miércoles, 16 de octubre de 2013

VICTORIA Y RECONCILIACIÓN


         La sociedad democrática venezolana tiene el 8 de diciembre del presente año la extraordinaria oportunidad de propinarle una derrota a un buen número de alcaldes y concejales  ineptos y corruptos que han actuado con  servil incondicionalismo a las políticas centralistas y militaristas del fracasado socialismo del siglo XXI, que ha continuado y trata de profundizar Nicolás Maduro.
         El triunfo de la oposición en los estados  más populosos y de mayor peso político en el país, tal como sucedió en las pasadas elecciones para la Asamblea Nacional, conservaría cierto poder compensatorio, independiente y capaz de contener los desmanes políticos y económicos que viene cometiendo el cuestionado  Comandante en Jefe con la anuencia de unos Poderes Públicos controlados desde Miraflores. Si en la mayoría de las principales ciudades del país el pueblo elige alcaldes y concejales autónomos, que apoyen y contribuyan a la movilización y protesta de la sociedad democrática, se puede impedir la aplicación de la  Ley Habilitante que Maduro trata de hacer aprobar mediante  la compra inmoral del diputado 99 .
         Las disidencias en importantes sectores que apoyaron las políticas del difunto Comandante, no sólo son evidentes, sino que pueden adquirir una dinámica que los impulse  hasta el rompimiento, si tomamos en cuenta la prepotencia, la soberbia, con que actúan los incondicionales y oportunistas que rodean transitoria y circunstancialmente al  Jefe del Estado. Si la oposición y la disidencia obtuvieron 2 millones 600 mil votos  frente al desaparecido Hugo  Chávez, hoy con una oposición unida, con más experiencia política y una nueva disidencia, hay que votar, para preservar el contrapeso político en alcaldías y concejos municipales  que fortalezca la democracia social y enfrente el totalitarismo, defienda la propiedad privada al lado de la colectiva;  la seguridad jurídica y la seguridad de las personas y de los bienes.
         En síntesis, votar es un ejercicio democrático que ha servido en el mundo civilizado para consolidar sociedades plurales, respetuosas de los derechos  humanos y ciudadanos en general, y en algunos casos, como el nuestro, evitar la prolongación del autoritarismo por las décadas que  lleva en el poder  Fidel Castro, beneficiario y jefe máximo de Nicolás Maduro.
         Los demócratas no tenemos otra alternativa, debemos acumular mayor respaldo de los venezolanos oprimidos y convencer al sector abstencionista de la clase a que se incorpore a la única actividad civilizada, que es el voto,  para decidir el futuro del país. La experiencia nacional e internacional indica que los autoritarismos son derrotables, aunque transitoriamente se mantengan en el poder mediante la utilización de la fuerza. Su perdurabilidad depende del espíritu y voluntad de resistencia de los hombres y mujeres que creen en las virtudes  del imperio de la ley,  del Estado de Derecho. Cada
demócrata en su área de influencia, con su palabra sincera y convincente puede y debe tratar de  persuadir a sus amigos y a familiares acerca de que es posible derrotar el autoritarismo y encontrar medios legítimos y dignos de vivir en libertad y con mejorar su calidad de vida.
         El balance  realizado por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) cuyos integrantes, por razones obvias, son los más interesados en ganar y preparar las condiciones para continuar la lucha para derrotar a Maduro y a sus acólitos, debemos reconocerlo como producto de una investigación técnica y sincera, tanto por la confianza que hemos depositado en ellos, como por la experiencia y capacidad de la mayoría de los candidatos a alcaldes y a concejales escogidos en elecciones primarias.
Si no colaboramos ni votamos le estamos entregando el país a los llamados socialistas del siglo XXI, combinación del estalinismo y el fascismo.

         La victoria debe ser enfrentada con humidad y espíritu de reconciliación de todos los venezolanos, no más discriminaciones, no más odios, no más persecuciones por diferencias políticas,  con la gallardía de Henrique Capriles, que perdió y luego ganó una nueva elección, con el coraje de Antonio Ledezma, quien a pesar de que los despojaron del Presupuesto de la Alcaldía Metropolitana, preservó su legitimidad y se erigió en uno de los principales líderes del país, con la perseverancia de los miembros de la MUD, para continuar la lucha por la derrota, antes del extinto Hugo Chávez y ahora  del cuestionado Nicolás  Maduro y sus candidatos incapaces y oportunistas que intentan preservar o ganar algunas alcaldías para aumentar sus riquezas mal habidas.  

CAMPAÑA MEDIÁTICA


En la realización de cualquier elección en el mundo de hoy,  los medios de comunicación social siempre juegan un papel importante, aunque no es el único, y para algunos expertos, ni siquiera el fundamental, no obstante los avances de las redes sociales y su utilización masiva. Para lograr éxito en los resultados electorales es necesario el contacto directo de los actores o candidatos  con la ciudadanía y la credibilidad del mensaje y las factibles soluciones a los problemas de la población. 
Las denuncias del cuestionado presidente, Nicolás Maduro, acerca de una campaña mediática en su contra con motivo de las elecciones del 8 de diciembre, orientadas a deslegitimar su truculenta elección del mes de abril, tiene como finalidad crear las condiciones políticas que le permitan convertir su nueva y definitiva derrota en un nuevo triunfo
Los medios de comunicación social privados no tienen por qué hacer ninguna campaña contra su candidatura, porque basta con informar veraz y oportunamente lo que ha hecho y sobre todo lo que ha dejado de hacer de acuerdo con las atribuciones que le otorga la Constitución nacional aprobada en 1999. Empezando porque en los 14 años que estuvo al lado del difunto ex presidente Chávez nunca levantó la voz para proponer la ejecución de alguna obra importante o por lo menos reparar alguna averiada por falta de mantenimiento  El deterioro de toda la infraestructura vial construida en los últimos 50 años, es algo sobre lo cual sólo hay que preguntarle a los venezolanos que la transitan diariamente, para luego informarle a toda la nación. No es ninguna campaña mediática mostrar cómo se cae a pedazos un porcentaje importante de puentes y viaductos. No han sido mantenidos los hospitales ni las escuelas, con algunas excepciones desde luego, construidos antes del ascenso al poder de la revolución bolivariana y militarista. De allí que lo que deslegitima al gobierno del presidente Maduro es, además de su cuestionada proclamación y juramentación sin realizar la auditoría que se comprometió con Henrique Capriles y con Unasur, la incapacidad del equipo ministerial, gobernadores y alcaldes escogidos a dedo por el propio jefe del Estado para hacerlos elegir por un CNE dependiente también de Miraflores.
Ninguna campaña mediática puede cambiar la conciencia democrática de la población si no encuentra plena justificación en lo que informa. Por eso, la campaña mediática que ha realizado Nicolás Maduro durante nueve meses, a través de cadenas de radio y televisión, no ha podido convencer, según todas las encuestas publicadas -incluso las mandadas a realizar por el Gobierno-, a la mayoría de los venezolanos para que vayan a votar el 8 de diciembre por los candidatos del oficialismo, escogidos a dedo y muchos cuestionados por  sus aliados por corrputos.
De allí que el llamado de Nicolás Maduro para que los organismos públicos bajo su control, investiguen a los medios de comunicación social porque hacen propaganda de guerra cuando informan sobre la escasez de alimentos, no inclinará al electorado a votar por sus candidatos impuestos contra la voluntad de las bases de su  Partido y contra las aspiraciones de los líderes locales  que han realizado trabajo social entre la población, que conocen y sufren la escasez.
La inmediata amenaza de CONATEL contra Globovisión de abrirle un nuevo procedimiento administrativo, es una clara expresión de amedrentamiento con éste y otros medios de comunicación social por parte del Poder Ejecutivo con, la finalidad de provocar la autocensura y consolidar la hegemonía comunicacional del gobierno, porque la cadena de radio y televisión que posee apenas la oye y ve un 8% de los radioescuchas y televidentes. La campaña mediática la realiza el gobierno todos los días no sólo a través de los medios oficialistas, sino también por los medios privados mediante el abuso de las cadenas, pero como no obtiene un resultado positivo que lo registren las encuestas, porque sólo hace propaganda y no exhibe una obra importante de beneficio social, aunque diga lo contrario, su fracaso se lo endilga a los medios que informan acerca de lo que está pasando en el país, por la crisis económica, social y moral.

