contra civiles indefensos, condenados por El Estatuto de Roma, aprobado y ratificado por Venezuela. Si por ahora no pueden ser juzgados por sus delitos de lesa humanidad, éstos no prescriben y su impunidad será transitoria, y sus autores recibirán la sanción de los tribunales nacionales e internacionales cuando las circunstancias lo permitan.
En el mundo contemporáneo ya existen casos ejemplares, en los que gobernantes y sus cómplices en la ejecución de acciones represivas, violatorias de los Derechos Humanos han sido apresados y condenados por tribunales internacionales integrados por jueces imparciales, verdaderos profesionales de la aplicación de la justicia. De allí que algunos altos funcionarios del actual gobierno, responsables de delitos contra las personas inermes, civiles desarmados, manifestantes pacíficos, tendrán que responder en el futuro cercano o lejano, ante la justicia internacional
Y aunque es posible que con la entrada a MERCOSUR Hugo Chávez se vea obligado a morigerar la represión policial y controlar, si es que puede, a los grupos paramilitares, para cumplir con disposiciones del tratado integracionista, relativas a las libertades públicas, es necesario esperar las próximas ejecutorias gubernamentales. Lo que resulta evidente es que la salida de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, tendrá un alto costo político internacional, y si la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y el propio candidato de la Alternativa Democrática, Henrique Capriles Radonski, manejan acertadamente la bravuconada Chavista, el costo político puede ser también nacional y cobrado en votos en plena campaña electoral.
La orden del Presidente Chávez a su Canciller para que gestione la salida de Venezuela de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos
de la Organización de Estados Americanos, tiene como objetivo dejar sin protección a los venezolanos víctimas de la recurrente violación de sus derechos constitucionales por parte de cuerpos represivos del gobierno, que se le puede convertir en un boomerang, debido a los compromisos que ha adquirido en diferentes tratados internacionales que ha firmado y ratificado, como miembro la ONU y de la OEA que exigen su cumplimiento insoslayable.
El establecimiento de los Derechos Humanos en la Constitución Nacional y en todas las Cartas Magnas del mundo civilizado, y la creación de instituciones nacionales e internacionales para vigilar el cumplimiento de tales normas fundamentales en la sociedad contemporánea, es considerado como uno de los avances de mayor trascendencia en la búsqueda de un régimen que garantice el progreso material y espiritual del ser humano. Sin embargo, no lo han podido disfrutar los pueblos donde la cultura de la violencia ha predominado, en la conciencia no sólo de los gobernantes llegados al poder por la fuerza de las armas, sino también en algunos casos ungidos por el voto mayoritario de la población.
Las grandes dificultades que han encontrado los seres humanos en el devenir de su evolución hacia una sociedad de tolerancia y de respeto a sus derechos, han sido muchos, la mayoría productos del mesianismo de algunos gobernantes que para perpetuarse en el poder, han violado y violan lo que antes, ejerciendo la oposición, defendían. Y no es el último caso el único que la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos de la OEA denuncia, sino que en su último informe con relación al gobierno del Presidente Hugo Chávez, devela centenares de hechos violentos contra adversarios del régimen o simples disidentes de sus políticas públicas, que han sido víctimas de la represión policial o de la acción judicial después de ser imputados de cometer delitos comunes sin que los fiscales ni los jueces puedan presentar pruebas convincentes y sobre todo señaladas como tales por las leyes vigentes.
La reacción del Jefe del Estado y en particular de los representantes de los Poderes Legislativo, Judicial y Ciudadano, de rechazo al informe, la y descalificación a quienes lo elaboraron a partir de denuncias de familiares o de las propias víctimas, revela la gravedad de lo que está pasando en nuestro país, cuyos altos funcionarios se niegan a discutir el contenido de dicho informe para demostrar su posible sesgo político.
El Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quedará en la OEA como testimonio de la actuación de funcionarios del gobierno que utilizan la violencia contra civiles indefensos, condenados por El Estatuto de Roma, aprobado y ratificado por Venezuela. Si por ahora no pueden ser juzgados por sus delitos de lesa humanidad, éstos no prescriben y su impunidad será transitoria, y sus autores recibirán la sanción de los tribunales nacionales e internacionales cuando las circunstancias lo permitan.
