Juan Páez Ávila
Los peligros de un conflicto armado con Colombia no sólo han producido alarma y preocupación en los círculos políticos y económicos de ambas naciones, sino también el rechazo de más del 80% de la población de nuestros países, que durante más de un siglo han vivido en paz y fraternidad. Y aunque la presencia en Bogotá del Jefe de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos se puede interpretar como una amenaza o parte de un plan disuasivo contra el proyecto del Presidente Chávez de extender la revolución bolivariana al país vecino y otras naciones del subcontinente, nuestro Comandante en Jefe no puede ni debe llevar a los venezolanos a una guerra porque el Presidente Uribe lo haya relevado oficialmente de sus funciones de mediador del intercambio humanitario con las FARC.
Venezuela y Colombia tienen gobiernos distintos, diametralmente opuestos, porque los pueblos de ambas naciones los han electo mediante el voto, y entre ambas naciones han existido relaciones económicas de mutuo beneficio y de gran hermandad entre los habitantes de la frontera e incluso de toda la extensión de nuestros territorios. En muchos rubros, especialmente en alimentos, existe una economía complementaria que constituye un avance de integración regional. Incluso la existencia de las FARC, del ELN y de los paramilitares no ha sido obstáculo para que las buenas relaciones entre los gobiernos de cada día y de la población en general se preserven a lo largo de más de 40 años que Colombia se desangra en una guerra inútil y estúpida como todas las guerras, agravada por el narcotráfico y la violación de los derechos humanos.
Tenemos que admitir como sociedad civilizada y democrática que los problemas de Colombia los resuelven los colombianos, como los nuestros le buscamos solución los venezolanos. Y aunque Colombia tiene derecho a la aliarse con los Estados Unidos para defenderse de la guerrilla y del narcotráfico, Venezuela tiene derecho a rechazar cualquier amenaza de intervención en nuestros asuntos por parte del ejército norteamericano. Y aunque es evidente que el discurso y el manejo de una chequera petrolera por parte del Presidente Chávez se han convertido en un instrumento de intervención indebida en algunos países de América Latina, su presencia en Miraflores sólo las podemos decidir los venezolanos, y por vía democrática, electoral y pacífica.
Los venezolanos, chavistas y no chavistas, debemos decirle no a la guerra, no a la intervención extranjera y pedirle al Presidente más diplomacia y menos discursos incendiarios. Democrática y civilizadamente vamos elecciones éste y el próximo año.
Juan Páez Ávila
domingo, 28 de junio de 2009
NI GOLPE NI AUTOGOLPE
Juan Páez Ávila
Es posible que algunos lectores pudieran pensar que es un exabrupto que en la Venezuela de hoy se pueda llamar a establecer un diálogo civilizado, en medio de una crispación política provocada fundamentalmente por el discurso agresivo y procaz del Presidente de la República. Sin embargo, la experiencia política mundial e incluso nacional indica que la democracia, no obstante de ser el mejor sistema de relaciones creado por el ser humano para convivir en sociedad, pasa por momentos críticos, conflictivos que la colocan borde del abismo, el camino que ha encontrado hacia el progreso y la libertad ha sido rescatar el entendimiento pacífico. El espejo de la primera y segunda guerras mundiales y de nuestras matanzas fraticidas serían suficientes para ilustrar a los más obcecados partidarios de la violencia, pero también tenemos la reciente lección que ha dado el exitoso movimiento estudiantil con sus luchas por la defensa de la libertad de expresión, enarbolando las banderas de la paz. De allí que la conclusión lógica y racional es que la solución de la presente crisis política se alcanzará mediante la lucha democrática, no mediante el golpe ni el autogolpe.
La consolidación de la democracia en Venezuela requiere desterrar de la mente de los venezolanos la menor intención o idea de golpe o autogolpe militar o cívico militar, para resolver los graves problemas económicos y sociales que confronta nuestra sociedad. La experiencia no sólo de nuestra pequeña historia, si la contamos a partir de la independencia y constitución como república, o de nuestra larga existencia si nos referimos a la época precolombina y posterior presencia u ocupación del territorio por los españoles con todas sus instituciones –políticas, sociales y económicas- del momento y su prolongado mestizaje con indígenas y africanos, nos enseña que 1a violencia únicamente han servido para destruir la economía creada por nuestros antepasados, profundizar la desigualdad social y hacer más incierto el futuro de libertad, progreso, desarrollo y bienestar de la población.
Cualquiera que sea el resultado de las elecciones del 23 de noviembre, y en particular si es favorable a la oposición, los líderes fundamentales del país están obligados, en defensa de la democracia, a llamar al diálogo y al entendimiento, en el marco de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, al Presidente Chávez, para restablecer las reglas del juego democrático, que garanticen el respeto a los resultados del voto mayoritario y la continuidad de su mandato hasta el final del período constitucional en 2012.
En la medida en que se acerca el momento del sufragio para elegir gobernadores, alcaldes y diputados a los Consejos Legislativos, seguiremos oyendo los discursos escatológicos y las amenazas del Comandante en jefe de pulverizar a los opositores, como única opción de darle ánimo a sus candidatos ineptos y repudiados por sus abandonados electores.
Es posible que algunos lectores pudieran pensar que es un exabrupto que en la Venezuela de hoy se pueda llamar a establecer un diálogo civilizado, en medio de una crispación política provocada fundamentalmente por el discurso agresivo y procaz del Presidente de la República. Sin embargo, la experiencia política mundial e incluso nacional indica que la democracia, no obstante de ser el mejor sistema de relaciones creado por el ser humano para convivir en sociedad, pasa por momentos críticos, conflictivos que la colocan borde del abismo, el camino que ha encontrado hacia el progreso y la libertad ha sido rescatar el entendimiento pacífico. El espejo de la primera y segunda guerras mundiales y de nuestras matanzas fraticidas serían suficientes para ilustrar a los más obcecados partidarios de la violencia, pero también tenemos la reciente lección que ha dado el exitoso movimiento estudiantil con sus luchas por la defensa de la libertad de expresión, enarbolando las banderas de la paz. De allí que la conclusión lógica y racional es que la solución de la presente crisis política se alcanzará mediante la lucha democrática, no mediante el golpe ni el autogolpe.
La consolidación de la democracia en Venezuela requiere desterrar de la mente de los venezolanos la menor intención o idea de golpe o autogolpe militar o cívico militar, para resolver los graves problemas económicos y sociales que confronta nuestra sociedad. La experiencia no sólo de nuestra pequeña historia, si la contamos a partir de la independencia y constitución como república, o de nuestra larga existencia si nos referimos a la época precolombina y posterior presencia u ocupación del territorio por los españoles con todas sus instituciones –políticas, sociales y económicas- del momento y su prolongado mestizaje con indígenas y africanos, nos enseña que 1a violencia únicamente han servido para destruir la economía creada por nuestros antepasados, profundizar la desigualdad social y hacer más incierto el futuro de libertad, progreso, desarrollo y bienestar de la población.