El fracaso de las políticas económicas y sociales del gobierno con la invasión de fincas en plena producción y las expropiaciones de industrias, forjadas por generaciones de hombres y mujeres dedicados al trabajo productivo,  que ha generado la disminución de la producción agroindustrial, no la pueden superar los jerarcas del madurismo achacándole a otros la culpa, porque a la larga  la mentira ha sido descubierta por la mayoría de los venezolanos, entre quienes se encuentran miles de chavistas, hoy ya desengañados. Frente a esta realidad, no hay campaña mediática ni represión  gubernamentales que la cambien, porque las personas que van al mercado no encuentran todos los alimentos, y los que por fortuna descubren o hallan,  son muy caros y muchos no los pueden comprar.  

LA LEY HABILITANTE


            La supuesta aprobación de una  Ley Habilitante para el cuestionado Presidente de la República, por su contenido puede constituir uno de los mayores abusos de poder cometidos por un Jefe de Gobierno contra la soberanía nacional, y una provocación a los sectores democráticos del país con la finalidad de crear un peligroso desconcierto que los puede inclinar a una reacción violenta y a olvidarse de las elecciones del 8 de diciembre, en las que el madurismo tiene asegurada una contundente derrota.
            Todo gobernante de espíritu o tendencia autocrática y personalista puede iniciar su gestión con un aparente apego a la legalidad del país que le ha  otorgado democráticamente el derecho  a ejercer  funciones de gobierno, pero en la medida en que considera que puede perder esas facultades, comienza a restringir los derechos de la oposición y generalmente termina persiguiendo hasta a quienes le apoyaron para ascender al poder, si tratan de disentir de algunas de sus decisiones unilaterales.
            El abuso en el ejercicio del poder va rompiendo las reglas que caracterizan a un régimen democrático, como se operó en los regímenes del socialismo real y del nazismo alemán. En principio se respetaron ciertas libertades, pero cuando la legislación imperante no le permitía al gobernante tomar las medidas que a su juicio único e inconsulto, creía que debía tomar para “bien del pueblo”, se fue tornando cada vez más autoritario, hasta llegar a la tiranía. La resistencia nacional no contó con la unidad interna, ni respaldo internacional porque las naciones democráticas carecían de una organización multilateral para impedirlo, hasta que se vieron obligadas a intervenir, cuando el abuso del poder traspasó las fronteras y se manifestó en la invasión a los países vecinos.
            En una época como la actual, en la que las naciones democráticas han creado organizaciones multinacionales y han hecho aprobar una legislación respetuosa de los derechos humanos y de las instituciones y poderes públicos independientes, el camino hacia la tiranía se dificulta. Pero la represión puede aumentar  incluso contra algunas  individualidades democráticas o sectores internos, disconformes con las promesas incumplidas y la represión también recae sobre ellos. Es lo que hemos presenciando a lo largo de casi 15 años de gobierno autocrático. El abuso de poder se extiende a toda disidencia.
            Frente a ese abuso, la oposición y la disidencia chavista  podrían reencontrarse en las  elecciones del 8 de diciembre  y propinarle otra de derrota definitiva al   autoritarismo madurista.
El mensaje que los voceros de la Alternativa Democrática, además de Henrique Capriles como Jefe del Comando de Campaña y Antonio Ledezma que tiene la responsabilidad de coordinar todas las Alcaldías del Área Metropolitana, todos la candidatos a Alcaldes y a Concejos Municipales, tienen la oportunidad y la obligación de acercarse a los chavistas que no se sienten representados por Nicolás Maduro, para llamarlos a la Unidad Nacional, para contribuir seriamente a sacar el país de la profunda crisis que atraviesa, y evitar, en lo posible, un colapso total de las instituciones por la incapacidad y la corrupción de los jerarcas de madurismo.
            El fracaso del régimen autocrático, centralista, que ha llevado a Nicolás Maduro a desconocer los liderazgos regionales y locales, imponiendo candidatos sin ninguna vinculación con la sociedad y sin conocimiento de sus problemas económicos y sociales de la gente de menores recursos, no sólo es un atropello a los dirigentes sociales y a la base de su Partido, sino también un abuso de poder que ha generado una mayor crisis interna, que en muchos casos se hace irreversible. De allí que los desafueros como gobernantes los extienden al seno del Partido de Gobierno, y pretenden gobernar contra la mayoría de la nación, para beneficio personal, por lo que sería una tremenda irresponsabilidad otorgarle una Ley Habilitante al cuestionado Presidente.
            Una Ley Habilitante que extienda los poderes que hoy tiene por la Constitución Nacional Bolivariana, más las facultades que él asume violando casi todo el Ordenamiento Jurídico del país, sería una complicidad con el colapso que se avecina y contribuir a hundir a toda la nación en un abismo insalvable, con consecuencias impredecibles.
            Frente al intento del madurismo de sobornar a un diputado de la oposición para logar los 99 votos que se requieren para aprobar una Ley Habilitante, la Dirección Política de la MUD y los candidatos a Alcaldes y Concejales, pueden darle una lección de dignidad y de cultura política a toda la población venezolana, persuadiendo a los disidentes del madurismo, de la importancia de coincidir para hacer más contundente la derrota que ya tienen asegurada quienes pretender recibir más poder para profundizar la represión contra todo el que discrepe de sus planes para imponer una tiranía al estilo de comunismo cubano.                  

viernes, 7 de septiembre de 2012

LA PAZ EN COLOMBIA

LA PAZ EN COLOMBIA




Juan Páez Ávila



El anuncio del Presidente Juan Manuel Santos de la exploración de una posible negociación con las FARC y el apoyo de la mayoría de los países miembros de la OEA en favor de la paz entre los colombianos, puede ser el mejor y más oportuno aporte de las democracias latinoamericanas, para poner fin a un conflicto sangriento que durante varias décadas no ha encontrado un interlocutor ni una vía adecuada para convencer a los contendientes de la necesidad de un diálogo sincero que devuelva la paz a la hermana república.

Después de más de 50 años de guerra fraticida, sin que la guerrila poder avanzar hacia la meta de tomar el poder, sino por lo contrario, haber tenido que replegarse hacia la selva fronteriza con Ecuador, Brasil y Venezuela, donde por una combinación de inteligencia y una sofisticada tecnología militar del Ejército, han perdido a sus más activos comandantes, seguramente puede tener algunos efectos en la decisión de los actuales jefes guerrilleros, de sentarse a discutir cómo enfrentar esta nueva realidad,

Para los comandantes de las FARC la continuación de una guerra que cada día reduce más su capacidad de movilización y los ha llevado a la pérdida de sus principales conductores políticos, diplomáticos y militares, depende de la evaluación que hayan hecho de sus propias fuerzas en comparación con las de enemigo. Evaluación que el Presidente Juan Manuel Santos también ha debido realizar para atreverse a dar el paso de explorar la posibilidad de un acuerdo de paz duradera y definitiva, exponiendo su prestigio y la posibilidad de reelección en 2014.

Sufrir los efectos de la superioridad operativa que han demostrado las Fuerzas Armadas y policiales de Colombia, no es para contrarrestarla con amenazas desde un programa de televisión o con un comunicado de las FARC por Internet, en el que se propagan una falsa fortaleza y un supuesto apoyo del pueblo colombiano, para seguir desafiando al gobierno del Presidente Santos y al mundo democrático que rechaza la violencia y transita caminos de convivencia civilizada, para poder resolver graves problemas sociales y económicos, que todavía confronta la humanidad.

