Juan Páez Ávila
No obstante el final trágico de todas las dictaduras que por diversas circunstancias el hombre las ha asumido y practicado con la tesis de que en un momento determinado se justifican para mantener el orden público y hasta para impulsar cierto progreso, algunos personajes mesiánicos, autoritarios y militaristas han persistido en tratar de imponer su hegemonía individual generalmente apoyado por un grupo de oportunistas o partidarios del llamado gendarme necesario. Esa violencia policial, militar o aparentemente legal en la que se han apoyado los dictadores, siempre ha encontrado resistencia en la naturaleza humana y libertaria de hombre.
En el hemisferio occidental se consolida, aunque con algunos serios tropiezos que han dejado una lamentable estela de violación de los derechos humanos, el sistema democrático que desde la revolución francesa con la conquista de la libertad, justicia e igualdad, el hombre -y la mujer desde luego en esta época- se han empeñado en establecer como forma civilizada de convivencia en la sociedad. Después de la derrota del nazismo y del fascismo en Alemania e Italia y el derrumbe de la Unión Soviética, para mencionar los ejemplos de mayor repercusión mundial, la humanidad se inclina a buscar solución a sus problemas económicos y sociales en un régimen en el que la pluralidad y el respecto entre los adversarios, permita dilucidar sus diferencias en libertad.
En nuestro subcontinente latinoamericano, lo que el escritor Mario Vargas Llosa llamó la dictadura perfecta para referirse a la hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en México, mediante el control de los Poderes Públicos y de la sociedad en general por parte del Poder Ejecutivo, no sólo se desplomó en la nación mexicana, sino que con los recientes resultados electorales escrutados en Paraguay, también han finalizado más de 60 años de hegemonía de la Partido Colorado, con lo que queda demostrado que toda dictadura es imperfecta por lo derrotable a corto o largo plazo. Tanto la dictadura sostenida mediante la represión brutal contra quienes piensan distinto, como aquella que pretende lavarse el rostro oscuro de la violencia, exhibiendo una fachada democrática por su origen electoral, pero controlando todos los poderes y la sociedad en general sin contrapesos legales, han sido derrotadas por la voluntad libertaria del ser humano.
De allí lo que comienza a observarse y a conocerse en Cuba como un giro lento pero irreversible hacia una apertura a la convivencia en un régimen de mayores libertades económicas, con la evidente inclinación a abrir otros caminos hacia la libertad política, en la que ya comienza a oírse y a leerse la palabra de Fidel Castro como parte de una voz importante, pero no de un mandato. De lo primero que habló el nuevo gobernante, Raúl Castro, fue de la necesidad de eliminar prohibiciones estériles como las estricciones a transitar libremente por la isla, ver televisión o ingresar a Internet. ¿De qué han servido 50 años de dictadura, reprimiendo a la disidencia por considerarla agente del imperialismo, para al final volver con mucha cautela al sistema democrático?
Y en nuestro país, después de 9 años de una supuesta revolución para crear un hombre nuevo, nos encontramos con más inseguridad, más corrupción y menos producción de alimentos que nos obliga a la importación de más de 70% de lo que consumimos; el déficit de viviendas es mayor, cerca de 2.000.000 de unidades habitacionales, y una dependencia del petróleo y sus altos precios no ha hecho más rentistas y atrasados, en comparación con pequeños países que no tienen petróleo pero han sabido ahorrar e invertir para aumentar su producción y ser menos dependiente del extranjero. Después de 9 años de un ya largo intento de imponer una autocracia, resistida por la sociedad civil, se nos abre la posibilidad de un triunfo de la oposición, como lo indican las encuestas, por lo cual debemos prepararnos para la reconciliación de todos los venezolanos y una convivencia pacífica, civilizada, con el chavismo.
Juan Páez Ávila
miércoles, 23 de mayo de 2012
LAS MISIONES HOY
Juan Páez Ávila
Los programas sociales que constituyeron la bandera social más exitosa del gobierno del Presidente Chávez, con importantes resultados desde el punto de vista electoral, durante el primer año de su aplicación, han devenido hoy -finales del 2006- en un peligroso fracaso para las aspiraciones reeleccionistas del candidato-Presidente.