En el mundo contemporáneo ya existen casos ejemplares, en los que gobernantes y sus cómplices en la ejecución de acciones represivas, violatorias de los Derechos Humanos han sido apresados y condenados por tribunales internacionales integrados por jueces imparciales, verdaderos profesionales de la aplicación de la justicia. De allí que algunos altos funcionarios del actual gobierno, responsables de delitos contra las personas inermes, civiles desarmados, manifestantes pacíficos, tendrán que responder en el futuro cercano o lejano, ante la justicia internacional
Y aunque es posible que con la entrada a MERCOSUR Hugo Chávez se vea obligado a morigerar la represión policial y controlar, si es que puede, a los grupos paramilitares, para cumplir con disposiciones del tratado integracionista, relativas a las libertades públicas, es necesario esperar las próximas ejecutorias gubernamentales. Lo que resulta evidente es que la salida de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, tendrá un alto costo político internacional, y si la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y el propio candidato de la Alternativa Democrática, Henrique Capriles Radonski, manejan acertadamente la bravuconada Chavista, el costo político puede ser también nacional y cobrado en votos en plena campaña electoral.
jueves, 5 de julio de 2012
EL CANDIDATO DE LA PAZ
Juan Páez Ávila
El estado de crispación política, de discriminación y de odio entre los venezolanos, impulsado por el lenguaje violento y `procaz de Hugo Chávez, cada vez que se encadena, utilizando abusivamente los medios de comunicación bajo presión y amenaza de sanciones, requiere un cambio en la conducción del país, que desde la jefatura del Estado detenga la ola de violencia, generalmente ejecutada por grupos radicales antidemocráticos armados ilegalmente, y mafias del narcotráfico que compran policías, militares y jueces para delinquir.
El peligro de un posible recrudecimiento de la violencia se ha puesto de manifiesto después de la enfermedad del Presidente Hugo Chávez, porque lo que debería ser una legítima lucha democrática por la sucesión, entre quienes se consideran con credenciales políticas para aspirar a continuar la obra del actual jefe de Estado, se ha convertido en una pelea a cuchillo, que ha llevado a algunos como es el caso del Gobernador de Barinas a plantear públicamente la utilización de la guerra como alternativa para preservar el poder. Otros como el Ministro de la Defensa, General Rangel Silva ha declarado varias veces que la Fuerza Armada Bolivariana, Antiimperialista y sobre todo la Chavista, no reconocerá a otro Comandante en Jefe que a Hugo Chávez, lo cual hay que interpretarlo como una amenaza de golpe de Estado si el Presidente no es reelecto.
Y aunque hasta ahora, a 5 meses de las elecciones para elegir un nuevo Presidente, la guerra de Adam Chávez y el golpe de Estado de Rangel Silva no han pasado de ser simples amenazas, para tratar de intimidar a la población votante, en unas elecciones primarias en las que sufragaron más de 3 millones de venezolanos, fue electo el actual Gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski, candidato a la Presidencia de la República por la Alternativa Democrática, candidato de la paz, levantando las banderas del progreso y de la unidad de todos los ciudadanos .
El respaldo que ha recibido Henrique Capriles a lo largo de todo el país, en visitas casa por casa, son ya una demostración de que los venezolanos queremos vivir en paz, no sólo como condición de vida de una nación civilizada, sino también como única alternativa para reconstruir un país destruido en su infraestructura material y en sus valores éticos, por la violencia utilizada por el gobierno del Presidente Comandante contra la propiedad privada y contra el manejo transparente de los dineros del Fisco Nacional que son de todos los venezolanos, y no de una camarilla gobernante.
La reacción nacional e internacional del mundo democrático contra el terrorismo y el narcotráfico como delitos de lesa humanidad, es una señal de que el ser humano y en particular los gobernantes democráticos, han tomado la decisión de realizar todos los esfuerzos requeridos para frenar las guerras civiles y entre naciones, la producción y el tráfico de drogas. Para combatir estos flagelos del crimen organizado, los venezolanos tenemos la alternativa de elegir a Henrique Capriles Radonski, el 7 de octubre, Presidente de la República para la paz, el progreso y la reconciliación.