Cualquiera que sea el resultado de las elecciones del 23 de noviembre, y en particular si es favorable a la oposición, los líderes fundamentales del país están obligados, en defensa de la democracia, a llamar al diálogo y al entendimiento, en el marco de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, al Presidente Chávez, para restablecer las reglas del juego democrático, que garanticen el respeto a los resultados del voto mayoritario y la continuidad de su mandato hasta el final del período constitucional en 2012.
En la medida en que se acerca el momento del sufragio para elegir gobernadores, alcaldes y diputados a los Consejos Legislativos, seguiremos oyendo los discursos escatológicos y las amenazas del Comandante en jefe de pulverizar a los opositores, como única opción de darle ánimo a sus candidatos ineptos y repudiados por sus abandonados electores.
MOVIMIENTO SOCIAL DEMOCRÁTICO
DECLARACIÓN CONSTITUTIVA
Ante la imperiosa necesidad de participar activamente en la búsqueda de soluciones de los más ingentes problemas sociales que afectan a la sociedad venezolana, un grupo de profesionales y dirigentes vecinales compenetrados con nuestra crítica realidad social, política y económica, después de numerosas reuniones en diferentes sectores populares y de clase media, hemos decidido constituir un MOVIMIENTO SOCIAL DEMOCRÁTICO en el país, que responda a las expectativas de un liderazgo independiente, crítico y representativo de nuestra sociedad civil.
Para alcanzar tan importante y trascendente expectativa nos hemos trazado los siguientes objetivos:
1.- Organizarnos en los sectores populares y medios de la sociedad para luchar por la solución de los problemas que engendra la pobreza en centenares de miles de venezolanos, que desde hace aproximadamente 3 décadas se vienen agravando, con consecuencias cada día afectan más la calidad de vida de nuestra población.
2.- Organizarnos para, además de estudiar la problemática social, elaborar proyectos y planes de vivienda en las comunidades, para demandar políticas públicas que atiendan a su solución a corto y mediano plazo, bajo la contraloría social de los promotores.
3.- Organizarnos para demandar de las autoridades políticas de empleo permanente, para solucionar de una manera definitiva la tragedia de las familias populares que deambulan por nuestras ciudades en búsqueda de cualquier oportunidad para ganarse el sustento de sus hijos.
4.- Organizarnos para solicitar mejoras en la aplicación de las misiones que el gobierno ejecuta en los barrios populares, también vigiladas por la contraloría social, que responda a los intereses de la comunidad y no de parcialidades políticas.
5.- Organizarnos para participar en la política nacional, regional y local para contribuir a consolidar un sistema democrático de gobierno, como garantía plena del ejercicio de nuestros derechos constitucionales sociales y humanos. Para hacer conocer nuestra opinión sobre el desarrollo industrial y agropecuario del país, como objetivo fundamental para superar la pobreza de los venezolanos.
6.- Organizarnos para hacer oír nuestra voz acerca de la conveniencia, de la necesidad, de un acuerdo nacional entre trabajadores, empresarios y gobierno, para mediante el diálogo crear un clima de paz, de convivencia entre los larenses y venezolanos, condiciones imprescindibles para superar la problemática social, razón esencial de nuestra presencia en la vida pública del país.
MOVIMIENTO DE MOVIMIENTOS
Divorciados de todo dogmatismo, militarismo y personalismos estériles que han fracasado a lo largo de toda la historia del ser humano, para después de muchos años de sufrimientos, crímenes y miserias a los cuales han conducido a la sociedad moderna, hacer un alto en el camino para intentar reconstruir esa sociedad en términos de respeto a los derechos humanos, la legalidad democrática y la búsqueda del progreso social y económico, miles de venezolanos que hemos intercambiado opiniones acerca de cómo trazar un nuevo rumbo al país, hemos decidido crear una organización política o Movimiento de Movimientos que se rija por los siguientes principios:
1) Participación de diversos sectores de la sociedad venezolana, tales como: Organizaciones No Gubernamentales (ONG), asociaciones de profesionales, estudiantiles, sindicales, comunales y empresariales, convencidos de que Venezuela requiere el concurso de todos los ciudadanos para rescatar la democracia y la convivencia en un Estado de Derecho. Lucharemos por un Estado y un gobierno plural.
2) Elección universal, directa y secreta de sus autoridades, por el voto mayoritario de todos sus participantes o militantes. Esta elección se realizará en los próximos seis meses, contados a partir del momento que lo acuerde la primera consulta nacional constitutiva del Movimiento. En ese período funcionará una dirección provisional en todos los Estados y Municipios, encargada de convocar a la elección definitiva de las autoridades.
3) Todos los miembros que militen en el Movimiento y en las diversas asociaciones que lo conformen, tendrán el derecho a participar como organizadores o aspirantes para dirigir nuestra organización. El protagonismo debe ser general.
4) El período de duración en los cargos de elección interna, nacionales, estadales y municipales, será de dos años, con derecho a reelección una sola vez. Privará la alternabilidad en dichos cargos.
5) Las direcciones estadales o regionales, municipales y de las asociaciones que formen parte del Movimiento, son autónomas en lo organizativo y administrativo, excepto sobre políticas nacionales o internacionales aprobadas por la Convención Nacional u otro organismo de inferior jerarquía, autorizado por esta Convención, para tales fines. Funcionaremos como un Movimiento descentralizado.
6) Independencia y soberanía. Concientes de las condiciones mundiales de interdependencia de las naciones, lucharemos por alcanzar un alto grado de desarrollo económico, social y cultural que nos libere al máximo de cualquier dependencia de todo centro de poder mundial.
7) En lo internacional defenderemos la paz entre las naciones que por diversas razones pueden entrar en conflicto, los cuales deben ser resueltos atendiendo a los principios de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y cualquier otra organización multinacional a la cual se adhiera nuestro país. Defenderemos un país independiente y pacífico.
NUESTRA CONSTITUCIÓN ORGANIZATIVA
CONVENCIÓN NACIONAL.-
La Convención Nacional estará integrada por la Dirección Nacional, las Direcciones Estadales o Regionales, las Direcciones Municipales y los delegados que nombren las convenciones regionales y municipales, uno por cada comité o centro comunal y asociaciones que conformen el Movimiento en la región o estado correspondiente.
La Convención Nacional es la máxima autoridad que elige la Dirección Nacional y traza las políticas nacionales e internacionales que se ajusten a los principios de esta Declaración Constitutiva.