Técnicos de las universidades Católica Andrés Bello y Central de Venezuela han investigado desde el proceso de ejecución hasta los resultados finales de la totalidad de esos programas, y las conclusiones señalan que estamos en presencia de una nueva frustración ante los programas sociales que con diferentes nombres se vienen realizando desde 1958. Ninguno ha superado el número de familias pobres beneficiadas en anteriores administraciones, no obstante contar con ingresos mil millonarios como producto de los altos precios del petróleo. Y algo más grave, en el camino, como consecuencia de la aguda crisis de corruptelas que priva en todos los niveles de la administración pública, se queda gran parte del dinero asignado a dichas misiones. De allí las protestas de hombres y mujeres humildes que identificados con el Presidente de la República desde su primera campaña electoral, viven actualmente una nueva decepción.
Y ante el evidente fracaso de las misiones, el candidato de la unidad nacional, Manuel Rosales, le ha presentado al país un conjunto de programas sociales que tienden a mejorar los actuales y a garantizar una atención integral a los desempleados, a las familias muy pobres y a la clase media empobrecida mediante una tarjeta (Mi Negra) de débito, sin intermediarios.
Y en cuanto a la salud en particular los ambulatorios se convertirán en centros clínicos de atención primaria, para evitar que pacientes con quebrantos de fácil curación, abarroten los hospitales centrales. Estos hospitales serán dotados de todos los insumos necesarios para que los médicos puedan cumplir cabalmente con sus funciones, y los enfermos no tengan que comprar inyectadotas y hasta algodones, tal como denuncian algunos pobres que se ven obligados a acudir a los servicios públicos de salud. Y finalmente creará una red de clínicas móviles para prestar todos los servicios incluyendo los odontológicos.
Los programas sociales que constituyeron la bandera social más exitosa del gobierno del Presidente Chávez, con importantes resultados desde el punto de vista electoral, durante el primer año de su aplicación, han devenido hoy -finales del 2006- en un peligroso fracaso para las aspiraciones reeleccionistas del candidato-Presidente.
Técnicos de las universidades Católica Andrés Bello y Central de Venezuela han investigado desde el proceso de ejecución hasta los resultados finales de la totalidad de esos programas, y las conclusiones señalan que estamos en presencia de una nueva frustración ante los programas sociales que con diferentes nombres se vienen realizando desde 1958. Ninguno ha superado el número de familias pobres beneficiadas en anteriores administraciones, no obstante contar con ingresos mil millonarios como producto de los altos precios del petróleo. Y algo más grave, en el camino, como consecuencia de la aguda crisis de corruptelas que priva en todos los niveles de la administración pública, se queda gran parte del dinero asignado a dichas misiones. De allí las protestas de hombres y mujeres humildes que identificados con el Presidente de la República desde su primera campaña electoral, viven actualmente una nueva decepción.
Y ante el evidente fracaso de las misiones, el candidato de la unidad nacional, Manuel Rosales, le ha presentado al país un conjunto de programas sociales que tienden a mejorar los actuales y a garantizar una atención integral a los desempleados, a las familias muy pobres y a la clase media empobrecida mediante una tarjeta (Mi Negra) de débito, sin intermediarios.
Y en cuanto a la salud en particular los ambulatorios se convertirán en centros clínicos de atención primaria, para evitar que pacientes con quebrantos de fácil curación, abarroten los hospitales centrales. Estos hospitales serán dotados de todos los insumos necesarios para que los médicos puedan cumplir cabalmente con sus funciones, y los enfermos no tengan que comprar inyectadotas y hasta algodones, tal como denuncian algunos pobres que se ven obligados a acudir a los servicios públicos de salud. Y finalmente creará una red de clínicas móviles para prestar todos los servicios incluyendo los odontológicos.
EL PARLAMENTO ESTUDIANTIL
Juan Páez Ávila
Entre los esfuerzos novedosos creados por el Movimiento Estudiantil que ha alertado a la sociedad venezolana acerca de lo que será el futuro de nuestro país, acaba de colocar en el escenario político nacional el símbolo, y a su vez el desafío, de un Parlamento plural en el que se oirán las voces de representantes de diversas universidades, electos por sus compañeros democráticamente.