Ahora le corresponde al gobierno colombiano, ofrecer garantías y respeto a la vida y a la participación de los guerrilleros que se acojan a una política de paz, en el engranaje institucional de la democracia. Si existe voluntad política para ampliar y preservar la democracia, este momento podría ser definitivo para un cese al fuego y dar paso a una, tal vez, larga negociación por la paz de Colombia, en la que participen y sean garantes de la misma, los países que han llamado a la cordura, a la reflexión de los contrincantes, a callar los tambores de la guerra y abrirle cauce a las banderas de la paz. No más heridos, no más perseguidos por sus ideas políticas, no más sangre ni muertos en Colombia y en toda nuestra América Hispana. La paz es el escenario para el progreso y nuestra incorporación al mundo civilizado, por lo tanto los responsables de la conducción política y el propio pueblo colombiano. Tienen que realizar todos los esfuerzos posibles para erradicar la guerra y la violencia en general, que no sólo ha cobrado centenares de miles de muertos en el país vecino, sino que también ha tratado de crear una profunda crisis en la región.

Conocida la experiencia de Juan Manuel Santos, cuando fue Ministro de la Defensa del Presidente Álvaro Uribe y de la política militar que ha puesto en práctica como Jefe del Estado colombiano, al propinarle los más duros golpes a la guerrilla, como la liquidación del máximo Jefe de las FARC, Alfonso Cano cuando ya habían comenzado las conversaciones para explorar las posibilidades de un arreglo pacífico al conflicto, pueden interpretarse como un indicador de que el actual Presidente de Colombia, no pareciera tratarse de un dirigente político torpe y menos ingenuo.

Jugarse su futuro político, muy cerca de la reelección presidencial, conociendo los antecedentes de El Caguán y de otros intentos de negociaciones con las FARC, aprovechadas por los jefes guerrilleros para recuperarse, iniciando una nueva gestión de paz en el exterior, debe ser porque tiene fundamentos válidos para no fracasar, lo cual lo convertiría en uno de los políticos más prestigiosos y sabios de Colombia, Hispanoamérica y del mundo democrático. De lo contrario estaría cavando su tumba política, por lo que hay que esperar el desenlace de las negociaciones.

HACER LAS MALETAS












HACER LAS MALETAS



Juan Páez Ávila



El expresidente de Chile Ricardo Lagos recordó en un reciente programa de un canal de TV Internacional, las palabras de otro expresidente de su país el día que perdió las elecciones y un amigo muy cercano lo encontró con las maletas sobre una mesa y le preguntó a qué se debía la premura, a lo que respondió: La Democracia es saber hacer las maletas, con lo cual aludía a su convicción de que la alternabilidad en el poder es uno de los más altos significados de la democracia.

En nuestro país, aunque la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece que el gobierno es y será siempre alternativo, federal y democrático, el Presidente saliente, Hugo Chávez, y sobre todo los que han hecho de su apoyo un negocio al margen de la ley, pegan el grito al cielo y amenazan con una guerra civil cuando escuchan que existe la posibilidad de que el candidato de la Alternativa Democrática, Henrique Capriles, gane las elecciones el próximo 7 de octubre, lo que revela no les importa lo que dice la Carta Magna, porque no tienen una cultura democrática.

Para los autócratas no hay Estado de Derecho, aunque lo pregonen, porque se consideran los únicos que pueden gobernar un país, como si fueran escogidos por la providencia y no por los votos de la mayoría de la población en unos comicios transparentes y libres.

Pero como la democracia no sólo es una forma de gobierno, sino también una escuela histórica en la que se han educado muchos bárbaros y hasta reyes que se creían impuesto por Dios, han cambiado sus enfoques y han contribuido a establecer monarquías constitucionales, que se rigen por el Estado de Derecho, propio de las democracias.

La mayoría de los chavistas e incluso el propio Chávez deben comenzar a admitir que existe una clara tendencia que favorece a Henrique Capriles Radonski, y ellos tendrán todas las garantías constitucionales que establece nuestra Carta Magna. Y aunque existan y sigan existiendo importantes diferencias para conducir el país, la democracia y los demócratas no permitiremos, sin protestar, sin denunciar, que un régimen autocrático sea sustituido por otro de signos iguales o peores. Tienen que aceptar que la historia nos enseña que muchos jóvenes oligarcas, como los patricios, que encabezaron la lucha contra el régimen colonial, y que muchos mestizos siguieron a Boves y otros matones de su tiempo. Capriles proviene de una clase media alta, pero no tan alta como los grandes cacaos y dueños de minas de oro que nos dieron la independencia. El candidato de la Alternativa Democrática ha sido muy claro y tajante al exponer su programa de gobierno, y declarar que sólo es enemigo de la delincuencia y se propone gobernar para todos los venezolanos.

Y como no habrá fuerza que contenga la dinámica política y social que moviliza y sacude a todo el país, y agrupa a millones de hombres y mujeres, jóvenes y adultos, alrededor de Henrique Capriles, lo que está planteado es la reconciliación de los venezolanos, no más discriminación, no más delirios de grandeza en un mundo que tiende a la consolidación de la igualdad, de las libertades públicas e instauración de regímenes respetuosos de los derechos constitucionales.

La hora es de los puentes entre hombres y mujeres conscientes de que hay un camino que conduce al progreso, al bienestar de los ciudadanos, a la convivencia civilizada que prevalece en la mayoría de las naciones del mundo occidental, no de las autocracias de los talibanes, azotadores de mujeres y formadores de oligarquías corruptas y violentas, que asesinan y saquean los erarios públicos, que en buena ley pertenecen a la mayoría de los pobladores, que lo único que conocen y todavía soportan es la pobreza extrema, la miseria humana.

La hora de la sensatez indica que Hugo Chávez debe comenzar a hacer sus maletas y dejar las bravuconerías aparte, que ya no asustan ni a sus seguidores más incondicionales de otros tiempos, como lo expresaron los trabajadores de las empresas básicas de Guayana. Debe olvidarse de que la Institución Armada va asesinar a millones de compatriotas, por la única razón de que él siga en Miraflores. Incluso es posible que ni los compadres, como les pasó a Pérez Jiménez y a Pinochet, salgan a inmolarse por la permanencia de un supuesto mecías en el poder.

lunes, 6 de agosto de 2012

CAPRILES Y LOS MILITARES

Juan Páez Ávila




El mensaje del candidato presidencial de la Alternativa Democrática, enmarcado en el texto de la Constitución Nacional Bolivariana, dirigido a los oficiales, sub oficiales, clases y soldados de la Fuerza Armada Nacional, en momentos en que Hugo Chávez se viste de militar y hace campaña electoral en los cuarteles, tiene que ser leído como un desmentido al Comandante Candidato, de que la FANB es chavista. Henrique Capriles Radonski, aspirante a Presidente de la República y por lo tanto a Comandante en de la FANB, dejó absolutamente claro cuál sería su relación con la Institución Armada, si gana las elecciones el 7 de Octubre próximo.

Ratificar que la Fuerza Armanda Bolivariana es una institución de la República, con una misión específica establecida en la Constitución Nacional vigente, de defender la soberanía nacional y estar al servicio de la nación y no de un grupo o personalidad política alguna, desconcertó al candidato presidencial Hugo Chávez, que violando la Carta Magna ha venido predicando que la FANB tiene una misión distinta, asignada por él, de ser antiimperialista, socialista y chavista.

El candidato presidencial Henrique Capriles, que viene siendo aclamado por masivas manifestaciones de venezolanos, en diferentes ciudades, grandes y pequeñas, en todo el territorio nacional, desmiente también, en la calle, los supuestos resultados de encuestadores tarifados, que sirven al mejor postor. Expertos en publicidad consideran que el objetivo de Hugo Chávez de hacer publicar encuestas en las que aparece ganando las elecciones, después de 14 años de fracaso administrativo, es crear la percepción de un falso triunfo, para intentar explorar un posible apoyo militar para consumar un fraude, por la fuerza.

De allí que Chávez ya no tiene contacto con el pueblo que antes lo recibía en barriadas, calles y avenidas de la mayoría de las ciudades del país, lo abrazaba y las mujeres lo besaban, tal como hacen hoy con su contendor Capriles Radonski en toda la geografía nacional. Las verdaderas encuestas que manda a hacer la Sala Situacional de Miraflores le indican a Chávez, que está perdido, y por eso se refugia en los cuarteles, como último recurso, tratando de convertir a la FANB en su partido político, que lo mantenga en el poder por la fuerza, violando la Constitución Nacional. Por eso reaccionó virulentamente contra el Mensaje institucional de Capriles a los militares.

