Juan Páez Ávila
Después de más de 8 años de gobierno, durante los cuales miles de venezolanos que tomaban cerveza o ron, gracias a su afiliación al proceso revolucionario no sólo dejaron de ser desempleados o empleados de modestos ingresos, sino que también resolvieron mejorar sus gustos en el consumo de bebidas alcohólicas y proteger su salud a través de un aguardiente de mejor calidad como el whisky, primero de 12 años de añejamiento, luego de 15, para terminar popularizando el de 18.
Después de más de 8 años de ejercicio ininterrumpido, salvo por algunas horas, de la Presidencia de la República por el Comandante Chávez, los aludidos han sido colocados en la disyuntiva de abandonar la costumbre, que ya en algunos puede ser una adicción, al buen whisky o poner en peligro su aceptación como militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela, decretado por el Jefe del Estado para apuntalar el proceso revolucionario hacia el socialismo del siglo XXI.
Y aunque los que han logrado multiplicar sus ingresos económicos y adquirir camionetas Hummer son menos, posiblemente les sea más difícil ocultar sus nuevos hábitos al disfrute de tan poderosa y elegante máquina rodante por las viejas autopistas construidas durante la IV República, que les permite amortiguar los golpes que producen las caídas en los huecos que los ministros de la revolución no han podido tapar.
Si el Comandante en Jefe cumple con el apretón de tuercas con que ha amenazado a los aspirantes a militar el PSUV, por sus supuestas desviaciones revolucionarias al contribuir a aumentar el mayor consumo per cápita de whisky de Venezuela en el mundo, y a descapitalizar a CADIVI extrayéndole dólares para importar las más caras y vistosas camionetas que circulan por nuestras avenidas y carreteras, el Partido oficial puede quedar reducido a una militancia expuesta a ser derrotada por la de Un Nuevo Tiempo o Primero Justicia, y hasta por PODEMOS encaminado hacia la oposición. Y en cuanto a los que aspiran dirigir el PSUV, si los baja de las Hummers, puede tener dificultades para conformar una dirección revolucionaria tal como la que aspira para avanzar hacia el socialismo del siglo XXI.
Y si el Presidente no cumple con lo dicho le será más cuesta arriba construir una sociedad socialista con revolucionarios adictos al whisky 18 años y capitalistas adictos a las Hummers.
Juan Páez Ávila
miércoles, 22 de abril de 2009
LA REPÚBLICA DE GUARIMURE
Juan Páez Ávila
En la Carora de Chío Zubillaga, en la que su pensamiento todavía se proyecta en la mayoría de los jóvenes, hombres y mujeres, con alguna inquietud por la cultura, un grupo de intelectuales, soñadores, que aspiraban encontrar un “sitio de reunión de los que vienen de todas partes” se les ocurrió crear la República de Guarimure, inspirados en el significado que la lengua Axagua le asigna a esa poética palabra, y donde no sólo los caroreños sino todos los venezolanos y extranjeros que visiten la ciudad luz del maestro Zubillaga, puedan dialogar libremente sobre el acontecer cultural en el tiempo histórico de la humanidad, y en particular del siglo XXI.
Esta República de todos los lugares comienza a germinar en los Centros Literarios Casa Chío, auspiciados por la Dirección de Cultura de la Universidad Centro Occidental “Lisandro Alvarado” (UCLA), en el Núcleo Universitario Dr. Juan Agustín de la Torre con sede en Carora, creados y dirigidos por el poeta Jesús Enrique León, quien ha logrado impulsar un movimiento cultural de proyección nacional e internacional, estimulando a centenares de jóvenes a la creación literaria mediante el método instituido por él mismo, “La Abstracción de la Palabra Poética”. Con su hermano, el también poeta y economista Armando León y la artista plástico Úrsula Rey fueron nucleando un grupo de escritores y pensadores caroreños y venezolanos en general, alrededor de una idea que les permitiera articular un conjunto de actividades en torno al hecho humanístico a escala nacional. Carora les ofrecía todos los incentivos para el diálogo creador, la confrontación de ideas universales en un ambiente de pluralidad y respeto, una tradición histórica para el estímulo al hecho cultural que los inclinó a fundar la República de Guarimure, convertida en poco tiempo en un lugar de encuentro de la inteligencia caroreña y venezolana.
En una espaciosa casa colonial la República de Guarimure abre sus puertas a todas las manifestaciones culturales de la ciudad y del país. En la Esquina del Poeta, por donde el visitante puede ingresar a la República, se encontrará con una excepcional galería, en la que se exhiben y venden obras de arte de destacados pintores de Carora y otras ciudades y regiones del país. Publicados por el Sello Editorial Guarimure puede leer en la biblioteca “Armando León” o adquirir en la librería, varios libros que reúnen una selección de importantes trabajos de los Centros de Creación Literaria de Carora.
Si quiere participar en algún debate importante, entre a la Casa de la República de Guarimure, pida la palabra, anótese en uno de los conversatorios “Pensando el Siglo XXI” y a los pocas semanas se encontrará con decenas o centenares de jóvenes dispuestos a oírlo, a aplaudirlo o confrontarlo civilizadamente. Su pensamiento, sus propuestas o proyectos del presente siglo, podrá exponerlos con absoluta libertad, en el marco de una programación que los republicanos de Guarimure organizan periódicamente para no dejar escapar el sueño de un mundo sin fronteras materiales ni espirituales, donde reine para la eternidad el pensamiento de Chío Zubillaga, el primer ciudadano de la nueva República.