El sólo anuncio de la fundación de un Parlamento Estudiantil es un indicador de que en la Venezuela de hoy, la Asamblea Nacional no representa a todos los sectores políticos de la sociedad venezolana, no sólo porque fue electa por un 25% de los votantes que acudieron al acto comicial de diciembre del 2006, sino también porque prácticamente ha delegado sus funciones en el Poder Ejecutivo.
Un Parlamento Estudiantil autónomo, independiente, con una agenda de interés nacional, posiblemente tenga mayor repercusión en el país que una Asamblea Nacional que espera la voz, el mandato del Presidente de la República para aprobar la Reforma Constitucional que tiene como objetivo fundamental la perpetuación en el poder del Comandante Hugo Chávez.
De allí que la confrontación entre el Gobierno y la Oposición conformada por los Partidos Políticos en torno a la Reforma Constitucional, tendrá un nuevo actor en las calles de las principales ciudades del país, con un mensaje democrático, pacífico, que representa a millones de jóvenes que aspiran defender en el presente el derecho a la libertad de expresión, a la autonomía universitaria, al desarrollo económico y al empleo, a todos los derechos ciudadanos que estable la Constitución Nacional, como garantía de su futuro.
A estas alturas de la irrupción pacífica y masiva de los estudiantes en el escenario político nacional, ha quedado absolutamente claro que sólo representan intereses democráticos, que perciben el peligro, para su futuro, de una política intolerante y centralista que tiende al autoritarismo y al establecimiento de un régimen que imponga un pensamiento único, contrario a la Constitución Nacional y al desarrollo científico, tecnológico y humanístico de nuestro tiempo. Todo indica que el Parlamento Estudiantil será un espacio para grandes debates y nuevas iniciativas, que formarán parte de una dinámica democrática irreversible, que recibirá apoyo de millones de venezolanos.
Entre los esfuerzos novedosos creados por el Movimiento Estudiantil que ha alertado a la sociedad venezolana acerca de lo que será el futuro de nuestro país, acaba de colocar en el escenario político nacional el símbolo, y a su vez el desafío, de un Parlamento plural en el que se oirán las voces de representantes de diversas universidades, electos por sus compañeros democráticamente.
El sólo anuncio de la fundación de un Parlamento Estudiantil es un indicador de que en la Venezuela de hoy, la Asamblea Nacional no representa a todos los sectores políticos de la sociedad venezolana, no sólo porque fue electa por un 25% de los votantes que acudieron al acto comicial de diciembre del 2006, sino también porque prácticamente ha delegado sus funciones en el Poder Ejecutivo.
Un Parlamento Estudiantil autónomo, independiente, con una agenda de interés nacional, posiblemente tenga mayor repercusión en el país que una Asamblea Nacional que espera la voz, el mandato del Presidente de la República para aprobar la Reforma Constitucional que tiene como objetivo fundamental la perpetuación en el poder del Comandante Hugo Chávez.
De allí que la confrontación entre el Gobierno y la Oposición conformada por los Partidos Políticos en torno a la Reforma Constitucional, tendrá un nuevo actor en las calles de las principales ciudades del país, con un mensaje democrático, pacífico, que representa a millones de jóvenes que aspiran defender en el presente el derecho a la libertad de expresión, a la autonomía universitaria, al desarrollo económico y al empleo, a todos los derechos ciudadanos que estable la Constitución Nacional, como garantía de su futuro.
A estas alturas de la irrupción pacífica y masiva de los estudiantes en el escenario político nacional, ha quedado absolutamente claro que sólo representan intereses democráticos, que perciben el peligro, para su futuro, de una política intolerante y centralista que tiende al autoritarismo y al establecimiento de un régimen que imponga un pensamiento único, contrario a la Constitución Nacional y al desarrollo científico, tecnológico y humanístico de nuestro tiempo. Todo indica que el Parlamento Estudiantil será un espacio para grandes debates y nuevas iniciativas, que formarán parte de una dinámica democrática irreversible, que recibirá apoyo de millones de venezolanos.