LA DIRECCIÓN NACIONAL
Estará constituida por 15 miembros electos por la Convención Nacional y será la encargada de dirigir la política día a día para hacer cumplir las disposiciones de nuestra Acta Constitutiva. A sus reuniones deberán asistir los secretarios generales de los Estados cuando se trate algún tema relacionado con su entidad respectiva, o cuando la Dirección Nacional los convoque para resolver sobre aspectos de trascendencia nacional o internacional, como en el caso específico de las alianzas electorales con otros movimientos o partidos políticos.
CONVENCIÓN REGIONAL
La Convención Regional estará integrada por la dirección regional, las direcciones municipales y parroquiales, más los delegados que nombren estas últimas, uno por cada comité de base, y uno por cada asociación que se adhiera en el Estado. Esta Convención es la máxima autoridad en el Estado respectivo, para cumplir y hacer cumplir lo dispuesto en nuestra Acta Constitutiva.
La Convención Regional elegirá, por mayoría de votos, los candidatos a diputados del Movimiento a la Asamblea Nacional y a los Consejos Legislativos
DIRECCIÓN REGIONAL
La Dirección Regional estará constituida por 9 miembros electos por el voto universal, directo y secreto de los militantes y simpatizantes del Movimiento en el Estado correspondiente. Estará encargada de ejecutar las políticas que le correspondan en la región, para el buen funcionamiento y crecimiento del Movimiento.
CONVENCIÓN MUNICIPAL
La Convención Municipal la Constituyen la Dirección Municipal, los comités parroquiales, un delegado por cada comité de base y por los organismos simpatizantes del Movimiento en el respectivo municipio. Tiene entre sus funciones la escogencia de los candidatos del Movimiento para los Concejos Municipales
DIRECCIÓN MUNICIPAL
Deberá estar integrada por 5 ó 7 miembros electos por el voto universal, directo y secreto de los militantes y simpatizantes del Movimiento en el municipio respectivo y tiene entre sus funciones principales realizar todas la políticas necesarias para apoyar las luchas sociales de los vecinos por sus reivindicaciones comunitarias, y elevar el prestigio del Movimiento en la comunidad.
Ante la imperiosa necesidad de participar activamente en la búsqueda de soluciones de los más ingentes problemas sociales que afectan a la sociedad venezolana, un grupo de profesionales y dirigentes vecinales compenetrados con nuestra crítica realidad social, política y económica, después de numerosas reuniones en diferentes sectores populares y de clase media, hemos decidido constituir un MOVIMIENTO SOCIAL DEMOCRÁTICO en el país, que responda a las expectativas de un liderazgo independiente, crítico y representativo de nuestra sociedad civil.
Para alcanzar tan importante y trascendente expectativa nos hemos trazado los siguientes objetivos:
1.- Organizarnos en los sectores populares y medios de la sociedad para luchar por la solución de los problemas que engendra la pobreza en centenares de miles de venezolanos, que desde hace aproximadamente 3 décadas se vienen agravando, con consecuencias cada día afectan más la calidad de vida de nuestra población.
2.- Organizarnos para, además de estudiar la problemática social, elaborar proyectos y planes de vivienda en las comunidades, para demandar políticas públicas que atiendan a su solución a corto y mediano plazo, bajo la contraloría social de los promotores.
3.- Organizarnos para demandar de las autoridades políticas de empleo permanente, para solucionar de una manera definitiva la tragedia de las familias populares que deambulan por nuestras ciudades en búsqueda de cualquier oportunidad para ganarse el sustento de sus hijos.
4.- Organizarnos para solicitar mejoras en la aplicación de las misiones que el gobierno ejecuta en los barrios populares, también vigiladas por la contraloría social, que responda a los intereses de la comunidad y no de parcialidades políticas.
5.- Organizarnos para participar en la política nacional, regional y local para contribuir a consolidar un sistema democrático de gobierno, como garantía plena del ejercicio de nuestros derechos constitucionales sociales y humanos. Para hacer conocer nuestra opinión sobre el desarrollo industrial y agropecuario del país, como objetivo fundamental para superar la pobreza de los venezolanos.
6.- Organizarnos para hacer oír nuestra voz acerca de la conveniencia, de la necesidad, de un acuerdo nacional entre trabajadores, empresarios y gobierno, para mediante el diálogo crear un clima de paz, de convivencia entre los larenses y venezolanos, condiciones imprescindibles para superar la problemática social, razón esencial de nuestra presencia en la vida pública del país.
MOVIMIENTO DE MOVIMIENTOS
Divorciados de todo dogmatismo, militarismo y personalismos estériles que han fracasado a lo largo de toda la historia del ser humano, para después de muchos años de sufrimientos, crímenes y miserias a los cuales han conducido a la sociedad moderna, hacer un alto en el camino para intentar reconstruir esa sociedad en términos de respeto a los derechos humanos, la legalidad democrática y la búsqueda del progreso social y económico, miles de venezolanos que hemos intercambiado opiniones acerca de cómo trazar un nuevo rumbo al país, hemos decidido crear una organización política o Movimiento de Movimientos que se rija por los siguientes principios:
1) Participación de diversos sectores de la sociedad venezolana, tales como: Organizaciones No Gubernamentales (ONG), asociaciones de profesionales, estudiantiles, sindicales, comunales y empresariales, convencidos de que Venezuela requiere el concurso de todos los ciudadanos para rescatar la democracia y la convivencia en un Estado de Derecho. Lucharemos por un Estado y un gobierno plural.
2) Elección universal, directa y secreta de sus autoridades, por el voto mayoritario de todos sus participantes o militantes. Esta elección se realizará en los próximos seis meses, contados a partir del momento que lo acuerde la primera consulta nacional constitutiva del Movimiento. En ese período funcionará una dirección provisional en todos los Estados y Municipios, encargada de convocar a la elección definitiva de las autoridades.
3) Todos los miembros que militen en el Movimiento y en las diversas asociaciones que lo conformen, tendrán el derecho a participar como organizadores o aspirantes para dirigir nuestra organización. El protagonismo debe ser general.
4) El período de duración en los cargos de elección interna, nacionales, estadales y municipales, será de dos años, con derecho a reelección una sola vez. Privará la alternabilidad en dichos cargos.
5) Las direcciones estadales o regionales, municipales y de las asociaciones que formen parte del Movimiento, son autónomas en lo organizativo y administrativo, excepto sobre políticas nacionales o internacionales aprobadas por la Convención Nacional u otro organismo de inferior jerarquía, autorizado por esta Convención, para tales fines. Funcionaremos como un Movimiento descentralizado.