Hay que derrotar la mentira, el cinismo de Hugo Chávez y quienes temen perder el poder en las elecciones del 7 de octubre, y acusan a la oposición de estar preparando actos de violencia y hasta un posible golpe de Estado para derrocarlo. Los únicos que dan golpes de Estado son los militares, que como el propio Chávez traicionan el juramento de lealtad y defensa de la Constitución Nacional, y utilizan las armas que les confía la República para tratar de satisfacer sus ambiciones personales. Fue lo que sucedió el 4 de Febrero de 1992, cuyo intento golpista lo derrotó Carlos Andrés Pérez, quien llamó a las Fuerzas Armadas, como Presidente constitucional. a defender las instituciones democráticas. Y en cuanto a los posibles actos de violencia en las calles, los que portan armas ilegales son los grupos irregulares y terroristas del chavismo, conocidos por los desafueros que han cometido contra venezolanos pacíficos y democráticos.
El estado de crispación política, de discriminación y de odio entre los venezolanos, impulsado por el lenguaje violento y `procaz de Hugo Chávez, cada vez que se encadena, utilizando abusivamente los medios de comunicación bajo presión y amenaza de sanciones, requiere un cambio en la conducción del país, que desde la jefatura del Estado detenga la ola de violencia, generalmente ejecutada por grupos radicales antidemocráticos armados ilegalmente, y mafias del narcotráfico que compran policías, militares y jueces para delinquir.
El peligro de un posible recrudecimiento de la violencia se ha puesto de manifiesto después de la enfermedad del Presidente Hugo Chávez, porque lo que debería ser una legítima lucha democrática por la sucesión, entre quienes se consideran con credenciales políticas para aspirar a continuar la obra del actual jefe de Estado, se ha convertido en una pelea a cuchillo, que ha llevado a algunos como es el caso del Gobernador de Barinas a plantear públicamente la utilización de la guerra como alternativa para preservar el poder. Otros como el Ministro de la Defensa, General Rangel Silva ha declarado varias veces que la Fuerza Armada Bolivariana, Antiimperialista y sobre todo la Chavista, no reconocerá a otro Comandante en Jefe que a Hugo Chávez, lo cual hay que interpretarlo como una amenaza de golpe de Estado si el Presidente no es reelecto.
Y aunque hasta ahora, a 5 meses de las elecciones para elegir un nuevo Presidente, la guerra de Adam Chávez y el golpe de Estado de Rangel Silva no han pasado de ser simples amenazas, para tratar de intimidar a la población votante, en unas elecciones primarias en las que sufragaron más de 3 millones de venezolanos, fue electo el actual Gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski, candidato a la Presidencia de la República por la Alternativa Democrática, candidato de la paz, levantando las banderas del progreso y de la unidad de todos los ciudadanos .
El respaldo que ha recibido Henrique Capriles a lo largo de todo el país, en visitas casa por casa, son ya una demostración de que los venezolanos queremos vivir en paz, no sólo como condición de vida de una nación civilizada, sino también como única alternativa para reconstruir un país destruido en su infraestructura material y en sus valores éticos, por la violencia utilizada por el gobierno del Presidente Comandante contra la propiedad privada y contra el manejo transparente de los dineros del Fisco Nacional que son de todos los venezolanos, y no de una camarilla gobernante.
La reacción nacional e internacional del mundo democrático contra el terrorismo y el narcotráfico como delitos de lesa humanidad, es una señal de que el ser humano y en particular los gobernantes democráticos, han tomado la decisión de realizar todos los esfuerzos requeridos para frenar las guerras civiles y entre naciones, la producción y el tráfico de drogas. Para combatir estos flagelos del crimen organizado, los venezolanos tenemos la alternativa de elegir a Henrique Capriles Radonski, el 7 de octubre, Presidente de la República para la paz, el progreso y la reconciliación.
Hay que derrotar la mentira, el cinismo de Hugo Chávez y quienes temen perder el poder en las elecciones del 7 de octubre, y acusan a la oposición de estar preparando actos de violencia y hasta un posible golpe de Estado para derrocarlo. Los únicos que dan golpes de Estado son los militares, que como el propio Chávez traicionan el juramento de lealtad y defensa de la Constitución Nacional, y utilizan las armas que les confía la República para tratar de satisfacer sus ambiciones personales. Fue lo que sucedió el 4 de Febrero de 1992, cuyo intento golpista lo derrotó Carlos Andrés Pérez, quien llamó a las Fuerzas Armadas, como Presidente constitucional. a defender las instituciones democráticas. Y en cuanto a los posibles actos de violencia en las calles, los que portan armas ilegales son los grupos irregulares y terroristas del chavismo, conocidos por los desafueros que han cometido contra venezolanos pacíficos y democráticos.