Pero ni que se vista de militar activo, ostentado un grado de Comandante en Jefe, que él mismo se dio modificando la Ley Orgánica de la Fuerza Armada, violando la Constitución Nacional, su desfasado y repetitivo discurso no le devolverá el poder que obtuvo mediante los votos en 1998, en circunstancias críticas de los partidos tradicionales, que favorecieron su victoria. Después de casi 14 años de ejercicio del Poder Ejecutivo y control de los demás Poderes Públicos, Hugo Chávez ya pertenece a un pasado en el que no supo siquiera dignificar y profesionalizar a la FANB. Se dedicó a politizarla, a humillar a oficiales que no se prestaban a la adulancia, y a ascender a aquellos que sin poseer méritos profesionales, que arribaron entre los últimos de sus promociones, por el sólo hecho de identificarse con su socialismo fracasado en el mundo y con un patria o muerte, que le recomendó Fidel Castro para convertirlos en incondicionales y dejarlos traficar con los dineros públicos, y a algunos hasta con el narcotráfico.

Capriles Radonski propuso en su breve mensaje un Plan que comprende los aspectos clave, para hacer de la FANB una institución moderna, preparada en primer lugar para defender nuestras fronteras como escenario fundamental para la defensa integral del territorio nacional; fortalecer su independencia operacional; capacitarla en todos los niveles requeridos para afrontar toda amenaza a la nación; reconocer los méritos profesionales como esenciales para los ascensos militares; desempeñar un papel cardinal en el desarrollo del país; alejarla de todo culto la personalidad, propio de los regímenes totalitarios.

Para cumplir con todos y otros objetivos militares imprescindibles, la familia militar debe disfrutar de una seguridad social acorde con el rol que desempeña la Institución Armada en un país democrático y progresista, sin ser sometido ningún oficial a retaliaciones o venganzas por no repetir el pensamiento único de su Comandante en Jefe.

Todo esto es el compromiso que expresó en su Mensaje a las FANB Henrique Capriles Radonski, al que dará cumplimiento una vez que asuma la Presidencia de la República y la Comandancia en Jefe de la Institución Armada.

CAPRILES Y EL FUTURO

Juan Páez Ávila




Después de recibir el respaldo espontáneo de 2 millones de venezolanos que votaron por su nominación para ser candidato de la Alternativa Democrática, e inmediato apoyo de más de 3 millones al ser reconocido los resultados de las elecciones primarias por los otros candidatos, quienes se sumaron efusivamente para formar parte de su comando de campaña, Henrique Capriles Radonsky se encamina hacia el triunfo definitivo para ser el próximo Presidente de la República.

El voto abrumador que recibió Capriles el 12 de Febrero tiene que llenar de optimismo a los venezolanos de todos los sectores democráticos, sin exclusión alguna, la mayoría del país puede sentirse representada no sólo en su candidatura, sino también en su discurso incluyente, sencillo pero lleno de confianza por el futuro de todos los ciudadanos que quieren paz, empleo, seguridad, bienestar personal y progreso general del país, expresado en unas elecciones ejemplares para Hispanoamérica y el mundo, que busca un rumbo, un camino para consolidar la democracia.

Sin agresiones, sin amenazas, siempre mirando el futuro de progreso de todos los venezolanos, Henrique Capriles Radonsky y su victoria pasan a ser también un ejemplo para la selección todos los aspirantes a ser candidatos a dirigir los destinos públicos de la nación. Primero, hay que oír al pueblo y consultarlo, constatar en contacto con ese pueblo, como lo hizo Capriles desde la Gobernación del Estado Miranda y en sus visitas a las regiones, cómo es ese pueblo y qué busca, e interpretarlo correctamente. Segundo, ningún candidato debe ser elaborado en comités ejecutivos o cúpulas fácilmente manipulables por intereses personales o de grupos, muchas de buena fe, creyendo que representan la sabiduría política, cuando, por diversas razones, se ha perdido el pulso, la realidad de un país.

La victoria de Henrique Capriles es de todos los demócratas de Venezuela, hayan votado o no por su candidatura presidencial, tanto por su escogencia en elecciones primarias y abiertas a las que podían concurrir todos los que buscaran un camino para erradicar la violencia de los menos y el radicalismo de muchos, y en cuanto al significado y proyección nacional e internacional de la participación y protagonismo de los electores. El pueblo ha demostrado que quiere ser protagonista, participando con su voto. Un camino para erradicar el mesianismo, el personalismo.

El camino hacia el triunfo en las elecciones de octubre, por la Presidencia de la República, queda ampliamente despejado para Henrique Capriles, porque el golpe que ha recibido el adversario, Hugo Chávez, es políticamente mortal. ¿Cómo explicar y menos justificar que él se escoge a sí mismo como candidato presidencial e impone los candidatos a gobernadores y alcaldes, mientras Capriles es seleccionado por el voto de los venezolanos en elecciones primarias, lo mismo que los gobernadores y alcaldes que se presentarán en diciembre de este año y en marzo del próximo, a disputarles el poder a sus incondicionales escogidos a dedo?

A Hugo Chávez se le agotó el discurso de la confrontación, del insulto al adversario y de la demagogia a un pueblo, que cada día protesta por los engaños de que ha sido víctima. El nuevo método de escoger candidatos en elecciones primarias, entre representantes de diversos partidos y organizaciones independientes, ya se ha constituido en una nueva manera de hacer política, que llegó para quedarse.

Venezuela volverá a ser ejemplo para el mundo, no sólo por rescatar la democracia representativa, sino también por convertir a los electores en verdaderos protagonistas de la política, al convocarlos a participar en la selección de sus candidatos a la representación pública, mediante elecciones primarias abiertas a todos los ciudadanos inscritos en el Registro Electoral Permanente.

CAPRLES FENÓMENO ELECTORAL

Juan Páez Ávila




Las crisis políticas, sociales o económicas que pueden afectar a cualquier país del mundo, en los que las soluciones se buscan a través de un cambio de gobierno, mediante la realización de elecciones. Los pueblos eligen a quien se conecta con mayor propiedad con sus angustias y problemas, y no se preguntan si los candidatos a sustituir el caos, son de derecha o de izquierda, como acaba de suceder en España, en la que una mayoría de españoles eligió a Rajoy, señalado como un representante de la derecha, y en Francia, en la que los franceses escogieron a Hollande para presidente, considerado un hombre de izquierda.

De allí que el señalamiento por parte de Hucho Chávez y sus seguidores, supuestamente contra Henrique Capriles de ser el candidato de la derecha, no ha impedido que el Gobernador de Miranda se convierta en un fenómeno electoral, vitoreado por pueblos enteros, que salen a las calles y avenidas, sin distingo de color político, incluyendo a miles de chavistas, a acompañarlo y respaldarlo como candidato a la Presidencia de la República.

Y aunque los chavistas recalcitrantes, obnubilados por los dogmas del estalinismo, protesten e insulten, para que les baje el delirio de la prepotencia que los puede empujar a todo tipo de locura, deben recordar que su comandante Hugo Chávez ganó la contienda en 1998 con los votos de adecos y copeyanos descontentos. Los millones de votos que obtuvo no los trajo de Cuba ni vinieron de Marte. Los mismos adecos y copeyanos que eligieron a Carlos Andrés Pérez y a Rafael Caldera, para citar sólo dos, en gran parte fueron los que elevaron a la Presidencia a Hugo Chávez, y hoy caminan, trotan y corren detrás de Henrique Capriles, no sólo para saludarlo, los hombres, y besarlo las mujeres, sino para decirle que será el próximo Presidente de Venezuela.