En la Carora de Chío Zubillaga, en la que su pensamiento todavía se proyecta en la mayoría de los jóvenes, hombres y mujeres, con alguna inquietud por la cultura, un grupo de intelectuales, soñadores, que aspiraban encontrar un “sitio de reunión de los que vienen de todas partes” se les ocurrió crear la República de Guarimure, inspirados en el significado que la lengua Axagua le asigna a esa poética palabra, y donde no sólo los caroreños sino todos los venezolanos y extranjeros que visiten la ciudad luz del maestro Zubillaga, puedan dialogar libremente sobre el acontecer cultural en el tiempo histórico de la humanidad, y en particular del siglo XXI.
Esta República de todos los lugares comienza a germinar en los Centros Literarios Casa Chío, auspiciados por la Dirección de Cultura de la Universidad Centro Occidental “Lisandro Alvarado” (UCLA), en el Núcleo Universitario Dr. Juan Agustín de la Torre con sede en Carora, creados y dirigidos por el poeta Jesús Enrique León, quien ha logrado impulsar un movimiento cultural de proyección nacional e internacional, estimulando a centenares de jóvenes a la creación literaria mediante el método instituido por él mismo, “La Abstracción de la Palabra Poética”. Con su hermano, el también poeta y economista Armando León y la artista plástico Úrsula Rey fueron nucleando un grupo de escritores y pensadores caroreños y venezolanos en general, alrededor de una idea que les permitiera articular un conjunto de actividades en torno al hecho humanístico a escala nacional. Carora les ofrecía todos los incentivos para el diálogo creador, la confrontación de ideas universales en un ambiente de pluralidad y respeto, una tradición histórica para el estímulo al hecho cultural que los inclinó a fundar la República de Guarimure, convertida en poco tiempo en un lugar de encuentro de la inteligencia caroreña y venezolana.
En una espaciosa casa colonial la República de Guarimure abre sus puertas a todas las manifestaciones culturales de la ciudad y del país. En la Esquina del Poeta, por donde el visitante puede ingresar a la República, se encontrará con una excepcional galería, en la que se exhiben y venden obras de arte de destacados pintores de Carora y otras ciudades y regiones del país. Publicados por el Sello Editorial Guarimure puede leer en la biblioteca “Armando León” o adquirir en la librería, varios libros que reúnen una selección de importantes trabajos de los Centros de Creación Literaria de Carora.
Si quiere participar en algún debate importante, entre a la Casa de la República de Guarimure, pida la palabra, anótese en uno de los conversatorios “Pensando el Siglo XXI” y a los pocas semanas se encontrará con decenas o centenares de jóvenes dispuestos a oírlo, a aplaudirlo o confrontarlo civilizadamente. Su pensamiento, sus propuestas o proyectos del presente siglo, podrá exponerlos con absoluta libertad, en el marco de una programación que los republicanos de Guarimure organizan periódicamente para no dejar escapar el sueño de un mundo sin fronteras materiales ni espirituales, donde reine para la eternidad el pensamiento de Chío Zubillaga, el primer ciudadano de la nueva República.
LA REFORMA PERSONAL
Juan Páez Ávila
La Reforma Constitucional que elabora el Presidente de la República “de su puño y letra”, según palabras del diputado Carlos Escarrá, uno de los voceros oficiales especializado en Derecho Constitucional, no sólo tendrá el sello personal del Jefe del Estado, sino que también expresará y posiblemente acelerará la tendencia autoritaria del régimen y desde ya se convertirá en el mayor desafío a los venezolanos chavistas y no chavistas a enfrentar o aceptar la concentración de mayores poderes en el Ejecutivo Nacional. Y aunque el Presidente Chávez ejerce ya poderes personales ilimitados, el mandato a la Asamblea Nacional para que le dé el visto bueno a una reforma hecha a la medida de sus intereses personales, puede encontrar una más amplia oposición en la población que la expresada contra la no renovación de la concesión o cierre de RCTV.
A la oposición que obtuvo cerca del 40% de los votos en las últimas elecciones se le ha sumado un inesperado y vigoroso movimiento estudiantil, sin pasado y con todo el futuro por delante, que le indica al gobierno y a todos los venezolanos que no se puede imponer desde el poder una política que contraríe el sentimiento y el pensamiento democrático de una mayoría de nuestra sociedad, que incluye importantes sectores quen han venido apoyando el Presidente Chávez. Ya hay demostraciones muy claras de esto último. De allí el discurso del ex –Ministro de la Defensas, Raúl Isaías Baduel, reafirmando sus convicciones de un socialismo democrático. Y si a esta manifestación pública del General ® que encabezó la lucha en los cuarteles para restituir al Presidente en su cargo después de un golpe de Estado y una renuncia anunciada por un ministro anterior, agregamos las declaraciones y la decisión del Gobernador del Estado Sucre, Ramón Martínez, de convocar al pueblo que lo eligió para que exprese su opinión acerca de la preservación de los límites de su Estado y de la descentralización, el gobierno tendrá que enfrentar varios pronunciamientos y movilizaciones de gobernadores y alcaldes que no entienden ni admiten que el ejercicio del poder y la reelección indefinida sea exclusivamente para el Presidente.