CRISIS EN PARAGUAY
Juan Páez Ávila
La destitución del Presidente Fernando Lugo por el Congreso de su país, según lo establecido en la Constitución Nacional de Paraguay, aceptaba por él bajo protesta, porque considera que se ha afectado la democracia paraguaya, ha provocado la reacción violenta de varios presidentes latinoamericanos, particularmente de Hugo Chávez, cuyos voceros denuncian un golpe de Estado, en nombre del golpista del 4 de Febrero de 1992. Algunos más comedidos señalan que no se respetó el debido proceso y se realizó un juicio en pocas horas, que no le dio oportunidad al mandatario destituido de reflexionar en profanidad acerca de su defensa, protesta que los coloca a casi todos como verdaderos campeones del Estado de Derecho, especialmente a quienes tienen presos políticos y hasta comunes a los que se les ha violado, precisamente, el debido proceso.
Y aunque la situación política que atraviesan los paraguayos es difícil, sobre todo para el nuevo Presidente, la mayoría de los protestatarios ha actuado con cinismo y han quedado en el ridículo cuando la Corte Suprema de Justicia de ese país rechaza una acción de inconstitucionalidad, intentada por los abogados del Presidente destituido.
Mientras el ex –Presidente Lugo llama a sus partidarios a manifestar pacíficamente en defensa de sus derechos ciudadanos, algunos gobernantes hispanoamericanos o sus voceros se movilizan por el continente para sancionar al gobierno interino nombrado por el Congreso de Paraguay, y por la iracundia de sus acusaciones, pareciera estarse preparando para sancionar a ese pequeño país decretando un bloqueo económico. Los más virulentos como Chávez ordena a su Ministro de Petróleo no enviarle más este producto, violando el protocolo del Convenio Energético con Paraguay que establece que la comunicación, en caso de rompimiento de dicho convenio, debe ser por escrito y que entraría en vigencia a los 90 días. Seguramente, el bloqueo que aspira Hugo Chávez, es más severo que el que el Imperio mantiene contra Cuba, y contra el que protestan a gritos estos mismos gobernantes que cuestionan una decisión tomada por un Congreso Democrático. En el caso paraguayo lo que ven es el peligro que corren ellos en sus países, si funcionara la independencia de los Poderes Públicos.
Afortunadamente para el pueblo paraguayo que sin duda alguna sería el castigado por los posibles gobernantes bloqueadores de su pequeña economía, el Imperio y la Unión Europea llaman al diálogo y a buscar soluciones pacíficas en el marco de la Constitución del Paraguay. Someter al sufrimiento sin límites, al hambre y a la mendicidad, como dicen que pasa en Cuba, a un pueblo porque su Congreso electo democráticamente, en el que están representados todas las tendencias políticas, incluyendo la del ex –Presidente Fernando Lugo, tomaron una decisión en pocas horas de destituir constitucionalmente al primer Magistrado, no tiene otra explicación lógica y elemental que los presidentes que defienden a Lugo, se defienden a sí mismo, y no a la democracia y menos a la población paraguaya.
Hoy, Paraguay atraviesa un momento crítico y requiere la colaboración pacífica de sus vecinos, que deberían actuar pensando, primero en el diálogo y luego en estimular a que los propios paraguayos encuentren la solución.
Que el ex –Presidente Lugo nombre un gabinete de sombra para vigilar la actuación del nuevo gobierno, es un derecho legítimo, que tiene todo ciudadano, no sólo para monitorear el desempeño de una administración pública dirigida por un Presidente adverso, sino también comandada por un Jefe de Estado por quien haya votado en las elecciones respectivas. Incluso en el mundo democrático globalizado, los gobiernos se vigilan unos a otros porque todos están obligados a cumplir tratados y acuerdos internacionales, que han aprobado y ratificado, como la defensa de los Derechos Humanos, la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. Ningún Presidente democrático puede cometer o permitir que funcionarios suyos consuman delitos de lesa humanidad, sin tener que responder ante la justicia tanto nacional como internacional.