MILITARIZACIÓN Y CRISIS SOCIAL
Juan Páez Ávila
La política de obediencia y disciplina impuesta desde Miraflores, primero para construir mediante un decreto el Partido Socialista Unido de Venezuela y luego ordenarle a los partidos de la alianza gubernamental que se disolvieran y se integraran a la organización única oficialista, fue resistida prudentemente por los aliados del PPT, y el PCV, pero llegado el momento de escoger los candidatos a gobernadores y alcaldes, señalados en una lista desde el Palacio de Gobierno, se ha producido la mayor crisis política que en lo interno tiene que enfrentar el Presidente Chávez.
La militarización del PSUV solamente ha sido acatada por los partidarios de un régimen autocrático en el que el comandante ordena y ellos obedecen disciplinadamente, y por algunos oportunistas que le acompañan mientras pueden hacer de la política un buen negocio y enriquecerse mediante el cobro de comisiones y otras corruptelas del tráfico de influencias, algo que ha sido denunciado hasta por militantes del partido único oficialista.
La crisis presentada en varias gobernaciones y alcaldías en las que los aliados del PPT y el PCV, a los que se ha sumado el MEP, consideran tener mejores candidatos con posibilidades de ganar las elecciones, no la pueden resolver democráticamente a través del debate ideológico como lo han planteado algunos dirigentes de esos partidos políticos, porque la órdenes del Comandante en Jefe no son para discutirlas. Las aceptan o se van, lo ha dicho en varios escenarios el jefe único.
Y aunque la militarización del PSUV no la ha podido extender el Presidente de la República a los partidos aliados, sí los ha debilitado al provocar la salida de altos dirigentes de estas organizaciones políticas, promovidos a ministerios y otros importantes cargos gubernamentales o postulados a gobernaciones y alcaldías. En las próximas semanas o meses el país podrá comprobar hasta dónde llega la resistencia para defender algunos principios ideológicos que han caracterizado en la historia universal al socialismo no autocrático, no estalinista, por parte de la dirigencia del PPT, PCV y MEP que han venido apoyando al Comandante Chávez, pero exigen respeto a la pluralidad que caracteriza al socialismo democrático. También se comprobarán los límites del portaaviones que todavía pretende seguir siendo Chávez en las elecciones regionales.
El apoyo del PPT a Lenny Manuit como candidata a la gobernación del Estado Guárico es un verdadero desafío al autoritarismo, al militarismo como forma de conducir el Presidente de la República la política de alianzas y la escogencia de los candidatos a gobernaciones y alcaldías. A Chávez le queda la alternativa de romper con el PPT y perder la gobernación de ese Estado con un candidato desvinculado de la región, pero obediente y disciplinado a las órdenes de Miraflores, o revisar la política de su dedo omnipotente. Y aunque la dirección nacional del PSUV decidió romper lanzas con el PPT y estaban a la espera de llegada del Comandante en Jefe para pedirle ratifique el rompimiento, a la hora de terminar este artículo no se había producido la orden militar, indiscutible del máximo jerarca. Lo que es evidente es que la voz de mando del jefe único ya no es acatada incondicionalmente por sus aliados ni por muchos de los dirigentes y militantes del Partido que decretó, sin consultar a nadie más que a su voluntad militar, para que cumpliera sus posteriores órdenes.
Cuando ya tiene el sol por la espalda, la crisis del llamado Polo Patriótico, que trató de reconstituir el Presidente, sumada una política económica y social equivocada cuyos resultados desastrosos conoce y siente ya la mayoría de los venezolanos, lo conducirá a una segunda derrota electoral, indicativo de que no podrá gobernar más del 2012 tal como lo establece la Constitución Nacional de 1999, sin posibilidad alguna de modificarla, salvo que intente un frenesí más de locura mesiánica contra la mayoría de la población que aspira vivir en paz, y que difícilmente, a estas alturas, se dejará arrebatar la democracia.