Los venezolanos, después darle varias oportunidades a Hugo Chávez, por 14 años, aunque los amenacen ya perdieron las esperanzas y el miedo. Hoy viven igual o peor que cuando eligieron al Comandante, pensando en que un militar frenaría al hampa, que por lo contrario se ha desbordado y apoderado de las calles y de las cárceles; que acabaría con la corrupción, pero a algunos de sus más altos colaboradores los señalan no sólo Venezuela sino en todo el universo democrático, como los grandes traficantes, que se han enriquecido ilícitamente con los dineros públicos y el narcotráfico; que resolvería el problema del alto costo de la vida, y hoy la inflación más alta de América Latina y una de las más altas del mundo, vuelve sal y agua los aumentos de sueldos, el salario mínimo no le alcanza a los más pobres para la cesta alimentaria, menos para la canasta básica; que iba a resolver el problema de la vivienda, y el déficit ha aumentado a más de 2 millones. Con el agua al cuello y cuando descubren que Capriles le gana de calle, decide apresuradamente aprueba construir más de 150 mil este año, y no llegan a 80 mil, sin todos los servicios y sin documentos de propiedad. Y si le agregamos los apagones en las principales ciudades del país, grandes y pequeñas, por falta de planificación e inversión, queda patentizada la incapacidad de la camarilla militar y civil que Chávez ha escogido para dirigir ministerios e institutos autónomos. Y lo de PDVSA es igual en cuanto a la ineficiencia de sus altos dirigentes, pero peor cuando pensamos en la importancia que ha significado para el país la producción petrolera, hoy disminuida y las refinerías a media máquina, al extremo que el gobierno tiene que importar millones de litros de gasolina, más que la sacan de contrabando altos funcionarios militares y civiles.

La debacle de la administración pública le abre el camino a Capriles hacia un triunfo por avalancha, en las próximas elecciones presidenciales del 7 de Octubre, para sustituir un gobierno que no tenido un funcionario medianamente eficaz, que recoja los niños de la calle, para no hacer quedar mal a su Comandante en Jefe, que juró que se quitaría el nombre si no lo lograba en uno o dos años. Pues ya va para los 14 y no tiene nada más que ofrecerle a los venezolanos, que no se calan más su demagogia, mentiras que ha querido transformar en verdades, que el pueblo se las cobrará votando masivamente por Henrique Capriles el día 7 de octubre.

DERECHOS HUMANOS

Juan Páez Ávila




La orden del Presidente Chávez a su Canciller para que gestione la salida de Venezuela de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos

de la Organización de Estados Americanos, tiene como objetivo dejar sin protección a los venezolanos víctimas de la recurrente violación de sus derechos constitucionales por parte de cuerpos represivos del gobierno, que se le puede convertir en un boomerang, debido a los compromisos que ha adquirido en diferentes tratados internacionales que ha firmado y ratificado, como miembro la ONU y de la OEA que exigen su cumplimiento insoslayable.

El establecimiento de los Derechos Humanos en la Constitución Nacional y en todas las Cartas Magnas del mundo civilizado, y la creación de instituciones nacionales e internacionales para vigilar el cumplimiento de tales normas fundamentales en la sociedad contemporánea, es considerado como uno de los avances de mayor trascendencia en la búsqueda de un régimen que garantice el progreso material y espiritual del ser humano. Sin embargo, no lo han podido disfrutar los pueblos donde la cultura de la violencia ha predominado, en la conciencia no sólo de los gobernantes llegados al poder por la fuerza de las armas, sino también en algunos casos ungidos por el voto mayoritario de la población.

Las grandes dificultades que han encontrado los seres humanos en el devenir de su evolución hacia una sociedad de tolerancia y de respeto a sus derechos, han sido muchos, la mayoría productos del mesianismo de algunos gobernantes que para perpetuarse en el poder, han violado y violan lo que antes, ejerciendo la oposición, defendían. Y no es el último caso el único que la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos de la OEA denuncia, sino que en su último informe con relación al gobierno del Presidente Hugo Chávez, devela centenares de hechos violentos contra adversarios del régimen o simples disidentes de sus políticas públicas, que han sido víctimas de la represión policial o de la acción judicial después de ser imputados de cometer delitos comunes sin que los fiscales ni los jueces puedan presentar pruebas convincentes y sobre todo señaladas como tales por las leyes vigentes.

La reacción del Jefe del Estado y en particular de los representantes de los Poderes Legislativo, Judicial y Ciudadano, de rechazo al informe, la y descalificación a quienes lo elaboraron a partir de denuncias de familiares o de las propias víctimas, revela la gravedad de lo que está pasando en nuestro país, cuyos altos funcionarios se niegan a discutir el contenido de dicho informe para demostrar su posible sesgo político.

El Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quedará en la OEA como testimonio de la actuación de funcionarios del gobierno que utilizan la violencia contra civiles indefensos, condenados por El Estatuto de Roma, aprobado y ratificado por Venezuela. Si por ahora no pueden ser juzgados por sus delitos de lesa humanidad, éstos no prescriben y su impunidad será transitoria, y sus autores recibirán la sanción de los tribunales nacionales e internacionales cuando las circunstancias lo permitan.

En el mundo contemporáneo ya existen casos ejemplares, en los que gobernantes y sus cómplices en la ejecución de acciones represivas, violatorias de los Derechos Humanos han sido apresados y condenados por tribunales internacionales integrados por jueces imparciales, verdaderos profesionales de la aplicación de la justicia. De allí que algunos altos funcionarios del actual gobierno, responsables de delitos contra las personas inermes, civiles desarmados, manifestantes pacíficos, tendrán que responder en el futuro cercano o lejano, ante la justicia internacional

Y aunque es posible que con la entrada a MERCOSUR Hugo Chávez se vea obligado a morigerar la represión policial y controlar, si es que puede, a los grupos paramilitares, para cumplir con disposiciones del tratado integracionista, relativas a las libertades públicas, es necesario esperar las próximas ejecutorias gubernamentales. Lo que resulta evidente es que la salida de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, tendrá un alto costo político internacional, y si la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y el propio candidato de la Alternativa Democrática, Henrique Capriles Radonski, manejan acertadamente la bravuconada Chavista, el costo político puede ser también nacional y cobrado en votos en plena campaña electoral.

jueves, 5 de julio de 2012

EL CANDIDATO DE LA PAZ

Juan Páez Ávila




El estado de crispación política, de discriminación y de odio entre los venezolanos, impulsado por el lenguaje violento y `procaz de Hugo Chávez, cada vez que se encadena, utilizando abusivamente los medios de comunicación bajo presión y amenaza de sanciones, requiere un cambio en la conducción del país, que desde la jefatura del Estado detenga la ola de violencia, generalmente ejecutada por grupos radicales antidemocráticos armados ilegalmente, y mafias del narcotráfico que compran policías, militares y jueces para delinquir.

El peligro de un posible recrudecimiento de la violencia se ha puesto de manifiesto después de la enfermedad del Presidente Hugo Chávez, porque lo que debería ser una legítima lucha democrática por la sucesión, entre quienes se consideran con credenciales políticas para aspirar a continuar la obra del actual jefe de Estado, se ha convertido en una pelea a cuchillo, que ha llevado a algunos como es el caso del Gobernador de Barinas a plantear públicamente la utilización de la guerra como alternativa para preservar el poder. Otros como el Ministro de la Defensa, General Rangel Silva ha declarado varias veces que la Fuerza Armada Bolivariana, Antiimperialista y sobre todo la Chavista, no reconocerá a otro Comandante en Jefe que a Hugo Chávez, lo cual hay que interpretarlo como una amenaza de golpe de Estado si el Presidente no es reelecto.

Y aunque hasta ahora, a 5 meses de las elecciones para elegir un nuevo Presidente, la guerra de Adam Chávez y el golpe de Estado de Rangel Silva no han pasado de ser simples amenazas, para tratar de intimidar a la población votante, en unas elecciones primarias en las que sufragaron más de 3 millones de venezolanos, fue electo el actual Gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski, candidato a la Presidencia de la República por la Alternativa Democrática, candidato de la paz, levantando las banderas del progreso y de la unidad de todos los ciudadanos .

El respaldo que ha recibido Henrique Capriles a lo largo de todo el país, en visitas casa por casa, son ya una demostración de que los venezolanos queremos vivir en paz, no sólo como condición de vida de una nación civilizada, sino también como única alternativa para reconstruir un país destruido en su infraestructura material y en sus valores éticos, por la violencia utilizada por el gobierno del Presidente Comandante contra la propiedad privada y contra el manejo transparente de los dineros del Fisco Nacional que son de todos los venezolanos, y no de una camarilla gobernante.