De allí que lo sucedido en Paraguay incumbe, primero y en lo fundamental a los paraguayos, pero el mundo democrático tiene derecho a opinar y actuar democráticamente para ayudar a buscar una solución. Las amenazas de Hugo Chávez y otros experimentados golpistas, que han alzado batallones contra gobiernos civiles, no tienen ninguna pertinencia en la sociedad democrática contemporánea.
La destitución del Presidente Fernando Lugo por el Congreso de su país, según lo establecido en la Constitución Nacional de Paraguay, aceptaba por él bajo protesta, porque considera que se ha afectado la democracia paraguaya, ha provocado la reacción violenta de varios presidentes latinoamericanos, particularmente de Hugo Chávez, cuyos voceros denuncian un golpe de Estado, en nombre del golpista del 4 de Febrero de 1992. Algunos más comedidos señalan que no se respetó el debido proceso y se realizó un juicio en pocas horas, que no le dio oportunidad al mandatario destituido de reflexionar en profanidad acerca de su defensa, protesta que los coloca a casi todos como verdaderos campeones del Estado de Derecho, especialmente a quienes tienen presos políticos y hasta comunes a los que se les ha violado, precisamente, el debido proceso.
Y aunque la situación política que atraviesan los paraguayos es difícil, sobre todo para el nuevo Presidente, la mayoría de los protestatarios ha actuado con cinismo y han quedado en el ridículo cuando la Corte Suprema de Justicia de ese país rechaza una acción de inconstitucionalidad, intentada por los abogados del Presidente destituido.
Mientras el ex –Presidente Lugo llama a sus partidarios a manifestar pacíficamente en defensa de sus derechos ciudadanos, algunos gobernantes hispanoamericanos o sus voceros se movilizan por el continente para sancionar al gobierno interino nombrado por el Congreso de Paraguay, y por la iracundia de sus acusaciones, pareciera estarse preparando para sancionar a ese pequeño país decretando un bloqueo económico. Los más virulentos como Chávez ordena a su Ministro de Petróleo no enviarle más este producto, violando el protocolo del Convenio Energético con Paraguay que establece que la comunicación, en caso de rompimiento de dicho convenio, debe ser por escrito y que entraría en vigencia a los 90 días. Seguramente, el bloqueo que aspira Hugo Chávez, es más severo que el que el Imperio mantiene contra Cuba, y contra el que protestan a gritos estos mismos gobernantes que cuestionan una decisión tomada por un Congreso Democrático. En el caso paraguayo lo que ven es el peligro que corren ellos en sus países, si funcionara la independencia de los Poderes Públicos.
Afortunadamente para el pueblo paraguayo que sin duda alguna sería el castigado por los posibles gobernantes bloqueadores de su pequeña economía, el Imperio y la Unión Europea llaman al diálogo y a buscar soluciones pacíficas en el marco de la Constitución del Paraguay. Someter al sufrimiento sin límites, al hambre y a la mendicidad, como dicen que pasa en Cuba, a un pueblo porque su Congreso electo democráticamente, en el que están representados todas las tendencias políticas, incluyendo la del ex –Presidente Fernando Lugo, tomaron una decisión en pocas horas de destituir constitucionalmente al primer Magistrado, no tiene otra explicación lógica y elemental que los presidentes que defienden a Lugo, se defienden a sí mismo, y no a la democracia y menos a la población paraguaya.
Hoy, Paraguay atraviesa un momento crítico y requiere la colaboración pacífica de sus vecinos, que deberían actuar pensando, primero en el diálogo y luego en estimular a que los propios paraguayos encuentren la solución.
Que el ex –Presidente Lugo nombre un gabinete de sombra para vigilar la actuación del nuevo gobierno, es un derecho legítimo, que tiene todo ciudadano, no sólo para monitorear el desempeño de una administración pública dirigida por un Presidente adverso, sino también comandada por un Jefe de Estado por quien haya votado en las elecciones respectivas. Incluso en el mundo democrático globalizado, los gobiernos se vigilan unos a otros porque todos están obligados a cumplir tratados y acuerdos internacionales, que han aprobado y ratificado, como la defensa de los Derechos Humanos, la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. Ningún Presidente democrático puede cometer o permitir que funcionarios suyos consuman delitos de lesa humanidad, sin tener que responder ante la justicia tanto nacional como internacional.