La política de obediencia y disciplina impuesta desde Miraflores, primero para construir mediante un decreto el Partido Socialista Unido de Venezuela y luego ordenarle a los partidos de la alianza gubernamental que se disolvieran y se integraran a la organización única oficialista, fue resistida prudentemente por los aliados del PPT, y el PCV, pero llegado el momento de escoger los candidatos a gobernadores y alcaldes, señalados en una lista desde el Palacio de Gobierno, se ha producido la mayor crisis política que en lo interno tiene que enfrentar el Presidente Chávez.
La militarización del PSUV solamente ha sido acatada por los partidarios de un régimen autocrático en el que el comandante ordena y ellos obedecen disciplinadamente, y por algunos oportunistas que le acompañan mientras pueden hacer de la política un buen negocio y enriquecerse mediante el cobro de comisiones y otras corruptelas del tráfico de influencias, algo que ha sido denunciado hasta por militantes del partido único oficialista.
La crisis presentada en varias gobernaciones y alcaldías en las que los aliados del PPT y el PCV, a los que se ha sumado el MEP, consideran tener mejores candidatos con posibilidades de ganar las elecciones, no la pueden resolver democráticamente a través del debate ideológico como lo han planteado algunos dirigentes de esos partidos políticos, porque la órdenes del Comandante en Jefe no son para discutirlas. Las aceptan o se van, lo ha dicho en varios escenarios el jefe único.
Y aunque la militarización del PSUV no la ha podido extender el Presidente de la República a los partidos aliados, sí los ha debilitado al provocar la salida de altos dirigentes de estas organizaciones políticas, promovidos a ministerios y otros importantes cargos gubernamentales o postulados a gobernaciones y alcaldías. En las próximas semanas o meses el país podrá comprobar hasta dónde llega la resistencia para defender algunos principios ideológicos que han caracterizado en la historia universal al socialismo no autocrático, no estalinista, por parte de la dirigencia del PPT, PCV y MEP que han venido apoyando al Comandante Chávez, pero exigen respeto a la pluralidad que caracteriza al socialismo democrático. También se comprobarán los límites del portaaviones que todavía pretende seguir siendo Chávez en las elecciones regionales.
El apoyo del PPT a Lenny Manuit como candidata a la gobernación del Estado Guárico es un verdadero desafío al autoritarismo, al militarismo como forma de conducir el Presidente de la República la política de alianzas y la escogencia de los candidatos a gobernaciones y alcaldías. A Chávez le queda la alternativa de romper con el PPT y perder la gobernación de ese Estado con un candidato desvinculado de la región, pero obediente y disciplinado a las órdenes de Miraflores, o revisar la política de su dedo omnipotente. Y aunque la dirección nacional del PSUV decidió romper lanzas con el PPT y estaban a la espera de llegada del Comandante en Jefe para pedirle ratifique el rompimiento, a la hora de terminar este artículo no se había producido la orden militar, indiscutible del máximo jerarca. Lo que es evidente es que la voz de mando del jefe único ya no es acatada incondicionalmente por sus aliados ni por muchos de los dirigentes y militantes del Partido que decretó, sin consultar a nadie más que a su voluntad militar, para que cumpliera sus posteriores órdenes.
Cuando ya tiene el sol por la espalda, la crisis del llamado Polo Patriótico, que trató de reconstituir el Presidente, sumada una política económica y social equivocada cuyos resultados desastrosos conoce y siente ya la mayoría de los venezolanos, lo conducirá a una segunda derrota electoral, indicativo de que no podrá gobernar más del 2012 tal como lo establece la Constitución Nacional de 1999, sin posibilidad alguna de modificarla, salvo que intente un frenesí más de locura mesiánica contra la mayoría de la población que aspira vivir en paz, y que difícilmente, a estas alturas, se dejará arrebatar la democracia.