El Gobernador Martínez expresó con mucho énfasis su convicción y democrática y revolucionaria para llamar al pueblo sucrense a una consulta sobre temas fundamentales de la política nacional y regional. Incluso dijo no estar solo e indirectamente retó al Gobernador Manuel Rosales a solicitar la opinión de sus electores y de los zulianos en general. Personalmente he recibido información de que muchos alcaldes chavistas no callarán. De allí que en los próximos días o meses la crisis política puede agudizarse para no dejar pasar impunemente una reforma contra la descentralización y otras conquistas democráticas. Juan Páez Ávila
La Reforma Constitucional que elabora el Presidente de la República “de su puño y letra”, según palabras del diputado Carlos Escarrá, uno de los voceros oficiales especializado en Derecho Constitucional, no sólo tendrá el sello personal del Jefe del Estado, sino que también expresará y posiblemente acelerará la tendencia autoritaria del régimen y desde ya se convertirá en el mayor desafío a los venezolanos chavistas y no chavistas a enfrentar o aceptar la concentración de mayores poderes en el Ejecutivo Nacional. Y aunque el Presidente Chávez ejerce ya poderes personales ilimitados, el mandato a la Asamblea Nacional para que le dé el visto bueno a una reforma hecha a la medida de sus intereses personales, puede encontrar una más amplia oposición en la población que la expresada contra la no renovación de la concesión o cierre de RCTV.
A la oposición que obtuvo cerca del 40% de los votos en las últimas elecciones se le ha sumado un inesperado y vigoroso movimiento estudiantil, sin pasado y con todo el futuro por delante, que le indica al gobierno y a todos los venezolanos que no se puede imponer desde el poder una política que contraríe el sentimiento y el pensamiento democrático de una mayoría de nuestra sociedad, que incluye importantes sectores quen han venido apoyando el Presidente Chávez. Ya hay demostraciones muy claras de esto último. De allí el discurso del ex –Ministro de la Defensas, Raúl Isaías Baduel, reafirmando sus convicciones de un socialismo democrático. Y si a esta manifestación pública del General ® que encabezó la lucha en los cuarteles para restituir al Presidente en su cargo después de un golpe de Estado y una renuncia anunciada por un ministro anterior, agregamos las declaraciones y la decisión del Gobernador del Estado Sucre, Ramón Martínez, de convocar al pueblo que lo eligió para que exprese su opinión acerca de la preservación de los límites de su Estado y de la descentralización, el gobierno tendrá que enfrentar varios pronunciamientos y movilizaciones de gobernadores y alcaldes que no entienden ni admiten que el ejercicio del poder y la reelección indefinida sea exclusivamente para el Presidente.
El Gobernador Martínez expresó con mucho énfasis su convicción y democrática y revolucionaria para llamar al pueblo sucrense a una consulta sobre temas fundamentales de la política nacional y regional. Incluso dijo no estar solo e indirectamente retó al Gobernador Manuel Rosales a solicitar la opinión de sus electores y de los zulianos en general. Personalmente he recibido información de que muchos alcaldes chavistas no callarán. De allí que en los próximos días o meses la crisis política puede agudizarse para no dejar pasar impunemente una reforma contra la descentralización y otras conquistas democráticas.
La Reforma Constitucional que elabora el Presidente de la República “de su puño y letra”, según palabras del diputado Carlos Escarrá, uno de los voceros oficiales especializado en Derecho Constitucional, no sólo tendrá el sello personal del Jefe del Estado, sino que también expresará y posiblemente acelerará la tendencia autoritaria del régimen y desde ya se convertirá en el mayor desafío a los venezolanos chavistas y no chavistas a enfrentar o aceptar la concentración de mayores poderes en el Ejecutivo Nacional. Y aunque el Presidente Chávez ejerce ya poderes personales ilimitados, el mandato a la Asamblea Nacional para que le dé el visto bueno a una reforma hecha a la medida de sus intereses personales, puede encontrar una más amplia oposición en la población que la expresada contra la no renovación de la concesión o cierre de RCTV.
A la oposición que obtuvo cerca del 40% de los votos en las últimas elecciones se le ha sumado un inesperado y vigoroso movimiento estudiantil, sin pasado y con todo el futuro por delante, que le indica al gobierno y a todos los venezolanos que no se puede imponer desde el poder una política que contraríe el sentimiento y el pensamiento democrático de una mayoría de nuestra sociedad, que incluye importantes sectores quen han venido apoyando el Presidente Chávez. Ya hay demostraciones muy claras de esto último. De allí el discurso del ex –Ministro de la Defensas, Raúl Isaías Baduel, reafirmando sus convicciones de un socialismo democrático. Y si a esta manifestación pública del General ® que encabezó la lucha en los cuarteles para restituir al Presidente en su cargo después de un golpe de Estado y una renuncia anunciada por un ministro anterior, agregamos las declaraciones y la decisión del Gobernador del Estado Sucre, Ramón Martínez, de convocar al pueblo que lo eligió para que exprese su opinión acerca de la preservación de los límites de su Estado y de la descentralización, el gobierno tendrá que enfrentar varios pronunciamientos y movilizaciones de gobernadores y alcaldes que no entienden ni admiten que el ejercicio del poder y la reelección indefinida sea exclusivamente para el Presidente.