6) Independencia y soberanía. Concientes de las condiciones mundiales de interdependencia de las naciones, lucharemos por alcanzar un alto grado de desarrollo económico, social y cultural que nos libere al máximo de cualquier dependencia de todo centro de poder mundial.
7) En lo internacional defenderemos la paz entre las naciones que por diversas razones pueden entrar en conflicto, los cuales deben ser resueltos atendiendo a los principios de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y cualquier otra organización multinacional a la cual se adhiera nuestro país. Defenderemos un país independiente y pacífico.
NUESTRA CONSTITUCIÓN ORGANIZATIVA
CONVENCIÓN NACIONAL.-
La Convención Nacional estará integrada por la Dirección Nacional, las Direcciones Estadales o Regionales, las Direcciones Municipales y los delegados que nombren las convenciones regionales y municipales, uno por cada comité o centro comunal y asociaciones que conformen el Movimiento en la región o estado correspondiente.
La Convención Nacional es la máxima autoridad que elige la Dirección Nacional y traza las políticas nacionales e internacionales que se ajusten a los principios de esta Declaración Constitutiva.
LA DIRECCIÓN NACIONAL
Estará constituida por 15 miembros electos por la Convención Nacional y será la encargada de dirigir la política día a día para hacer cumplir las disposiciones de nuestra Acta Constitutiva. A sus reuniones deberán asistir los secretarios generales de los Estados cuando se trate algún tema relacionado con su entidad respectiva, o cuando la Dirección Nacional los convoque para resolver sobre aspectos de trascendencia nacional o internacional, como en el caso específico de las alianzas electorales con otros movimientos o partidos políticos.
CONVENCIÓN REGIONAL
La Convención Regional estará integrada por la dirección regional, las direcciones municipales y parroquiales, más los delegados que nombren estas últimas, uno por cada comité de base, y uno por cada asociación que se adhiera en el Estado. Esta Convención es la máxima autoridad en el Estado respectivo, para cumplir y hacer cumplir lo dispuesto en nuestra Acta Constitutiva.
La Convención Regional elegirá, por mayoría de votos, los candidatos a diputados del Movimiento a la Asamblea Nacional y a los Consejos Legislativos
DIRECCIÓN REGIONAL
La Dirección Regional estará constituida por 9 miembros electos por el voto universal, directo y secreto de los militantes y simpatizantes del Movimiento en el Estado correspondiente. Estará encargada de ejecutar las políticas que le correspondan en la región, para el buen funcionamiento y crecimiento del Movimiento.
CONVENCIÓN MUNICIPAL
La Convención Municipal la Constituyen la Dirección Municipal, los comités parroquiales, un delegado por cada comité de base y por los organismos simpatizantes del Movimiento en el respectivo municipio. Tiene entre sus funciones la escogencia de los candidatos del Movimiento para los Concejos Municipales
DIRECCIÓN MUNICIPAL
Deberá estar integrada por 5 ó 7 miembros electos por el voto universal, directo y secreto de los militantes y simpatizantes del Movimiento en el municipio respectivo y tiene entre sus funciones principales realizar todas la políticas necesarias para apoyar las luchas sociales de los vecinos por sus reivindicaciones comunitarias, y elevar el prestigio del Movimiento en la comunidad.
MISIÓN CUMPLIDA
Juan Páez Ávila
MIRANDA Y BOLÍVAR (Dos Visiones) el último libro del Sociólogo y Profesor universitario, Giovanni Meza Dorta, no sólo despertará curiosidad en los lectores, tal como es la modestísima aspiración de su autor, sino que también provocará una reacción extraordinaria y positiva de algunos especialistas por sus revelaciones, tal como fue la primera impresión que me expresó el historiador Guillermo Morón, quien lo presentará en un acto especial en el IESA en los próximos días o semanas.
Para un lector aficionado a la historia como es mi caso, la exposición con sobrada documentación que hace Giovanni Meza de las concepciones contrapuestas que tuvieron los jefes patriotas sobre la democracia, nos permite precisar el origen del caudillismo militar que todavía tiene expresión en la Venezuela contemporánea, sin desconocer que sus raíces culturales se remontan a la época de los conquistadores españoles, tal como lo revela el historiador Elías Pino Iturrieta, en reciente entrevista a los medios de comunicación y en su libro, que abarca un mayor período de nuestra historia, NADA SINO UN HOMBRE.
Y aunque la democracia estaba presente en los cabildos en la época de la Colonia, según lo han demostrado algunos historiadores, los primeros planteamientos sobre nuestra democracia republicana se encuentran claramente expuestos en las discusiones de los constituyentistas, en el texto de la Constitución de 1811 e incluso en las constituciones provinciales de ese mismo año, que después de largas y profundas discusiones aprobaron. Con la Capitulación de Miranda y del Gobierno de la Primera República, la prisión del Precursor y de la mayoría de los hombres más ilustres y demócratas de esa época, emboscados en La Guaira al no poder embarcarse hacia Curazao y otros destinos, debido a concepciones diferentes y traiciones entre los primeros patricios, la primera Carta Magna y el pensamiento democrático de su mayor exponente, Francisco de Miranda, también pasaron al olvido, al destierro.
De todos es conocido que posteriormente triunfó Bolívar, el Libertador, con la fuerza de su espada, de su ejército, hasta la creación de la Gran Colombia, desmembrada luego por la acción de otros caudillos. Nuestra democracia republicana que debió comenzar en 1811, tal como demuestra Giovanni Meza, fue sustituida por el caudillismo militar.
MIRANDA Y BOLÍVAR (Dos Visiones) el último libro del Sociólogo y Profesor universitario, Giovanni Meza Dorta, no sólo despertará curiosidad en los lectores, tal como es la modestísima aspiración de su autor, sino que también provocará una reacción extraordinaria y positiva de algunos especialistas por sus revelaciones, tal como fue la primera impresión que me expresó el historiador Guillermo Morón, quien lo presentará en un acto especial en el IESA en los próximos días o semanas.
Para un lector aficionado a la historia como es mi caso, la exposición con sobrada documentación que hace Giovanni Meza de las concepciones contrapuestas que tuvieron los jefes patriotas sobre la democracia, nos permite precisar el origen del caudillismo militar que todavía tiene expresión en la Venezuela contemporánea, sin desconocer que sus raíces culturales se remontan a la época de los conquistadores españoles, tal como lo revela el historiador Elías Pino Iturrieta, en reciente entrevista a los medios de comunicación y en su libro, que abarca un mayor período de nuestra historia, NADA SINO UN HOMBRE.