LA ENTREVISTA CHÁVEZ-URIBE
Juan Páez Ávila
Una vez confirmada la entrevista entre los presidentes de Colombia y Venezuela, Álvaro Uribe y Hugo Chávez en las próximas semanas o meses, con la finalidad de mejorar las relaciones económicas y políticas entre ambos países, después de producido el llamamiento del Jefe del gobierno venezolano a las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC) para que depongan las armas y se dispongan a participar en la lucha política por la vía democrática y electoral, se puede reafirmar la hipótesis de quienes planteamos la posibilidad de alcanzar un acuerdo pacífico y definitivo para superar el conflicto violento que todavía vive y sufre la sociedad colombiana, se puede convertir en un hecho de dimensiones internacionales a mediano plazo.
Las FARC se encuentran acosadas por un cerco militar adelantado por el Ejército de Colombia, a un extremo tal que las han desplazado de las zonas pobladas por campesinos y obligado a refugiarse en la selva y en algunos países fronterizos donde, hasta ahora, habían encontrado apoyo o por lo menos cierta tolerancia a cambio de no agredir a sus habitantes. Si a la invocación o convocatoria del Presidente Chávez se une la misma actitud del Presidente Correa del Ecuador, el asedio militar por parte de las Fuerzas Armadas colombianas adquiere una dimensión política subcontinental, que independientemente de los objetivos de los gobiernos de Venezuela y Ecuador, a la guerrilla se le hace casi imposible sobrevivir por mucho tiempo en las condiciones militares y políticas sobrevenidas.
La experiencia latinoamericana y particularmente la venezolana con el fracaso militar y el éxito elector de Chávez para conquistar el poder, es evidentemente el arma más convincente que tanto el presidente venezolano como el ecuatoriano, tienen en sus manos para persuadir a algunos jefes de las FARC, porque es posible que no todos se acojan en una primera instancia a la política de paz, para que cambien la forma de lucha sin renunciar a su estrategia de hacerse con el poder en Colombia.
Imposibilitados de salir de la selva hacia zonas pobladas por campesinos y menos hacia las ciudades, los guerrilleros tienen hoy la alternativa de negociar la paz o morir como el Ché Guevara, el más emblemático de los líderes de la guerra de guerrillas, solitarios y aislados. Los que persistan en una guerra inútil, sin posibilidades de victoria, sólo les queda la alternativa del narcotráfico, como forma de vida.
La entrevista de los presidentes Chávez y Uribe no podrá obviar el intercambio de opiniones acerca de las posibilidades de entrar en una etapa de negociación entre las FARC, el ELN y el gobierno colombiano, tomando en cuenta los llamamientos del presidente venezolano y del ecuatoriano Rafael Correa a la guerrilla de Colombia para que deponga las armas y sus dirigentes busquen vías pacíficas y democráticas de participación en la política de su país.
Una negociación política propiciada por los jefes de los gobiernos de Venezuela y Ecuador, que conduzca a la paz en Colombia, dejaría sin efecto el archivo que elaboraba y conservaba para la historia, el Segundo Comandante de la FARC, Raúl Reyes, abatido por el ejército colombiano en territorio ecuatoriano, cuyo contenido conoce parcial o totalmente el mundo político. La crisis que atraviesan las FARC, prácticamente desarticulada por la acción de ejército de Colombia, y la situación difícil que viven en sus respectivos países y sobre todo en el área internacional, los presidentes Chávez y Correa, al ser abiertamente descubierta su complicidad con la guerrilla, los obliga a abandonar el apoyo a la violencia como forma de lucha para buscar el poder. No parece exagerado inferir que para evitar una derrota mortal para los jefes de la FARC y un juicio en tribunales internacionales a sus aliados, éstos pueden coincidir con el Presidente Uribe, en que la paz en la región es fundamental para los colombianos, Latinoamérica y el mundo democrático.
DIÁLOGO ENTRE CIVILIZACIONES
Juan Páez Ávila
El final de la guerra fría pareció abrirle al hombre de nuestro tiempo un largo y seguro período de convivencia civilizada, pero el incumplimiento del Programa de No Proliferación de Armas Nucleares y la actuación unilateral de algunas potencias para imponer soluciones por la fuerza a problemas como el terrorismo y el narcotráfico, estimuló a gobernantes autocráticos, tiranos, de pequeñas naciones a invertir miles de millones de dólares en la fabricación de bombas atómicas, abandonando en la miseria a la mayoría de sus pobladores, lo que ha traído nuevos peligros de destrucción y muerte masiva en el siglo XXI.