El Gobernador Martínez expresó con mucho énfasis su convicción y democrática y revolucionaria para llamar al pueblo sucrense a una consulta sobre temas fundamentales de la política nacional y regional. Incluso dijo no estar solo e indirectamente retó al Gobernador Manuel Rosales a solicitar la opinión de sus electores y de los zulianos en general. Personalmente he recibido información de que muchos alcaldes chavistas no callarán. De allí que en los próximos días o meses la crisis política puede agudizarse para no dejar pasar impunemente una reforma contra la descentralización y otras conquistas democráticas. Juan Páez Ávila
La Reforma Constitucional que elabora el Presidente de la República “de su puño y letra”, según palabras del diputado Carlos Escarrá, uno de los voceros oficiales especializado en Derecho Constitucional, no sólo tendrá el sello personal del Jefe del Estado, sino que también expresará y posiblemente acelerará la tendencia autoritaria del régimen y desde ya se convertirá en el mayor desafío a los venezolanos chavistas y no chavistas a enfrentar o aceptar la concentración de mayores poderes en el Ejecutivo Nacional. Y aunque el Presidente Chávez ejerce ya poderes personales ilimitados, el mandato a la Asamblea Nacional para que le dé el visto bueno a una reforma hecha a la medida de sus intereses personales, puede encontrar una más amplia oposición en la población que la expresada contra la no renovación de la concesión o cierre de RCTV.
A la oposición que obtuvo cerca del 40% de los votos en las últimas elecciones se le ha sumado un inesperado y vigoroso movimiento estudiantil, sin pasado y con todo el futuro por delante, que le indica al gobierno y a todos los venezolanos que no se puede imponer desde el poder una política que contraríe el sentimiento y el pensamiento democrático de una mayoría de nuestra sociedad, que incluye importantes sectores quen han venido apoyando el Presidente Chávez. Ya hay demostraciones muy claras de esto último. De allí el discurso del ex –Ministro de la Defensas, Raúl Isaías Baduel, reafirmando sus convicciones de un socialismo democrático. Y si a esta manifestación pública del General ® que encabezó la lucha en los cuarteles para restituir al Presidente en su cargo después de un golpe de Estado y una renuncia anunciada por un ministro anterior, agregamos las declaraciones y la decisión del Gobernador del Estado Sucre, Ramón Martínez, de convocar al pueblo que lo eligió para que exprese su opinión acerca de la preservación de los límites de su Estado y de la descentralización, el gobierno tendrá que enfrentar varios pronunciamientos y movilizaciones de gobernadores y alcaldes que no entienden ni admiten que el ejercicio del poder y la reelección indefinida sea exclusivamente para el Presidente.
El Gobernador Martínez expresó con mucho énfasis su convicción y democrática y revolucionaria para llamar al pueblo sucrense a una consulta sobre temas fundamentales de la política nacional y regional. Incluso dijo no estar solo e indirectamente retó al Gobernador Manuel Rosales a solicitar la opinión de sus electores y de los zulianos en general. Personalmente he recibido información de que muchos alcaldes chavistas no callarán. De allí que en los próximos días o meses la crisis política puede agudizarse para no dejar pasar impunemente una reforma contra la descentralización y otras conquistas democráticas.
LA REFORMA MILITAR
Juan Páez Ávila
Si alguna política pública requiere el mayor consenso posible de una nación democrática, sin dejar de correr aún algunos riesgos según lo registra la historia política en América Latina, es la de definir el rol que le corresponde a la Institución Militar, creada para defender la soberanía nacional y garantizarle a los ciudadanos la paz interior, para el libre ejercicio de sus derechos constitucionales. Sobre esto se ha escrito mucho y se ha intentado crear una doctrina militar que establezca los límites de poder civil y del militar, siempre subordinando a éste a la voluntad consensuada de los ciudadanos fundadores y defensores de la República democrática. La mayoría de las constituciones latinoamericanas, si no la totalidad, e incluso del mundo democrático, han recogido el principio de la supremacía del poder civil. Y sin embargo, nuestra historia está llena de dictaduras militares, violaciones a la Constitución e intentos fallidos de golpes de Estado, lo que debería ser aleccionador para que la dirigencia política del país y en particular el Presidente de la República buscaran consenso para crear conciencia democrática en la Fuerza Armada Nacional.
La reforma que propone el Presidente de la República en esta materia puede ser un arma de doble filo, al eliminar el carácter apolítico de la Institución Militar y su papel de servicio a la nación y no al de parcialidad o personalidad política alguna, en la creencia de que al Jefe del Estado nadie osará desobedecerle o disentir de sus ideas. Convertir en dogma “Patria, socialismo o muerte” es trasladar mecánicamente la larga experiencia del régimen cubano a nuestro país, pero olvidarse del derrumbe de la Unión Soviética y de las “democracias socialistas” de Europa Oriental, sin que ningún soldado fuera a la muerte por socialismo y la patria inventada por sus gobernantes. El dogma “Patria, socialismo o muerte” puede tener una vida corta o larga, según la fuerza que adquiera la oposición civil general (chavistas y no chavistas) para derrotar la reforma propuesta por el Comandante en Jefe, e incluso de los controles que sus servicios de inteligencia puedan ejercer sobre posibles disidentes, en un país en que el propio Presidente de la República estuvo conspirando durante más de 10 años sin que lo descubrieran.