Y aunque la democracia estaba presente en los cabildos en la época de la Colonia, según lo han demostrado algunos historiadores, los primeros planteamientos sobre nuestra democracia republicana se encuentran claramente expuestos en las discusiones de los constituyentistas, en el texto de la Constitución de 1811 e incluso en las constituciones provinciales de ese mismo año, que después de largas y profundas discusiones aprobaron. Con la Capitulación de Miranda y del Gobierno de la Primera República, la prisión del Precursor y de la mayoría de los hombres más ilustres y demócratas de esa época, emboscados en La Guaira al no poder embarcarse hacia Curazao y otros destinos, debido a concepciones diferentes y traiciones entre los primeros patricios, la primera Carta Magna y el pensamiento democrático de su mayor exponente, Francisco de Miranda, también pasaron al olvido, al destierro.
De todos es conocido que posteriormente triunfó Bolívar, el Libertador, con la fuerza de su espada, de su ejército, hasta la creación de la Gran Colombia, desmembrada luego por la acción de otros caudillos. Nuestra democracia republicana que debió comenzar en 1811, tal como demuestra Giovanni Meza, fue sustituida por el caudillismo militar.
MIRANDA Y BOLÍVAR
Juan Páez Ávila
MIRANDA Y BOLÍVAR (Dos Visiones) el último libro del Sociólogo y Profesor universitario, Giovanni Meza Dorta, no sólo despertará curiosidad en los lectores, tal como es la modestísima aspiración de su autor, sino que también provocará una reacción extraordinaria y positiva de algunos especialistas por sus revelaciones, tal como fue la primera impresión que me expresó el historiador Guillermo Morón, quien lo presentará en un acto especial en el IESA en los próximos días o semanas.
Para un lector aficionado a la historia como es mi caso, la exposición con sobrada documentación que hace Giovanni Meza de las concepciones contrapuestas que tuvieron los jefes patriotas sobre la democracia, nos permite precisar el origen del caudillismo militar que todavía tiene expresión en la Venezuela contemporánea, sin desconocer que sus raíces culturales se remontan a la época de los conquistadores españoles, tal como lo revela el historiador Elías Pino Iturrieta, en reciente entrevista a los medios de comunicación y en su libro, que abarca un mayor período de nuestra historia, NADA SINO UN HOMBRE.
Y aunque la democracia estaba presente en los cabildos en la época de la Colonia, según lo han demostrado algunos historiadores, los primeros planteamientos sobre nuestra democracia republicana se encuentran claramente expuestos en las discusiones de los constituyentistas, en el texto de la Constitución de 1811 e incluso en las constituciones provinciales de ese mismo año, que después de largas y profundas discusiones aprobaron. Con la Capitulación de Miranda y del Gobierno de la Primera República, la prisión del Precursor y de la mayoría de los hombres más ilustres y demócratas de esa época, emboscados en La Guaira al no poder embarcarse hacia Curazao y otros destinos, debido a concepciones diferentes y traiciones entre los primeros patricios, la primera Carta Magna y el pensamiento democrático de su mayor exponente, Francisco de Miranda, también pasaron al olvido, al destierro.
De todos es conocido que posteriormente triunfó Bolívar, el Libertador, con la fuerza de su espada, de su ejército, hasta la creación de la Gran Colombia, desmembrada luego por la acción de otros caudillos. Nuestra democracia republicana que debió comenzar en 1811, tal como demuestra Giovanni Meza, fue sustituida por el caudillismo militar.
MIRANDA Y BOLÍVAR (Dos Visiones) el último libro del Sociólogo y Profesor universitario, Giovanni Meza Dorta, no sólo despertará curiosidad en los lectores, tal como es la modestísima aspiración de su autor, sino que también provocará una reacción extraordinaria y positiva de algunos especialistas por sus revelaciones, tal como fue la primera impresión que me expresó el historiador Guillermo Morón, quien lo presentará en un acto especial en el IESA en los próximos días o semanas.
Para un lector aficionado a la historia como es mi caso, la exposición con sobrada documentación que hace Giovanni Meza de las concepciones contrapuestas que tuvieron los jefes patriotas sobre la democracia, nos permite precisar el origen del caudillismo militar que todavía tiene expresión en la Venezuela contemporánea, sin desconocer que sus raíces culturales se remontan a la época de los conquistadores españoles, tal como lo revela el historiador Elías Pino Iturrieta, en reciente entrevista a los medios de comunicación y en su libro, que abarca un mayor período de nuestra historia, NADA SINO UN HOMBRE.
Y aunque la democracia estaba presente en los cabildos en la época de la Colonia, según lo han demostrado algunos historiadores, los primeros planteamientos sobre nuestra democracia republicana se encuentran claramente expuestos en las discusiones de los constituyentistas, en el texto de la Constitución de 1811 e incluso en las constituciones provinciales de ese mismo año, que después de largas y profundas discusiones aprobaron. Con la Capitulación de Miranda y del Gobierno de la Primera República, la prisión del Precursor y de la mayoría de los hombres más ilustres y demócratas de esa época, emboscados en La Guaira al no poder embarcarse hacia Curazao y otros destinos, debido a concepciones diferentes y traiciones entre los primeros patricios, la primera Carta Magna y el pensamiento democrático de su mayor exponente, Francisco de Miranda, también pasaron al olvido, al destierro.
De todos es conocido que posteriormente triunfó Bolívar, el Libertador, con la fuerza de su espada, de su ejército, hasta la creación de la Gran Colombia, desmembrada luego por la acción de otros caudillos. Nuestra democracia republicana que debió comenzar en 1811, tal como demuestra Giovanni Meza, fue sustituida por el caudillismo militar.
MILITARIZACIÓN Y CRISIS OFICIAL
Juan Páez Ávila
La política de obediencia y disciplina impuesta desde Miraflores, primero para construir mediante un decreto el Partido Socialista Unido de Venezuela y luego ordenarle a los partidos de la alianza gubernamental que se disolvieran y se integraran a la organización única oficialista, fue resistida prudentemente por los aliados del PPT, y el PCV, pero llegado el momento de escoger los candidatos a gobernadores y alcaldes, señalados en una lista desde el Palacio de Gobierno, se ha producido la mayor crisis política que en lo interno tiene que enfrentar el Presidente Chávez.
La militarización del PSUV solamente ha sido acatada por los partidarios de un régimen autocrático en el que el comandante ordena y ellos obedecen disciplinadamente, y por algunos oportunistas que le acompañan mientras pueden hacer de la política un buen negocio y enriquecerse mediante el cobro de comisiones y otras corruptelas del tráfico de influencias, algo que ha sido denunciado hasta por militantes del partido único oficialista.