En un mundo amenazado por una evidente posibilidad de un estallido general de violencia, que ponga en peligro la paz de la humanidad, el Presidente de la primera potencia del universo, Barak Obama, llama al diálogo entre todas las naciones que por motivos diferentes profesan diversas religiones y se rigen por gobiernos con ideologías heterogéneas, a utilizar la mesa de conversaciones entre sus máximos representantes como la vía más adecuada para evitar que las armas continúen determinando las relaciones entre los pueblos y nos conduzcan a una hecatombe mundial.
Y aunque el contenido general de su discurso ratifica sus promesas electorales para buscar un clima de convivencia civilizada en el mundo de hoy, que todavía no ha podido frenar la proliferación de armas nucleares, el mensaje del Presidente Obama enviado desde Egipto señalándole al mundo que un diálogo multilateral, que deberá tener como escenario las Naciones Unidas, es el signo o esperanza de paz en nuestro tiempo, cambia substanciadamente la política hegemónica que colocaba en manos de una sola potencia las decisiones fundamentales para regir las relaciones entre todos los países del universo.
Sin embargo, para pasar del discurso a los hechos se requiere que el mensaje del Presidente Obama sea compartido por otras potencias mundiales, e incluso por las naciones emergentes que avanzan hacia el progreso material y espiritual de sus habitantes, para convertir a las Naciones Unidas en el Parlamento del Mundo, con la autoridad para aprobar las leyes fundamentales que garanticen los derechos humanos, la justicia social e internacional y todos aquellos derechos y deberes inherentes al bienestar de, y la paz entre, los seres humanos.
La humanidad podría estar entrando en una nueva fase, en un período de mayor énfasis en el respeto a que hombres y mujeres asuman la religión y la ideología que tengan a bien practicar en paz con sus semejantes que piensan distinto. Y aunque lleve tiempo, el hecho de que una potencia como los Estados Unidos proponga un diálogo entre las civilizaciones, puede sellar el camino hacia una paz permanente, no más muertos inocentes por la intolerancia de unos contra otros seres humanos. Y si ese es el rumbo mundial, hay que desarmar los espíritus de algunos hombres cargados de odio y de violencia, para convivir civilizadamente.
GLOBALIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN
Juan Páez Ávila
Para un gobierno militar es una operación muy sencilla cerrar una planta revisora o de radio, porque todos los Poderes Públicos obedecen las órdenes verticales que imparte el Comandante en Jefe, pero lo que no le resulta fácil es impedir que las noticias circulen por las autopistas de la información que las nuevas tecnologías han creado en el mundo de hoy. Para nadie es un secreto el papel que jugó la información democrática, que desde distintas partes del mundo traspasó el Muro de Berlín, en el derrumbe de la Unión Soviética sin disparar un tiro. De allí que clausurar Globovisión no sólo es una violación a la libertad de expresión, sino también un error de cálculo del Presidente de la República al pretender incomunicar a la sociedad venezolana, en tiempos de la globalización de la información.
La amenaza del Presidente Chávez de cerrar la planta televisora Globovisión, expresada en su programa del domingo pasado, seguramente será ejecutado por Conatel en los próximos días, tal como ocurre con todos los anuncios que el Comandante en Jefe suele hacer por radio y televisión, aunque la transmisión de la información no violó ninguna norma de la Ley de Responsabilidad Social en la materia, que constituya un delito. Quienes pudimos ver y oír la información que trasmitió Globovisión el lunes por la mañana, minutos después que se produjera el temblor que tuvo como epicentro las inmediaciones de los estados Miranda y Aragua, y que ha sido retransmitido varias veces, somos testigos de la preocupación expresada por el director de dicho canal por el hecho sísmico y su llamado, repetido, a la calma de la ciudadanía.