En brevísima síntesis todo parece indicar que lo más conveniente a los intereses democráticos del país es no politizar a sus Fuerzas Armadas y asignarles el rol de defender la nación y no un partido ni a una personalidad política.
Si alguna política pública requiere el mayor consenso posible de una nación democrática, sin dejar de correr aún algunos riesgos según lo registra la historia política en América Latina, es la de definir el rol que le corresponde a la Institución Militar, creada para defender la soberanía nacional y garantizarle a los ciudadanos la paz interior, para el libre ejercicio de sus derechos constitucionales. Sobre esto se ha escrito mucho y se ha intentado crear una doctrina militar que establezca los límites de poder civil y del militar, siempre subordinando a éste a la voluntad consensuada de los ciudadanos fundadores y defensores de la República democrática. La mayoría de las constituciones latinoamericanas, si no la totalidad, e incluso del mundo democrático, han recogido el principio de la supremacía del poder civil. Y sin embargo, nuestra historia está llena de dictaduras militares, violaciones a la Constitución e intentos fallidos de golpes de Estado, lo que debería ser aleccionador para que la dirigencia política del país y en particular el Presidente de la República buscaran consenso para crear conciencia democrática en la Fuerza Armada Nacional.
La reforma que propone el Presidente de la República en esta materia puede ser un arma de doble filo, al eliminar el carácter apolítico de la Institución Militar y su papel de servicio a la nación y no al de parcialidad o personalidad política alguna, en la creencia de que al Jefe del Estado nadie osará desobedecerle o disentir de sus ideas. Convertir en dogma “Patria, socialismo o muerte” es trasladar mecánicamente la larga experiencia del régimen cubano a nuestro país, pero olvidarse del derrumbe de la Unión Soviética y de las “democracias socialistas” de Europa Oriental, sin que ningún soldado fuera a la muerte por socialismo y la patria inventada por sus gobernantes. El dogma “Patria, socialismo o muerte” puede tener una vida corta o larga, según la fuerza que adquiera la oposición civil general (chavistas y no chavistas) para derrotar la reforma propuesta por el Comandante en Jefe, e incluso de los controles que sus servicios de inteligencia puedan ejercer sobre posibles disidentes, en un país en que el propio Presidente de la República estuvo conspirando durante más de 10 años sin que lo descubrieran.
En brevísima síntesis todo parece indicar que lo más conveniente a los intereses democráticos del país es no politizar a sus Fuerzas Armadas y asignarles el rol de defender la nación y no un partido ni a una personalidad política.
LA REELECCIÓN DE LULA
Juan Páez Ávila
Aunque tiene que participar en una segunda vuelta para garantizar su triunfo en las pasadas elecciones en Brasil, los porcentajes obtenidos en la primera ronda indican que el Presidente Lula será reelecto, y los progresos sociales y económicos alcanzados en sus primeros cuatro años de gobierno tendrán continuidad y posiblemente muchos de ellos se profundizarán para bien de millones de brasileños que por siglos vivieron excluidos de los indudables avances que han hecho de Brasil la novena economía del mundo.
Su victoria, a pesar de los golpes bajos recibidos por la acción corrupta de muchos de los altos dirigentes de su propio Partido de los Trabajadores (PT), consolida su liderazgo en el interior de su país, pero lo obliga a ser más vigilante de la conducta pública de sus compañeros en funciones de gobierno, y en particular de sus parlamentarios, entre quienes se filtraron oportunistas indeseables y traficantes que esperaban el momento adecuado, la influencia en el poder, para el enriqueciendo ilícito.
El que la mayoría de la sociedad brasileña lo haya obligado a ir a una segunda vuelta, es una demostración de la madurez democrática de ese país. Lo reelige porque lo juzga honesto, no cómplice de las corruptelas de algunos de sus copartidarios, pero posiblemente exija un mayor adecentamiento de la función pública. Y es de esperar que Lula sea implacable contra los corruptos, que se apropian ilegalmente de una riqueza que le pertenece al pueblo brasileño. Superados los escollos internos, después de alcanzar un despegue económico que incorpora a millones de brasileños al trabajo permanente y a la seguridad social, también es factible esperar una presencia más activa de su liderazgo democrático en América Latina y en el mundo desarrollado, donde Brasil tiene voz y tiene peso, para hacer oír los planteamientos y aspiraciones acerca de la necesidad de construir una sociedad en la que impere la paz y el bienestar de los pueblos y las naciones.
En una economía irreversiblemente globalizada, América Latina requiere una voz respetada y respetable, inteligente y sensata, que una y no divida a las naciones, que comprenda la época que vivimos y contribuya a la solución de nuestros problemas.
Aunque tiene que participar en una segunda vuelta para garantizar su triunfo en las pasadas elecciones en Brasil, los porcentajes obtenidos en la primera ronda indican que el Presidente Lula será reelecto, y los progresos sociales y económicos alcanzados en sus primeros cuatro años de gobierno tendrán continuidad y posiblemente muchos de ellos se profundizarán para bien de millones de brasileños que por siglos vivieron excluidos de los indudables avances que han hecho de Brasil la novena economía del mundo.