La crisis presentada en varias gobernaciones y alcaldías en las que los aliados del PPT y el PCV, a los que se ha sumado el MEP, consideran tener mejores candidatos con posibilidades de ganar las elecciones, no la pueden resolver democráticamente a través del debate ideológico como lo han planteado algunos dirigentes de esos partidos políticos, porque la órdenes del Comandante en Jefe no son para discutirlas. Las aceptan o se van, lo ha dicho en varios escenarios el jefe único.
Y aunque la militarización del PSUV no la ha podido extender el Presidente de la República a los partidos aliados, sí los ha debilitado al provocar la salida de altos dirigentes de estas organizaciones políticas, promovidos a ministerios y otros importantes cargos gubernamentales o postulados a gobernaciones y alcaldías. En las próximas semanas o meses el país podrá comprobar hasta dónde llega la resistencia para defender algunos principios ideológicos que han caracterizado en la historia universal al socialismo no autocrático, no estalinista, por parte de la dirigencia del PPT, PCV y MEP que han venido apoyando al Comandante Chávez, pero exigen respeto a la pluralidad que caracteriza al socialismo democrático. También se comprobarán los límites del portaaviones que todavía pretende seguir siendo Chávez en las elecciones regionales.
El apoyo del PPT a Lenny Manuit como candidata a la gobernación del Estado Guárico es un verdadero desafío al autoritarismo, al militarismo como forma de conducir el Presidente de la República la política de alianzas y la escogencia de los candidatos a gobernaciones y alcaldías. A Chávez le queda la alternativa de romper con el PPT y perder la gobernación de ese Estado con un candidato desvinculado de la región, pero obediente y disciplinado a las órdenes de Miraflores, o revisar la política de su dedo omnipotente. Y aunque la dirección nacional del PSUV decidió romper lanzas con el PPT y estaban a la espera de llegada del Comandante en Jefe para pedirle ratifique el rompimiento, a la hora de terminar este artículo no se había producido la orden militar, indiscutible del máximo jerarca. Lo que es evidente es que la voz de mando del jefe único ya no es acatada incondicionalmente por sus aliados ni por muchos de los dirigentes y militantes del Partido que decretó, sin consultar a nadie más que a su voluntad militar, para que cumpliera sus posteriores órdenes.
Cuando ya tiene el sol por la espalda, la crisis del llamado Polo Patriótico, que trató de reconstituir el Presidente, sumada una política económica y social equivocada cuyos resultados desastrosos conoce y siente ya la mayoría de los venezolanos, lo conducirá a una segunda derrota electoral, indicativo de que no podrá gobernar más del 2012 tal como lo establece la Constitución Nacional de 1999, sin posibilidad alguna de modificarla, salvo que intente un frenesí más de locura mesiánica contra la mayoría de la población que aspira vivir en paz, y que difícilmente, a estas alturas, se dejará arrebatar la democracia.
Juan Páez Ávila
La política de obediencia y disciplina impuesta desde Miraflores, primero para construir mediante un decreto el Partido Socialista Unido de Venezuela y luego ordenarle a los partidos de la alianza gubernamental que se disolvieran y se integraran a la organización única oficialista, fue resistida prudentemente por los aliados del PPT, y el PCV, pero llegado el momento de escoger los candidatos a gobernadores y alcaldes, señalados en una lista desde el Palacio de Gobierno, se ha producido la mayor crisis política que en lo interno tiene que enfrentar el Presidente Chávez.
La militarización del PSUV solamente ha sido acatada por los partidarios de un régimen autocrático en el que el comandante ordena y ellos obedecen disciplinadamente, y por algunos oportunistas que le acompañan mientras pueden hacer de la política un buen negocio y enriquecerse mediante el cobro de comisiones y otras corruptelas del tráfico de influencias, algo que ha sido denunciado hasta por militantes del partido único oficialista.
La crisis presentada en varias gobernaciones y alcaldías en las que los aliados del PPT y el PCV, a los que se ha sumado el MEP, consideran tener mejores candidatos con posibilidades de ganar las elecciones, no la pueden resolver democráticamente a través del debate ideológico como lo han planteado algunos dirigentes de esos partidos políticos, porque la órdenes del Comandante en Jefe no son para discutirlas. Las aceptan o se van, lo ha dicho en varios escenarios el jefe único.
Y aunque la militarización del PSUV no la ha podido extender el Presidente de la República a los partidos aliados, sí los ha debilitado al provocar la salida de altos dirigentes de estas organizaciones políticas, promovidos a ministerios y otros importantes cargos gubernamentales o postulados a gobernaciones y alcaldías. En las próximas semanas o meses el país podrá comprobar hasta dónde llega la resistencia para defender algunos principios ideológicos que han caracterizado en la historia universal al socialismo no autocrático, no estalinista, por parte de la dirigencia del PPT, PCV y MEP que han venido apoyando al Comandante Chávez, pero exigen respeto a la pluralidad que caracteriza al socialismo democrático. También se comprobarán los límites del portaaviones que todavía pretende seguir siendo Chávez en las elecciones regionales.
El apoyo del PPT a Lenny Manuit como candidata a la gobernación del Estado Guárico es un verdadero desafío al autoritarismo, al militarismo como forma de conducir el Presidente de la República la política de alianzas y la escogencia de los candidatos a gobernaciones y alcaldías. A Chávez le queda la alternativa de romper con el PPT y perder la gobernación de ese Estado con un candidato desvinculado de la región, pero obediente y disciplinado a las órdenes de Miraflores, o revisar la política de su dedo omnipotente. Y aunque la dirección nacional del PSUV decidió romper lanzas con el PPT y estaban a la espera de llegada del Comandante en Jefe para pedirle ratifique el rompimiento, a la hora de terminar este artículo no se había producido la orden militar, indiscutible del máximo jerarca. Lo que es evidente es que la voz de mando del jefe único ya no es acatada incondicionalmente por sus aliados ni por muchos de los dirigentes y militantes del Partido que decretó, sin consultar a nadie más que a su voluntad militar, para que cumpliera sus posteriores órdenes.
Cuando ya tiene el sol por la espalda, la crisis del llamado Polo Patriótico, que trató de reconstituir el Presidente, sumada una política económica y social equivocada cuyos resultados desastrosos conoce y siente ya la mayoría de los venezolanos, lo conducirá a una segunda derrota electoral, indicativo de que no podrá gobernar más del 2012 tal como lo establece la Constitución Nacional de 1999, sin posibilidad alguna de modificarla, salvo que intente un frenesí más de locura mesiánica contra la mayoría de la población que aspira vivir en paz, y que difícilmente, a estas alturas, se dejará arrebatar la democracia.