La reacción nacional e internacional del mundo democrático contra el terrorismo y el narcotráfico como delitos de lesa humanidad, es una señal de que el ser humano y en particular los gobernantes democráticos, han tomado la decisión de realizar todos los esfuerzos requeridos para frenar las guerras civiles y entre naciones, la producción y el tráfico de drogas. Para combatir estos flagelos del crimen organizado, los venezolanos tenemos la alternativa de elegir a Henrique Capriles Radonski, el 7 de octubre, Presidente de la República para la paz, el progreso y la reconciliación.

Hay que derrotar la mentira, el cinismo de Hugo Chávez y quienes temen perder el poder en las elecciones del 7 de octubre, y acusan a la oposición de estar preparando actos de violencia y hasta un posible golpe de Estado para derrocarlo. Los únicos que dan golpes de Estado son los militares, que como el propio Chávez traicionan el juramento de lealtad y defensa de la Constitución Nacional, y utilizan las armas que les confía la República para tratar de satisfacer sus ambiciones personales. Fue lo que sucedió el 4 de Febrero de 1992, cuyo intento golpista lo derrotó Carlos Andrés Pérez, quien llamó a las Fuerzas Armadas, como Presidente constitucional. a defender las instituciones democráticas. Y en cuanto a los posibles actos de violencia en las calles, los que portan armas ilegales son los grupos irregulares y terroristas del chavismo, conocidos por los desafueros que han cometido contra venezolanos pacíficos y democráticos.

CRISIS EN PARAGUAY

Juan Páez Ávila




La destitución del Presidente Fernando Lugo por el Congreso de su país, según lo establecido en la Constitución Nacional de Paraguay, aceptaba por él bajo protesta, porque considera que se ha afectado la democracia paraguaya, ha provocado la reacción violenta de varios presidentes latinoamericanos, particularmente de Hugo Chávez, cuyos voceros denuncian un golpe de Estado, en nombre del golpista del 4 de Febrero de 1992. Algunos más comedidos señalan que no se respetó el debido proceso y se realizó un juicio en pocas horas, que no le dio oportunidad al mandatario destituido de reflexionar en profanidad acerca de su defensa, protesta que los coloca a casi todos como verdaderos campeones del Estado de Derecho, especialmente a quienes tienen presos políticos y hasta comunes a los que se les ha violado, precisamente, el debido proceso.

Y aunque la situación política que atraviesan los paraguayos es difícil, sobre todo para el nuevo Presidente, la mayoría de los protestatarios ha actuado con cinismo y han quedado en el ridículo cuando la Corte Suprema de Justicia de ese país rechaza una acción de inconstitucionalidad, intentada por los abogados del Presidente destituido.

Mientras el ex –Presidente Lugo llama a sus partidarios a manifestar pacíficamente en defensa de sus derechos ciudadanos, algunos gobernantes hispanoamericanos o sus voceros se movilizan por el continente para sancionar al gobierno interino nombrado por el Congreso de Paraguay, y por la iracundia de sus acusaciones, pareciera estarse preparando para sancionar a ese pequeño país decretando un bloqueo económico. Los más virulentos como Chávez ordena a su Ministro de Petróleo no enviarle más este producto, violando el protocolo del Convenio Energético con Paraguay que establece que la comunicación, en caso de rompimiento de dicho convenio, debe ser por escrito y que entraría en vigencia a los 90 días. Seguramente, el bloqueo que aspira Hugo Chávez, es más severo que el que el Imperio mantiene contra Cuba, y contra el que protestan a gritos estos mismos gobernantes que cuestionan una decisión tomada por un Congreso Democrático. En el caso paraguayo lo que ven es el peligro que corren ellos en sus países, si funcionara la independencia de los Poderes Públicos.

Afortunadamente para el pueblo paraguayo que sin duda alguna sería el castigado por los posibles gobernantes bloqueadores de su pequeña economía, el Imperio y la Unión Europea llaman al diálogo y a buscar soluciones pacíficas en el marco de la Constitución del Paraguay. Someter al sufrimiento sin límites, al hambre y a la mendicidad, como dicen que pasa en Cuba, a un pueblo porque su Congreso electo democráticamente, en el que están representados todas las tendencias políticas, incluyendo la del ex –Presidente Fernando Lugo, tomaron una decisión en pocas horas de destituir constitucionalmente al primer Magistrado, no tiene otra explicación lógica y elemental que los presidentes que defienden a Lugo, se defienden a sí mismo, y no a la democracia y menos a la población paraguaya.

Hoy, Paraguay atraviesa un momento crítico y requiere la colaboración pacífica de sus vecinos, que deberían actuar pensando, primero en el diálogo y luego en estimular a que los propios paraguayos encuentren la solución.

Que el ex –Presidente Lugo nombre un gabinete de sombra para vigilar la actuación del nuevo gobierno, es un derecho legítimo, que tiene todo ciudadano, no sólo para monitorear el desempeño de una administración pública dirigida por un Presidente adverso, sino también comandada por un Jefe de Estado por quien haya votado en las elecciones respectivas. Incluso en el mundo democrático globalizado, los gobiernos se vigilan unos a otros porque todos están obligados a cumplir tratados y acuerdos internacionales, que han aprobado y ratificado, como la defensa de los Derechos Humanos, la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. Ningún Presidente democrático puede cometer o permitir que funcionarios suyos consuman delitos de lesa humanidad, sin tener que responder ante la justicia tanto nacional como internacional.

De allí que lo sucedido en Paraguay incumbe, primero y en lo fundamental a los paraguayos, pero el mundo democrático tiene derecho a opinar y actuar democráticamente para ayudar a buscar una solución. Las amenazas de Hugo Chávez y otros experimentados golpistas, que han alzado batallones contra gobiernos civiles, no tienen ninguna pertinencia en la sociedad democrática contemporánea.

GLOBOVISIÓN

Juan Páez Ávila




El terror que le causa a Hugo Chávez y en especial a los chavistas acusados de cometer delitos lesa humanidad, la pérdida de las elecciones presidenciales el próximo 7 de octubre, los puede llevar no sólo a la desesperación y a la arbitrariedad a través de los Poderes Públicos que controlan, como utilizar el Tribunal Supremo de Justicia para que dictara un embargo contra los bienes de Globovisión y profundizar la hegemonía comunicacional, sino también a cualquier disparate represivo, sin descartar los ataques a la oposición y en particular al candidato de la Alternativa Democrática, Henrique Capriles, por parte de los grupos paramilitares dispuestos a cumplir órdenes superiores.

El Presidente Hugo Chávez no se atrevió a intervenir y sacar del aire a Globovisión, porque el costo político a pagar sería muy elevado, cuando apenas faltan unos 3 meses para las elecciones presidenciales, pero instruyó al Tribunal Supremo de Justicia para que embargara sus bienes por una cantidad superior a los 24 millones de bolívares, con lo cual pensaba cerrar la planta televisora que enseña las dimensiones de las marchas y concentraciones de Henrique Capriles, quien aspira a derrotarlo el 7 de octubre.

La burda maniobra contra planta televisora deja al desnudo la política de hegemonía comunicacional que viene imponiendo su régimen autoritario,, personalista y militarista, restringiendo cada vez más la libertad de expresión y de empresa, utilizando los resortes políticos y económicos que posee el Estado para limitar y violar derechos constitucionales.

Conociendo las características y condiciones de toda empresa creada para obtener dividendos, mediante la prestación de un servicio público, informando a los teleaudientes de los hechos más importantes que se producen en el país y en el extranjero, pero que por diversas razones afectan el prestigio del gobierno y sobre todo de su comandante en jefe, éste utiliza el control que tiene de todos los Poderes Públicos para tratar de darle una apariencia de legalidad a la liquidación de uno de los medios de comunicación social, que no se ha sometido a su política autoritaria.

Y aunque el país democrático ha protestado por lo que constituye una flagrante violación del derecho a estar plenamente informado a través del canal de televisión que decida escoger, debe estar consciente de que el miedo a la derrota puede llevar a Chávez a cometer todo tipo de abusos y violaciones a la Constitución Nacional y otras leyes vigentes.