De allí que lo sucedido en Paraguay incumbe, primero y en lo fundamental a los paraguayos, pero el mundo democrático tiene derecho a opinar y actuar democráticamente para ayudar a buscar una solución. Las amenazas de Hugo Chávez y otros experimentados golpistas, que han alzado batallones contra gobiernos civiles, no tienen ninguna pertinencia en la sociedad democrática contemporánea.
GLOBOVISIÓN
Juan Páez Ávila
El terror que le causa a Hugo Chávez y en especial a los chavistas acusados de cometer delitos lesa humanidad, la pérdida de las elecciones presidenciales el próximo 7 de octubre, los puede llevar no sólo a la desesperación y a la arbitrariedad a través de los Poderes Públicos que controlan, como utilizar el Tribunal Supremo de Justicia para que dictara un embargo contra los bienes de Globovisión y profundizar la hegemonía comunicacional, sino también a cualquier disparate represivo, sin descartar los ataques a la oposición y en particular al candidato de la Alternativa Democrática, Henrique Capriles, por parte de los grupos paramilitares dispuestos a cumplir órdenes superiores.
El Presidente Hugo Chávez no se atrevió a intervenir y sacar del aire a Globovisión, porque el costo político a pagar sería muy elevado, cuando apenas faltan unos 3 meses para las elecciones presidenciales, pero instruyó al Tribunal Supremo de Justicia para que embargara sus bienes por una cantidad superior a los 24 millones de bolívares, con lo cual pensaba cerrar la planta televisora que enseña las dimensiones de las marchas y concentraciones de Henrique Capriles, quien aspira a derrotarlo el 7 de octubre.
La burda maniobra contra planta televisora deja al desnudo la política de hegemonía comunicacional que viene imponiendo su régimen autoritario,, personalista y militarista, restringiendo cada vez más la libertad de expresión y de empresa, utilizando los resortes políticos y económicos que posee el Estado para limitar y violar derechos constitucionales.
Conociendo las características y condiciones de toda empresa creada para obtener dividendos, mediante la prestación de un servicio público, informando a los teleaudientes de los hechos más importantes que se producen en el país y en el extranjero, pero que por diversas razones afectan el prestigio del gobierno y sobre todo de su comandante en jefe, éste utiliza el control que tiene de todos los Poderes Públicos para tratar de darle una apariencia de legalidad a la liquidación de uno de los medios de comunicación social, que no se ha sometido a su política autoritaria.
Y aunque el país democrático ha protestado por lo que constituye una flagrante violación del derecho a estar plenamente informado a través del canal de televisión que decida escoger, debe estar consciente de que el miedo a la derrota puede llevar a Chávez a cometer todo tipo de abusos y violaciones a la Constitución Nacional y otras leyes vigentes.
El gobierno ya no puede engañar por más tiempo a millones de venezolanos que creyeron que Hugo Chávez era el hombre necesario para cambiar el país hacia una etapa de mayor desarrollo económico y profundización de la democracia, cuando después de más de 13 años no ha podido siquiera garantizar la seguridad de las personas, la salud y la vivienda, la calidad de vida del ciudadano y un empleo digno que le permita enfrentar la inflación que se come lo pequeños aumentos recibidos por decreto oficial.
Las protestas sociales vienen creciendo cada año y cada mes, en las que participan centenares y a veces miles de trabajadores reclamando sus derechos, como aumentos de sueldos, muchos de los cuales no alcanzar para cubrir la cesta básica, las prestaciones sociales retenidas por años, que en algunos casos ya los beneficiarios han muerto esperando el cumplimiento de promesas del Comandante Candidato, que en este nuevo proceso electoral las repite, pensando que todavía puede tener alguna credibilidad.
Hoy, a pesar de todos los intentos violentos y leguleyescos, Chávez no ha podido cerrar a Globovisión, porque después de la experiencia de RCTV, el mundo democrático, dentro y fuera de nuestras fronteras, ha dado demostraciones de estar dispuesto a movilizarse en las calles y en los organismos internacionales para defender el derecho universal a expresar libremente sus opiniones. El nuevo tiempo que vivimos, en el que crece la democracia política, cuyo contenido circula por las redes sociales, ha contribuido a concientizar a los pueblos, por lo que Chávez tiene perdida la mayoría de los electores, que irán por él, democrática y pacíficamente, el 7 de octubre, y elegirá a Capriles el nuevo Presidente de la República.