La política de obediencia y disciplina impuesta desde Miraflores, primero para construir mediante un decreto el Partido Socialista Unido de Venezuela y luego ordenarle a los partidos de la alianza gubernamental que se disolvieran y se integraran a la organización única oficialista, fue resistida prudentemente por los aliados del PPT, y el PCV, pero llegado el momento de escoger los candidatos a gobernadores y alcaldes, señalados en una lista desde el Palacio de Gobierno, se ha producido la mayor crisis política que en lo interno tiene que enfrentar el Presidente Chávez.
La militarización del PSUV solamente ha sido acatada por los partidarios de un régimen autocrático en el que el comandante ordena y ellos obedecen disciplinadamente, y por algunos oportunistas que le acompañan mientras pueden hacer de la política un buen negocio y enriquecerse mediante el cobro de comisiones y otras corruptelas del tráfico de influencias, algo que ha sido denunciado hasta por militantes del partido único oficialista.
La crisis presentada en varias gobernaciones y alcaldías en las que los aliados del PPT y el PCV, a los que se ha sumado el MEP, consideran tener mejores candidatos con posibilidades de ganar las elecciones, no la pueden resolver democráticamente a través del debate ideológico como lo han planteado algunos dirigentes de esos partidos políticos, porque la órdenes del Comandante en Jefe no son para discutirlas. Las aceptan o se van, lo ha dicho en varios escenarios el jefe único.
Y aunque la militarización del PSUV no la ha podido extender el Presidente de la República a los partidos aliados, sí los ha debilitado al provocar la salida de altos dirigentes de estas organizaciones políticas, promovidos a ministerios y otros importantes cargos gubernamentales o postulados a gobernaciones y alcaldías. En las próximas semanas o meses el país podrá comprobar hasta dónde llega la resistencia para defender algunos principios ideológicos que han caracterizado en la historia universal al socialismo no autocrático, no estalinista, por parte de la dirigencia del PPT, PCV y MEP que han venido apoyando al Comandante Chávez, pero exigen respeto a la pluralidad que caracteriza al socialismo democrático. También se comprobarán los límites del portaaviones que todavía pretende seguir siendo Chávez en las elecciones regionales.
El apoyo del PPT a Lenny Manuit como candidata a la gobernación del Estado Guárico es un verdadero desafío al autoritarismo, al militarismo como forma de conducir el Presidente de la República la política de alianzas y la escogencia de los candidatos a gobernaciones y alcaldías. A Chávez le queda la alternativa de romper con el PPT y perder la gobernación de ese Estado con un candidato desvinculado de la región, pero obediente y disciplinado a las órdenes de Miraflores, o revisar la política de su dedo omnipotente. Y aunque la dirección nacional del PSUV decidió romper lanzas con el PPT y estaban a la espera de llegada del Comandante en Jefe para pedirle ratifique el rompimiento, a la hora de terminar este artículo no se había producido la orden militar, indiscutible del máximo jerarca. Lo que es evidente es que la voz de mando del jefe único ya no es acatada incondicionalmente por sus aliados ni por muchos de los dirigentes y militantes del Partido que decretó, sin consultar a nadie más que a su voluntad militar, para que cumpliera sus posteriores órdenes.
Cuando ya tiene el sol por la espalda, la crisis del llamado Polo Patriótico, que trató de reconstituir el Presidente, sumada una política económica y social equivocada cuyos resultados desastrosos conoce y siente ya la mayoría de los venezolanos, lo conducirá a una segunda derrota electoral, indicativo de que no podrá gobernar más del 2012 tal como lo establece la Constitución Nacional de 1999, sin posibilidad alguna de modificarla, salvo que intente un frenesí más de locura mesiánica contra la mayoría de la población que aspira vivir en paz, y que difícilmente, a estas alturas, se dejará arrebatar la democracia.
Juan Páez Ávila
La política de obediencia y disciplina impuesta desde Miraflores, primero para construir mediante un decreto el Partido Socialista Unido de Venezuela y luego ordenarle a los partidos de la alianza gubernamental que se disolvieran y se integraran a la organización única oficialista, fue resistida prudentemente por los aliados del PPT, y el PCV, pero llegado el momento de escoger los candidatos a gobernadores y alcaldes, señalados en una lista desde el Palacio de Gobierno, se ha producido la mayor crisis política que en lo interno tiene que enfrentar el Presidente Chávez.
La militarización del PSUV solamente ha sido acatada por los partidarios de un régimen autocrático en el que el comandante ordena y ellos obedecen disciplinadamente, y por algunos oportunistas que le acompañan mientras pueden hacer de la política un buen negocio y enriquecerse mediante el cobro de comisiones y otras corruptelas del tráfico de influencias, algo que ha sido denunciado hasta por militantes del partido único oficialista.
La crisis presentada en varias gobernaciones y alcaldías en las que los aliados del PPT y el PCV, a los que se ha sumado el MEP, consideran tener mejores candidatos con posibilidades de ganar las elecciones, no la pueden resolver democráticamente a través del debate ideológico como lo han planteado algunos dirigentes de esos partidos políticos, porque la órdenes del Comandante en Jefe no son para discutirlas. Las aceptan o se van, lo ha dicho en varios escenarios el jefe único.
Y aunque la militarización del PSUV no la ha podido extender el Presidente de la República a los partidos aliados, sí los ha debilitado al provocar la salida de altos dirigentes de estas organizaciones políticas, promovidos a ministerios y otros importantes cargos gubernamentales o postulados a gobernaciones y alcaldías. En las próximas semanas o meses el país podrá comprobar hasta dónde llega la resistencia para defender algunos principios ideológicos que han caracterizado en la historia universal al socialismo no autocrático, no estalinista, por parte de la dirigencia del PPT, PCV y MEP que han venido apoyando al Comandante Chávez, pero exigen respeto a la pluralidad que caracteriza al socialismo democrático. También se comprobarán los límites del portaaviones que todavía pretende seguir siendo Chávez en las elecciones regionales.
El apoyo del PPT a Lenny Manuit como candidata a la gobernación del Estado Guárico es un verdadero desafío al autoritarismo, al militarismo como forma de conducir el Presidente de la República la política de alianzas y la escogencia de los candidatos a gobernaciones y alcaldías. A Chávez le queda la alternativa de romper con el PPT y perder la gobernación de ese Estado con un candidato desvinculado de la región, pero obediente y disciplinado a las órdenes de Miraflores, o revisar la política de su dedo omnipotente. Y aunque la dirección nacional del PSUV decidió romper lanzas con el PPT y estaban a la espera de llegada del Comandante en Jefe para pedirle ratifique el rompimiento, a la hora de terminar este artículo no se había producido la orden militar, indiscutible del máximo jerarca. Lo que es evidente es que la voz de mando del jefe único ya no es acatada incondicionalmente por sus aliados ni por muchos de los dirigentes y militantes del Partido que decretó, sin consultar a nadie más que a su voluntad militar, para que cumpliera sus posteriores órdenes.