Su victoria, a pesar de los golpes bajos recibidos por la acción corrupta de muchos de los altos dirigentes de su propio Partido de los Trabajadores (PT), consolida su liderazgo en el interior de su país, pero lo obliga a ser más vigilante de la conducta pública de sus compañeros en funciones de gobierno, y en particular de sus parlamentarios, entre quienes se filtraron oportunistas indeseables y traficantes que esperaban el momento adecuado, la influencia en el poder, para el enriqueciendo ilícito.
El que la mayoría de la sociedad brasileña lo haya obligado a ir a una segunda vuelta, es una demostración de la madurez democrática de ese país. Lo reelige porque lo juzga honesto, no cómplice de las corruptelas de algunos de sus copartidarios, pero posiblemente exija un mayor adecentamiento de la función pública. Y es de esperar que Lula sea implacable contra los corruptos, que se apropian ilegalmente de una riqueza que le pertenece al pueblo brasileño. Superados los escollos internos, después de alcanzar un despegue económico que incorpora a millones de brasileños al trabajo permanente y a la seguridad social, también es factible esperar una presencia más activa de su liderazgo democrático en América Latina y en el mundo desarrollado, donde Brasil tiene voz y tiene peso, para hacer oír los planteamientos y aspiraciones acerca de la necesidad de construir una sociedad en la que impere la paz y el bienestar de los pueblos y las naciones.
En una economía irreversiblemente globalizada, América Latina requiere una voz respetada y respetable, inteligente y sensata, que una y no divida a las naciones, que comprenda la época que vivimos y contribuya a la solución de nuestros problemas.
LA PRÓXIMA BATALLA
Juan Páez Ávila
A pocos días de las elecciones del 23 de noviembre, en las que Hugo Chávez le levantó la mano a sus candidatos a las gobernaciones, con algunas excepciones entre las que resultó evidente la de Henry Falcón en el Estado Lara, y después de experimentar una gran derrota en las principales regiones del país, el comandante en jefe desafía la Constitución Bolivariana y ordena a sus subalternos e incondicionales a aprobar una Enmienda Constitucional para tratar de reelegirse indefinidamente en la Presidencia de la República. Sin darle tregua a los venezolanos para que disfruten de las navidades, y en particular a los partidos políticos y a la sociedad civil para que saboreen la mieles de la victoria, Chávez recorre el país levantándoles otra vez la mano a quienes salieron electos con sus votos, como para que no quede duda alguna de que el gran elector es él, el jefe supremo, el imprescindible si quieren continuar gobernando. Violando la Constitución Nacional, después que la mayoría de los venezolanos le dijo NO a su reforma constitucional para reelegirse hasta el fin de sus días, en el referendo del 2 de diciembre, llama y obligará al país a una nueva batalla electoral, con la pretensión de eternizarse en Miraflores.
Aunque el Presidente Chávez obtuvo mayoría de votos en todo el país, perdió Caracas y Miranda, Carabobo y Táchira y no pudo conquistar Zulia y Nueva Esparta, la próxima gran batalla será más social que política, nunca bélica a pesar de que la revolución esté armada, y se librará en los barrios pobres de la gran capital, donde el Alcalde Metropolitano, Antonio Ledezma, el Alcalde de Sucre, Carlos Ocariz, y el Gobernador de Miranda, Enrique Capriles Radonsky, con menores recursos económicos, tendrán que disputar con el Alcalde el Municipio Libertador, Jorge Rodríguez, quien dispondrá de recursos propios y los que el Comandante le asigne, la realización de las más efectivas políticas de inclusión, de los millones de caraqueños y mirandinos, que todavía viven en la miseria.
Ledezma, Ocariz y Capriles, apoyados por los Alcaldes de Chacao, Baruta y El Hatillo, ya han comenzado a planificar conjuntamente las principales políticas para enfrentar la inseguridad, la congestión del tráfico automotor, la salud, la educación y otros graves problemas sociales que afectan a la mayoría de la población de las barriadas, para lo cual han llamado al Presidente de la República y al Alcalde Rodríguez para trabajar conjuntamente. El Comandante en Jefe no atendió al llamado y ordenó a Rodríguez impulsar las mismas políticas para convertir a Caracas en una ciudad “roja rojita”, y dio comienzo a su campaña electoral por la aprobación del próximo referendo por la reelección indefinida, dando por descontado que la Asamblea Nacional aprobará la Enmienda Constitucional requerida, para dar cumplimiento a su mandato, en las primeras sesiones del año 2009.
De allí que no es aventurado inferir, como hipótesis, que las amenazas, los insultos, las bravatas y los llamados del Jefe Único a sus batallones y escuadras a prepararse para barrer la oligarquía, a Globovisión y a los escuálidos que le sirven al imperialismo, no son otra cosa que la continuación de la lucha por perpetuarse en el poder. Las cuentas le resultan muy claras, aunque en público trate de manipularlas, para convertir su derrota en “una gran victoria socialista, revolucionaria y bolivariana”. Perdió la gran Caracas por la ineptitud de sus alcaldes impuestos por su dedo hegemónico, pero salvó la honrilla en el Municipio Libertador, por la división de la oposición y tal vez por la juventud e inexperiencia del candidato de la unidad, Stalin González, quien hizo un estelar papel al obtener más de 40% de los votos.