El gobierno ya no puede engañar por más tiempo a millones de venezolanos que creyeron que Hugo Chávez era el hombre necesario para cambiar el país hacia una etapa de mayor desarrollo económico y profundización de la democracia, cuando después de más de 13 años no ha podido siquiera garantizar la seguridad de las personas, la salud y la vivienda, la calidad de vida del ciudadano y un empleo digno que le permita enfrentar la inflación que se come lo pequeños aumentos recibidos por decreto oficial.

Las protestas sociales vienen creciendo cada año y cada mes, en las que participan centenares y a veces miles de trabajadores reclamando sus derechos, como aumentos de sueldos, muchos de los cuales no alcanzar para cubrir la cesta básica, las prestaciones sociales retenidas por años, que en algunos casos ya los beneficiarios han muerto esperando el cumplimiento de promesas del Comandante Candidato, que en este nuevo proceso electoral las repite, pensando que todavía puede tener alguna credibilidad.

Hoy, a pesar de todos los intentos violentos y leguleyescos, Chávez no ha podido cerrar a Globovisión, porque después de la experiencia de RCTV, el mundo democrático, dentro y fuera de nuestras fronteras, ha dado demostraciones de estar dispuesto a movilizarse en las calles y en los organismos internacionales para defender el derecho universal a expresar libremente sus opiniones. El nuevo tiempo que vivimos, en el que crece la democracia política, cuyo contenido circula por las redes sociales, ha contribuido a concientizar a los pueblos, por lo que Chávez tiene perdida la mayoría de los electores, que irán por él, democrática y pacíficamente, el 7 de octubre, y elegirá a Capriles el nuevo Presidente de la República.

sábado, 23 de junio de 2012

BALANCE Y BANDERAS LECTORALES

Juan Páez Ávila




El arranque de la precampaña, una vez inscrito los candidatos a la Presidencia de la República en el CNE, ha llevado a Henrique Capriles a establecer contacto con decenas y centenares de miles de votantes que lo reciben en avenidas y calles de las principales ciudades del país, mientras Hugo Chávez se ha refugiado en Miraflores, desde donde utiliza cadenas abusivas de radio y televisión para entrar en contacto con los electores que no ven ni oyen las emisoras de radio y televisoras gubernamentales.

Las banderas fundamentales del candidato a la reelección, Hugo Chávez, no las ha podido concentrar en la defensa de la obra realizada por sus funcionarios respectivos, por la ineficiencia y la corrupción que hasta el propio Comandante Candidato lo denunció en uno de sus desaparecidos ¡Aló Presidente!, mientras que el candidato de la Alternativa Democrática, Henrique Capriles ha concentrado sus baterías precisamente contra la ineficacia y la corrupción de esos mismos funcionarios, aunque desde hace meses el Presidente de la República ha pretendido colocar en el escenario de discusión los efectos perversos o favorables de su enfermedad.

El Comandante en Jefe pretende también colocarse en el centro del debate y convertir las elecciones en un nuevo plebiscito, en el que se vota por él o en contra de su mandato. Y aunque algunos ingenuos puedan caer en la trampa plebiscitaria, Capriles Radonski ha reiterado sus banderas democráticas al salir en defensa de la descentralización casi liquidada por el autoritarismo del Presidente, y por la solución de los problemas sociales y económicos que se han agravado por la incapacidad y corrupción de la mayoría de los funcionarios gubernamentales.

No hay dudas que en esta confrontación en las regiones y municipios cuyos habitantes han adquirido un mayor nivel de conciencia, expresada en querer participar de verdad en la solución de los procesos administrativos y hasta en la elaboración de los presupuestos para sus jurisdicciones respectivas, Capriles Radonski puede enfrentar con éxito al candidato oficialista que no sólo no consulta a sus subalternos, sino que también los obliga a defender el nombramiento a dedo de autoridades ejecutivas paralelas a los gobernadores y a los alcaldes

De allí que entre defender obras inconclusas, en cuyas contrataciones prolifera el cobro de comisiones ilícitas, y una legislación centralista, inconsulta, autoritaria e inflacionaria, el candidato del oficialismo tiene más cerca la derrota que la posibilidad de permanecer por los siglos en el cargo. Por primera vez el Comandante Presidente y Candidato luce seriamente deteriorado física y espiritualmente y no ha podido salir del Palacio de Miraflores y del Fuerte Tiuna, limitado a una campaña mediática en cadenas nacionales de radio y televisión ilegales y ventajistas, porque los medios gubernamentales no los ve ni los oye más del 10% de los electores.

Henrique Capriles no sólo ha logrado movilizar gran parte del país político y avanza en una carrera ascendente hacia el poder, sino también, desmentir con la presencia de centenares de miles de venezolanos que lo vitorean en las calles, algunos resultados de encuestas tarifadas que ponen al candidato del gobierno en primer lugar.

La ventaja que ha alcanzado el candidato de la Alternativa Democrática en estos últimos días, planteando a los venezolanos la solución de los problemas más graves que confrontan, especialmente los más pobres, pero también la clase media y el sector empresarial por las expropiaciones, invasiones de fincas y robo de la propiedad privada al no cancelar a sus dueños de las empresas estatizadas el valor de las mismas, puede hacerse irreversible si no se cae en el triunfalismo y todos los demócratas, desde su esfera de influencia contribuyen a consolidar la victoria, apoyando y no sólo criticando lo que pueden ser posibles fallas de la campaña de la oposición.

Y aunque es evidente la fortaleza de Capriles Radonski para encabezar una campaña de titanes, por lo que está en juego, que es el futuro del país, de nuestros hijos y nietos, los demás candidatos desde el Alcalde Metropolitano, gobernadores y alcaldes deben mantener una permanente movilización a favor del candidato presidencial, en todas las ciudades del país. No deben esperar que llegue Capriles para movilizarse. En manos de todos está la seguridad del triunfo.

EL GOBERNADOR BRICEÑO

A propósito de la disidencia.




Juan Páez Ávila



El Presidente Chávez y sus políticas centralista y autoritaria están llegando a un límite, que por su ineficacia y arbitrariedad resultan intolerables para muchos venezolanos que lo venían acompañando desde hace 13 años de gobierno, durante los cuales se han producido disidencias importantes, unas más, otras menos, pare reveladoras de que el país no puede continuar por ese camino.

La expulsión del Gobernador de Monagas, conocido entre sus amigos como ¨ El Gato Briceño ¨ por negarse a cumplir una orden arbitraria, irracional, de los ministros de Petróleo y del Ambiente, de declarar que el agua del río Guarapiche no estaba contaminada y los monaguenses podían consumirla, cuando a luz pública todavía circulaban trazos de petróleo observables a simple vista en la corriente de dicho río, constituye una demostración de irresponsabilidad del alto gobierno y una conducta plausible y decorosa del Gobernador, que actuó en defensa de la salud de los habitantes de Maturín, cuya mayoría lo eligió en varios procesos comiciales.

Y aunque lo anterior es harto conocido, lo traemos a colación porque la decisión del Gobernador Briceño también representa una disidencia importante frente a la política centralista y de tendencia totalitaria que el Presidente de la República ha impuesto al país, con la obligación de que todos sus funcionarios la cumplan sin discusión. Esa disidencia del Gobernador de Monagas es igualmente un reflejo de que en el chavismo existen hombres y mujeres que no están dispuestos a cumplir mandatos políticos de funcionarios que sólo velan por aparecer frente al Jefe del Estado, como incondicionales para tratar de la dar la imagen de que todo marcha a las mil maravillas.

El beneplácito con que el pueblo de Monagas recibió la reacción del Gobernador Briceño, con demostraciones de amplio respaldo, y el apoyo que ha recibido de otros disidentes del chavismo como el Gobernador de Lara, Henry Falcón, y sobre todo del reconocimiento y respeto que la Mesa de Unidad y del candidato de la Alternativa Democrática, Henrique Capriles Radonski, le abren el camino a otros potenciales disidentes que por diversas razones se han mantenido silenciosos e incluso temerosos de una posible orfandad política.

Los hechos posteriores a su disidencia, que han rodeado al Gobernador de Monagas de la solidaridad de muchos de sus antiguos compañeros de ruta y de la bienvenida que le ha expresado la mayoría de la oposición democrática, son un desmentido evidente a la campaña de una posible retaliación contra todos los chavistas, por parte del gobierno de Capriles Radonski, propalada por algunos corruptos y reos de lesa humanidad que le temen, más que al triunfo de Capriles, a la justicia nacional e internacional.