Cuando ya tiene el sol por la espalda, la crisis del llamado Polo Patriótico, que trató de reconstituir el Presidente, sumada una política económica y social equivocada cuyos resultados desastrosos conoce y siente ya la mayoría de los venezolanos, lo conducirá a una segunda derrota electoral, indicativo de que no podrá gobernar más del 2012 tal como lo establece la Constitución Nacional de 1999, sin posibilidad alguna de modificarla, salvo que intente un frenesí más de locura mesiánica contra la mayoría de la población que aspira vivir en paz, y que difícilmente, a estas alturas, se dejará arrebatar la democracia.
MI NEGRA
Juan Páez Ávila
La disposición del candidato de la unidad nacional, Manuel Rosales, de entregar a unas 2.500.000 familias de los sectores populares y clase media empobrecida, entre 600 mil y un millón de bolívares mensuales, provenientes de una quinta parte aproximadamente de los ingresos petroleros, cambiará definitivamente la relación entre el petróleo y sociedad venezolana. Por primera vez el venezolano podrá constatar que el petróleo es una riqueza que le pertenece a él y no al Estado, que en teoría puede representar a toda la nación, pero también a una parte de ella como sucede en la actualidad, según la división que ha hecho el gobierno de amigos y enemigos del proceso que ha tratado de adelantar el Presidente Chávez.
La experiencia de algunos países petroleros como Noruega y Canadá, más la legislación venezolana, obligan a precisar el planteamiento del candidato de la unidad, porque lo que se debe distribuir entre los venezolanos es la Regalía, que es un derecho de la nación como dueña del petróleo, de la que han venido apropiándose los gobiernos y administrándola como si fuera un impuesto, como les ha dado la gana a cada uno. Este planteamiento lo hizo en Venezuela hace más de 10 años, Alberto Quiroz Corradi, cuando se discutía la Apertura Petrolera al capital privado nacional e internacional, durante el gobierno del Presidente Caldera Pero a la mayoría que formaban el gobierno y la Fracción Parlamentaria de Acción Democrática les dio temor, o no consideraron viable, asumir la política que ya Noruega y Canadá habían puesto en práctica, creando fondos especiales con la Regalía y entregándole dividendos a cada ciudadano todos los años.
De allí que no se trata de una política populista, como ha sido y es práctica de todos los gobierno electos desde 1958, y en especial del actual que ha llegado al extremo de donar a otros países parte de esa Regalía. Como en nuestro país muy poca gente lee, y menos estudia lo referente a un tema aparentemente árido como el del petróleo, sólo se enterará que el Estado no puede apropiarse del valor de la Regalía, que este año supera los 10 mil millones de dólares, cuando mensualmente le entreguen un cheque o una tarjeta electrónica y le digan: esto es suyo, porque usted como venezolano es dueño del petróleo. Ningún gobierno se lo regala. El gobierno sólo es dueño de los impuestos, que por Ley debe cobrar a toda empresa, incluso a personas jurídicas, que obtienen una renta.
Si el Estado, cualquiera sea el gobierno, quiere poner en práctica una política que tienda a superar la pobreza, un factor importante de la misma debería ser poner en manos de los venezolanos la propiedad de la Regalía, al lado de otra política de grandes inversiones nacionales e internacionales para crear las fuentes de trabajo necesarias, para eliminar el desempleo. Y aunque la Regalía corresponde a todos los venezolanos, la propuesta de Manuel Rosales de favorecer a unas 2.500.000 familias, podría admitirse como el comienzo de una política que atienda a los más necesitados, carentes de recursos para cubrir la cesta alimentaria los más pobres, y la cesta básica la clase media empobrecida.
La disposición del candidato de la unidad nacional, Manuel Rosales, de entregar a unas 2.500.000 familias de los sectores populares y clase media empobrecida, entre 600 mil y un millón de bolívares mensuales, provenientes de una quinta parte aproximadamente de los ingresos petroleros, cambiará definitivamente la relación entre el petróleo y sociedad venezolana. Por primera vez el venezolano podrá constatar que el petróleo es una riqueza que le pertenece a él y no al Estado, que en teoría puede representar a toda la nación, pero también a una parte de ella como sucede en la actualidad, según la división que ha hecho el gobierno de amigos y enemigos del proceso que ha tratado de adelantar el Presidente Chávez.
La experiencia de algunos países petroleros como Noruega y Canadá, más la legislación venezolana, obligan a precisar el planteamiento del candidato de la unidad, porque lo que se debe distribuir entre los venezolanos es la Regalía, que es un derecho de la nación como dueña del petróleo, de la que han venido apropiándose los gobiernos y administrándola como si fuera un impuesto, como les ha dado la gana a cada uno. Este planteamiento lo hizo en Venezuela hace más de 10 años, Alberto Quiroz Corradi, cuando se discutía la Apertura Petrolera al capital privado nacional e internacional, durante el gobierno del Presidente Caldera Pero a la mayoría que formaban el gobierno y la Fracción Parlamentaria de Acción Democrática les dio temor, o no consideraron viable, asumir la política que ya Noruega y Canadá habían puesto en práctica, creando fondos especiales con la Regalía y entregándole dividendos a cada ciudadano todos los años.
De allí que no se trata de una política populista, como ha sido y es práctica de todos los gobierno electos desde 1958, y en especial del actual que ha llegado al extremo de donar a otros países parte de esa Regalía. Como en nuestro país muy poca gente lee, y menos estudia lo referente a un tema aparentemente árido como el del petróleo, sólo se enterará que el Estado no puede apropiarse del valor de la Regalía, que este año supera los 10 mil millones de dólares, cuando mensualmente le entreguen un cheque o una tarjeta electrónica y le digan: esto es suyo, porque usted como venezolano es dueño del petróleo. Ningún gobierno se lo regala. El gobierno sólo es dueño de los impuestos, que por Ley debe cobrar a toda empresa, incluso a personas jurídicas, que obtienen una renta.
Si el Estado, cualquiera sea el gobierno, quiere poner en práctica una política que tienda a superar la pobreza, un factor importante de la misma debería ser poner en manos de los venezolanos la propiedad de la Regalía, al lado de otra política de grandes inversiones nacionales e internacionales para crear las fuentes de trabajo necesarias, para eliminar el desempleo. Y aunque la Regalía corresponde a todos los venezolanos, la propuesta de Manuel Rosales de favorecer a unas 2.500.000 familias, podría admitirse como el comienzo de una política que atienda a los más necesitados, carentes de recursos para cubrir la cesta alimentaria los más pobres, y la cesta básica la clase media empobrecida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)