A la oposición sólo le queda el tiempo necesario para un breve análisis para determinar por qué se perdió en determinados estados y municipios, llamando nuevamente a la unidad de todos los demócratas que adversan a Hugo Chávez, incluso a muchos militantes del chavismo que discrepan de la reelección perpetua del comandante único, cerrándole el paso a quienes han logrado forjar su propio liderazgo. La crítica, para ser sincera, debe ir acompañada de la autocrítica, nada de prepotencias ni mezquindades. Chávez es un animal político que no permite respirar hondo al adversario, para derrotarlo todos los sectores democráticos y sus votos son necesarios, y todo indica que sí es derrotable.
A pocos días de las elecciones del 23 de noviembre, en las que Hugo Chávez le levantó la mano a sus candidatos a las gobernaciones, con algunas excepciones entre las que resultó evidente la de Henry Falcón en el Estado Lara, y después de experimentar una gran derrota en las principales regiones del país, el comandante en jefe desafía la Constitución Bolivariana y ordena a sus subalternos e incondicionales a aprobar una Enmienda Constitucional para tratar de reelegirse indefinidamente en la Presidencia de la República. Sin darle tregua a los venezolanos para que disfruten de las navidades, y en particular a los partidos políticos y a la sociedad civil para que saboreen la mieles de la victoria, Chávez recorre el país levantándoles otra vez la mano a quienes salieron electos con sus votos, como para que no quede duda alguna de que el gran elector es él, el jefe supremo, el imprescindible si quieren continuar gobernando. Violando la Constitución Nacional, después que la mayoría de los venezolanos le dijo NO a su reforma constitucional para reelegirse hasta el fin de sus días, en el referendo del 2 de diciembre, llama y obligará al país a una nueva batalla electoral, con la pretensión de eternizarse en Miraflores.
Aunque el Presidente Chávez obtuvo mayoría de votos en todo el país, perdió Caracas y Miranda, Carabobo y Táchira y no pudo conquistar Zulia y Nueva Esparta, la próxima gran batalla será más social que política, nunca bélica a pesar de que la revolución esté armada, y se librará en los barrios pobres de la gran capital, donde el Alcalde Metropolitano, Antonio Ledezma, el Alcalde de Sucre, Carlos Ocariz, y el Gobernador de Miranda, Enrique Capriles Radonsky, con menores recursos económicos, tendrán que disputar con el Alcalde el Municipio Libertador, Jorge Rodríguez, quien dispondrá de recursos propios y los que el Comandante le asigne, la realización de las más efectivas políticas de inclusión, de los millones de caraqueños y mirandinos, que todavía viven en la miseria.
Ledezma, Ocariz y Capriles, apoyados por los Alcaldes de Chacao, Baruta y El Hatillo, ya han comenzado a planificar conjuntamente las principales políticas para enfrentar la inseguridad, la congestión del tráfico automotor, la salud, la educación y otros graves problemas sociales que afectan a la mayoría de la población de las barriadas, para lo cual han llamado al Presidente de la República y al Alcalde Rodríguez para trabajar conjuntamente. El Comandante en Jefe no atendió al llamado y ordenó a Rodríguez impulsar las mismas políticas para convertir a Caracas en una ciudad “roja rojita”, y dio comienzo a su campaña electoral por la aprobación del próximo referendo por la reelección indefinida, dando por descontado que la Asamblea Nacional aprobará la Enmienda Constitucional requerida, para dar cumplimiento a su mandato, en las primeras sesiones del año 2009.
De allí que no es aventurado inferir, como hipótesis, que las amenazas, los insultos, las bravatas y los llamados del Jefe Único a sus batallones y escuadras a prepararse para barrer la oligarquía, a Globovisión y a los escuálidos que le sirven al imperialismo, no son otra cosa que la continuación de la lucha por perpetuarse en el poder. Las cuentas le resultan muy claras, aunque en público trate de manipularlas, para convertir su derrota en “una gran victoria socialista, revolucionaria y bolivariana”. Perdió la gran Caracas por la ineptitud de sus alcaldes impuestos por su dedo hegemónico, pero salvó la honrilla en el Municipio Libertador, por la división de la oposición y tal vez por la juventud e inexperiencia del candidato de la unidad, Stalin González, quien hizo un estelar papel al obtener más de 40% de los votos.
A la oposición sólo le queda el tiempo necesario para un breve análisis para determinar por qué se perdió en determinados estados y municipios, llamando nuevamente a la unidad de todos los demócratas que adversan a Hugo Chávez, incluso a muchos militantes del chavismo que discrepan de la reelección perpetua del comandante único, cerrándole el paso a quienes han logrado forjar su propio liderazgo. La crítica, para ser sincera, debe ir acompañada de la autocrítica, nada de prepotencias ni mezquindades. Chávez es un animal político que no permite respirar hondo al adversario, para derrotarlo todos los sectores democráticos y sus votos son necesarios, y todo indica que sí es derrotable.
LA PROTESTA ESTUDIANTIL
Juan Páez Ávila
La conmoción que han producido en la sociedad venezolana las manifestaciones pacíficas y multitudinarias de los estudiantes en Caracas y en las principales ciudades del país en defensa de libertad de expresión, no sólo se debe a la protesta contra la decisión del Presidente de la República de cerrar RCTV, con el subterfugio de no renovarle la concesión, sino también al rol protagónico que históricamente ha jugado la juventud en momentos de crisis.