Si se concreta el cierre de Globovisión la opinión pública lo entenderá como una acto contrario a la libertad de expresión y del derecho a estar veraz y objetivamente informada, porque el ¨tubazo¨ que este canal le propinó a los medios de comunicación del Estado, tiene una explicación muy sencilla: Globovisión transmite las 24 horas del día y como es lógico y elemental estaba al aire cuando se produjo el temblor, a las 4 y 45 a. m. aproximadamente, y los medios oficiales no habían empezado su transmisión, que comienza a los 6 a. m.
Y el hecho de que Globovisión obtuviera la primicia de un centro científico y tecnológico especializado de los Estados Unidos, en una época en que la información y las comunicaciones en general están globalizadas, no puede justificar una medida punitiva por parte del gobierno contra un canal que cumplió con sus funciones de informar al momento en que recabó la noticia. El fondo de la amenaza de cerrar a Globovisión es parte de una política oficial que tiende no ya a la hegemonía de la comunicación, sino al control total de misma, como sucede en los regímenes totalitarios, muchos de los cuales se derrumbaron por los efectos de sus propios errores y no porque un canal de TV informara lo que acontecía en el país.
Si la inflación no es contenida, los trabajadores y gremios protestarán pidiendo mejores sueldos, los conflictos sociales continuarán, y hasta puede volver a temblar, sin que exista Globovisión, pero la información será del conocimiento de los venezolanos.
Para un gobierno militar es una operación muy sencilla cerrar una planta revisora o de radio, porque todos los Poderes Públicos obedecen las órdenes verticales que imparte el Comandante en Jefe, pero lo que no le resulta fácil es impedir que las noticias circulen por las autopistas de la información que las nuevas tecnologías han creado en el mundo de hoy. Para nadie es un secreto el papel que jugó la información democrática, que desde distintas partes del mundo traspasó el Muro de Berlín, en el derrumbe de la Unión Soviética sin disparar un tiro. De allí que clausurar Globovisión no sólo es una violación a la libertad de expresión, sino también un error de cálculo del Presidente de la República al pretender incomunicar a la sociedad venezolana, en tiempos de la globalización de la información.
La amenaza del Presidente Chávez de cerrar la planta televisora Globovisión, expresada en su programa del domingo pasado, seguramente será ejecutado por Conatel en los próximos días, tal como ocurre con todos los anuncios que el Comandante en Jefe suele hacer por radio y televisión, aunque la transmisión de la información no violó ninguna norma de la Ley de Responsabilidad Social en la materia, que constituya un delito. Quienes pudimos ver y oír la información que trasmitió Globovisión el lunes por la mañana, minutos después que se produjera el temblor que tuvo como epicentro las inmediaciones de los estados Miranda y Aragua, y que ha sido retransmitido varias veces, somos testigos de la preocupación expresada por el director de dicho canal por el hecho sísmico y su llamado, repetido, a la calma de la ciudadanía.
Si se concreta el cierre de Globovisión la opinión pública lo entenderá como una acto contrario a la libertad de expresión y del derecho a estar veraz y objetivamente informada, porque el ¨tubazo¨ que este canal le propinó a los medios de comunicación del Estado, tiene una explicación muy sencilla: Globovisión transmite las 24 horas del día y como es lógico y elemental estaba al aire cuando se produjo el temblor, a las 4 y 45 a. m. aproximadamente, y los medios oficiales no habían empezado su transmisión, que comienza a los 6 a. m.
Y el hecho de que Globovisión obtuviera la primicia de un centro científico y tecnológico especializado de los Estados Unidos, en una época en que la información y las comunicaciones en general están globalizadas, no puede justificar una medida punitiva por parte del gobierno contra un canal que cumplió con sus funciones de informar al momento en que recabó la noticia. El fondo de la amenaza de cerrar a Globovisión es parte de una política oficial que tiende no ya a la hegemonía de la comunicación, sino al control total de misma, como sucede en los regímenes totalitarios, muchos de los cuales se derrumbaron por los efectos de sus propios errores y no porque un canal de TV informara lo que acontecía en el país.
Si la inflación no es contenida, los trabajadores y gremios protestarán pidiendo mejores sueldos, los conflictos sociales continuarán, y hasta puede volver a temblar, sin que exista Globovisión, pero la información será del conocimiento de los venezolanos.
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