El terror que le causa a Hugo Chávez y en especial a los chavistas acusados de cometer delitos lesa humanidad, la pérdida de las elecciones presidenciales el próximo 7 de octubre, los puede llevar no sólo a la desesperación y a la arbitrariedad a través de los Poderes Públicos que controlan, como utilizar el Tribunal Supremo de Justicia para que dictara un embargo contra los bienes de Globovisión y profundizar la hegemonía comunicacional, sino también a cualquier disparate represivo, sin descartar los ataques a la oposición y en particular al candidato de la Alternativa Democrática, Henrique Capriles, por parte de los grupos paramilitares dispuestos a cumplir órdenes superiores.
El Presidente Hugo Chávez no se atrevió a intervenir y sacar del aire a Globovisión, porque el costo político a pagar sería muy elevado, cuando apenas faltan unos 3 meses para las elecciones presidenciales, pero instruyó al Tribunal Supremo de Justicia para que embargara sus bienes por una cantidad superior a los 24 millones de bolívares, con lo cual pensaba cerrar la planta televisora que enseña las dimensiones de las marchas y concentraciones de Henrique Capriles, quien aspira a derrotarlo el 7 de octubre.
La burda maniobra contra planta televisora deja al desnudo la política de hegemonía comunicacional que viene imponiendo su régimen autoritario,, personalista y militarista, restringiendo cada vez más la libertad de expresión y de empresa, utilizando los resortes políticos y económicos que posee el Estado para limitar y violar derechos constitucionales.
Conociendo las características y condiciones de toda empresa creada para obtener dividendos, mediante la prestación de un servicio público, informando a los teleaudientes de los hechos más importantes que se producen en el país y en el extranjero, pero que por diversas razones afectan el prestigio del gobierno y sobre todo de su comandante en jefe, éste utiliza el control que tiene de todos los Poderes Públicos para tratar de darle una apariencia de legalidad a la liquidación de uno de los medios de comunicación social, que no se ha sometido a su política autoritaria.
Y aunque el país democrático ha protestado por lo que constituye una flagrante violación del derecho a estar plenamente informado a través del canal de televisión que decida escoger, debe estar consciente de que el miedo a la derrota puede llevar a Chávez a cometer todo tipo de abusos y violaciones a la Constitución Nacional y otras leyes vigentes.
El gobierno ya no puede engañar por más tiempo a millones de venezolanos que creyeron que Hugo Chávez era el hombre necesario para cambiar el país hacia una etapa de mayor desarrollo económico y profundización de la democracia, cuando después de más de 13 años no ha podido siquiera garantizar la seguridad de las personas, la salud y la vivienda, la calidad de vida del ciudadano y un empleo digno que le permita enfrentar la inflación que se come lo pequeños aumentos recibidos por decreto oficial.
Las protestas sociales vienen creciendo cada año y cada mes, en las que participan centenares y a veces miles de trabajadores reclamando sus derechos, como aumentos de sueldos, muchos de los cuales no alcanzar para cubrir la cesta básica, las prestaciones sociales retenidas por años, que en algunos casos ya los beneficiarios han muerto esperando el cumplimiento de promesas del Comandante Candidato, que en este nuevo proceso electoral las repite, pensando que todavía puede tener alguna credibilidad.
Hoy, a pesar de todos los intentos violentos y leguleyescos, Chávez no ha podido cerrar a Globovisión, porque después de la experiencia de RCTV, el mundo democrático, dentro y fuera de nuestras fronteras, ha dado demostraciones de estar dispuesto a movilizarse en las calles y en los organismos internacionales para defender el derecho universal a expresar libremente sus opiniones. El nuevo tiempo que vivimos, en el que crece la democracia política, cuyo contenido circula por las redes sociales, ha contribuido a concientizar a los pueblos, por lo que Chávez tiene perdida la mayoría de los electores, que irán por él, democrática y pacíficamente, el 7 de octubre, y elegirá a Capriles el nuevo Presidente de la República.
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