La aparición de un nuevo y poderoso liderazgo juvenil puede cerrarle el paso a la tendencia totalitaria del gobierno, si logra tomar conciencia de cuál es el significado de su presencia en el escenario político del momento, cuáles son las diferentes formas de lucha que tiene que emplear para no decaer y quiénes son sus aliados en circunstancias extremadamente complejas. Los jóvenes de la Generación del 28 lograron a partir de su emergencia contestataria, darle un vuelco en pocos años a la situación política y cultural del país al trazarse claros objetivos de lucha por la sustitución de una tiranía por un sistema democrático de gobierno. Para alcanzarlo crearon partidos políticos, periódicos, movimientos gremiales, sindicatos y otros organismos sociales propios de la época para conducir el país hacia una república democrática, plural y moderna. ¡Hasta dónde lo conquistaron pertenece ya juzgarlo a la historia!
El cierre de RCTV ha sido un detonante, no para salir en defensa del imperialismo y de la oligarquía venezolana sino para sacudir de la inmovilidad a la más incontaminada y poderosa fuerza psicosocial de una sociedad, y desencadenar la protesta juvenil ante el peligro de ver cercenada su libertad de expresarse libremente y la implantación de un régimen militarista en el que sólo piensa y decide el Comandante en Jefe.
Los estudiantes han ganado una primera batalla política y posiblemente le ahorren al país una dura experiencia autocrática Le han colocado al Presidente un valladar de dignidad, coraje y sapiencia al desafiarlo a una confrontación de ideas, a un debate democrático, y oponerle una poderosa e imbatible barrera pacífica al proyecto “socialista del siglo XXI”, que con las primeras políticas tomadas por el jefe único ha quedado al descubierto como intolerante y militarista.
Y aunque muchos lo duden, ante esta vigorosa resistencia juvenil con repercusión en toda la sociedad, el Presidente puede rectificar algunas de sus políticas del plan general, o posponerlas como ha hecho con la Reforma Constitucional. Para ello es necesario que el movimiento estudiantil no sólo reciba respaldo de los sectores democráticos del país y del mundo, sino también que no se obnubile por este primer triunfo que ha revelado su potencial. Para otras batallas requiere más organización, reflexión y difusión de sus ideales democráticos y libertarios. Venezuela requiere una nueva generación de líderes formados científicamente en las universidades y éticamente en los hogares.
La conmoción que han producido en la sociedad venezolana las manifestaciones pacíficas y multitudinarias de los estudiantes en Caracas y en las principales ciudades del país en defensa de libertad de expresión, no sólo se debe a la protesta contra la decisión del Presidente de la República de cerrar RCTV, con el subterfugio de no renovarle la concesión, sino también al rol protagónico que históricamente ha jugado la juventud en momentos de crisis.
La aparición de un nuevo y poderoso liderazgo juvenil puede cerrarle el paso a la tendencia totalitaria del gobierno, si logra tomar conciencia de cuál es el significado de su presencia en el escenario político del momento, cuáles son las diferentes formas de lucha que tiene que emplear para no decaer y quiénes son sus aliados en circunstancias extremadamente complejas. Los jóvenes de la Generación del 28 lograron a partir de su emergencia contestataria, darle un vuelco en pocos años a la situación política y cultural del país al trazarse claros objetivos de lucha por la sustitución de una tiranía por un sistema democrático de gobierno. Para alcanzarlo crearon partidos políticos, periódicos, movimientos gremiales, sindicatos y otros organismos sociales propios de la época para conducir el país hacia una república democrática, plural y moderna. ¡Hasta dónde lo conquistaron pertenece ya juzgarlo a la historia!
El cierre de RCTV ha sido un detonante, no para salir en defensa del imperialismo y de la oligarquía venezolana sino para sacudir de la inmovilidad a la más incontaminada y poderosa fuerza psicosocial de una sociedad, y desencadenar la protesta juvenil ante el peligro de ver cercenada su libertad de expresarse libremente y la implantación de un régimen militarista en el que sólo piensa y decide el Comandante en Jefe.
Los estudiantes han ganado una primera batalla política y posiblemente le ahorren al país una dura experiencia autocrática Le han colocado al Presidente un valladar de dignidad, coraje y sapiencia al desafiarlo a una confrontación de ideas, a un debate democrático, y oponerle una poderosa e imbatible barrera pacífica al proyecto “socialista del siglo XXI”, que con las primeras políticas tomadas por el jefe único ha quedado al descubierto como intolerante y militarista.
Y aunque muchos lo duden, ante esta vigorosa resistencia juvenil con repercusión en toda la sociedad, el Presidente puede rectificar algunas de sus políticas del plan general, o posponerlas como ha hecho con la Reforma Constitucional. Para ello es necesario que el movimiento estudiantil no sólo reciba respaldo de los sectores democráticos del país y del mundo, sino también que no se obnubile por este primer triunfo que ha revelado su potencial. Para otras batallas requiere más organización, reflexión y difusión de sus ideales democráticos y libertarios. Venezuela requiere una nueva generación de líderes formados científicamente en las universidades y éticamente en los hogares.
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