La reacción que se ha generado, de respeto y tolerancia, en los integrantes de la Alternativa Democrática, frente a los disidentes de los últimos tiempos, excepto hombres vinculados al narcotráfico, al terrorismo, como el caso del expresidente de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, que ha dejado al descubierto altos y asquerosos niveles de corrupción, en los cuales él mismo ha participado, son una demostración que un cambio de gobierno no tendrá como políticas fundamentales un pase de factura contra quienes hayan firmado parte del gobierno de Chávez, y no han cometido delitos de lesa humanidad. Incluso la camarilla militar civil que se ha enriquecido ilícitamente apoyada por Chávez, debe tener el derecho a defenderse de las acusaciones que le han formulado en Venezuela y en el exterior, y responder a la justicia, nacional o internacional.

Un Estado Democrático presidido por Henrique Capriles y constituido por la pluralidad de partidos políticos y grupos independientes, que conforman la Mesa de la Unidad, demostrará a los venezolanos y al mundo civilizado que nuestro país puede y debe ser gobernado con apego a la Constitución Nacional y todo el Ordenamiento Jurídico vigente, que exige deberes y garantiza derechos a la ciudadanía.

LA VI CUMBRE DE LAS AMÉRICAS


Juan Páez Ávila



Toda Cumbre que reúna Jefes de Estado y de Gobierno del Continente, aunque no logre consenso en todos los temas que se presentan en cada

Agenda para su discusión aprobación, siempre deja algunos resultados positivos para aquellos países que tienen intereses comunes que defender, y desde luego deja una estela de frustración en los gobernantes que aspiran imponer sus ideologías fracasadas en diferentes parte del mundo, como guía para salvar a las naciones

La VI Cumbre de las Américas convocada fundamentalmente para discutir la creación de empleos, el combate a la pobreza, el tráfico de drogas, la inequidad, la defensa del medio ambiente y acceso a las nuevas tecnologías, culminó sin consenso, por la no convocatoria a Cuba, la inasistencia de Ecuador, Venezuela y Nicaragua, pero con Declaración final en la que expresa la esperanza de que en la próxima Cumbre esté presente Cuba y posiblemente ya no exista la dominación de las Islas Malvinas por parte de Inglaterra.

Y aunque este enfrentamiento ya forma parte del debate en el continente americano, no ha tenido la trascendencia, hasta el momento, para desplazar los objetivos iniciales de la Agenda de la Cumbre y convertir ésta en un nueva decepción, y se aprobaron algunos temas considerados por las Naciones Unidas como los objetivos del próximo Milenio como la defensa del medio ambiente y el combate al tráfico de estupefacientes, por lo que el Presidente Juan Manuel Santos negó que hubiera fracasado, porque se produjo un debate importante sobre temas álgidos, se dialogó con respeto y firmeza entre el Sur y el Norte. Y por primera vez los países de Hispanoamérica hablaron con más autonomía frente a los Estados Unidos, sin afectar las relaciones de interés mutuo

Otro tema que no permitió que se llegara a una Declaración final de consenso fue la ausencia de discusión sobre Las Malvinas, planteado por Argentina fuera de la Cumbre, con apoyo de muchos países hispanoamericanos, y que llevó a la Presidenta cristina Kirchner a retirarse antes de finalizar dicha Cumbre.

Brasil, México y Argentina, los países de mayor influencia en entre los iberoamericanos no han sido, ni fueron esta vez, capaces de presentar una fórmula o proposición de consenso.

Sin embargo, y a pesar de los pocos avances que se han logrado en anteriores Cumbres de las Américas, la experiencia mundial indica que ese es el único camino que pueden transitar con éxito las naciones civilizadas. Teniendo como factor determinante los intereses económicos de cada país, el diálogo resulta irrenunciable para buscar el equilibrio, la complementariedad de las economías y preservar la democracia.

Lo que pudo salvar la realización de la VI Cumbre de las Américas fue el diálogo sobre temas de interés común, y aquellos que no formaron parte de la Agenda como Cuba y Las Malvinas quedaron como preocupación general y posiblemente no puedan soslayarse en el futuro. Un avance de las reformas en Cuba y una negociación de Argentina con Inglaterra, harán de esta región un continente más democrático y libre de colonialismo. Por ahora el progreso parece depender de los acuerdos bilaterales, si nos vemos en el espejo de Brasil, Colombia, Chile, Panamá y México, incluso Argentina, que han experimentado progresos significativos en la exportación de materias primas y productos elaborados, con la correlativa importación de maquinarias para el impulso al desarrollo sostenido, según las cifras de crecimiento y bienestar social alcanzado.

En un mundo globalizado, el desarrollo científico y tecnológico se coloca al alcance de aquellas naciones que sean capaces de preparar sus más sobresalientes hombres y mujeres, en diferentes disciplinas del conocimiento, bien en territorio nacional o enviándolos a las mejores universidades de los países desarrollados. Igualmente tendrán un impacto favorable en las economías de Iberoamérica, la puesta en práctica de políticas públicas que faciliten el intercambio de esas tecnologías y avances científicos. Así lo demuestran los países emergentes como Brasil, Rusia, India y China conocidos como formando parte del famoso BRIC, al que suma Sudáfrica. Antes de éstos lograron un desarrollo espectacular Japón y los llamados Tigres Asiáticos, sin desconocer la recuperación vertiginosa de la Europa destruida por la II Guerra Mundial, con la puesta en práctica del Plan Marshall, con 20 veces menos dinero que el que ha despilfarrado Hugo Chávez y su gabinete de incapaces y inútiles, sólo superados por los oportunistas y ladrones que se han enriquecido ilícitamente con la administración de los dineros de todos los venezolanos. Europa se unió, a pesar de las diferentes lenguas y concepciones de la política, atendiendo a los intereses de la mayoría de sus ciudadanos. Asia se unió y creó una de los grandes conglomerados del mundo con un desarrollo extraordinario. Ambos bloques establecieron el libre comercio entre sus integrantes y se abrieron a los mercados mundiales. Eso es lo que nos espera a nosotros en Iberoamérica para avanzar, y no el camino señalado por Hugo Chávez y sus adulantes y aprovechadores de la llamada ALBA, que a pesar del petróleo

DEL 11 AL 13 ABRIL

Juan Páez Ávila






Transcurrida una década de los sucesos violentos del 11 de Abril del 2002, todavía el país político discute si el Presidente renunció, si hubo un vacío de poder y luego un golpe de Estado, lo único que resulta indiscutible es que Hugo Chávez fue repuesto en el cargo por un movimiento militar que encabezó el General Raúl Isaías Baduel, que éste está preso y que el Comandante Presidente expurgó a la FAN de oficiales disidentes y la puso a su servicio, que hizo llevar a la cárcel a los Comisarios Simonovis, Rivas y Forero, más 8 policías metropolitanos.

Después de la emboscada que grupos paramilitares le tendieran a la manifestación pacífica que se dirigía al Palacio de Miraflores a solicitar la renuncia del Presidente Hugo Chávez, se desarrollaron acontecimientos violentos que paralizaron al país, porque se sucedían uno tras otro con saldo de muertos y heridos, golpe y contragolpe que a su vez generaron más incertidumbre y terror, hasta que fue restituido en su cargo el Jefe del Estado.

Aunque todavía se especula acerca de lo que pasó entre el 11 y el 13 de abril de 2002, porque no funcionó la Comisión de la Verdad, nombrada para investigar a fondo lo sucedido, la opinión pública sigue manejando los hechos más conocidos, unos por evidentes, como la manifestación de centenares de miles de personas que pedían la renuncia del Presidente, el enfrentamiento con francotiradores filmados por los medios de comunicación, que desde muy temprano esperaban a los manifestantes para evitar su paso hacia Miraflores, con un saldo de 18 muertos y numerosos heridos. La decisión del Presidente Chávez de aplicar el Plan Ávila, la negativa del General Rosendo a ejecutarlo, el desconocimiento de la autoridad del Jefe del Estado por parte del Comandante del Ejército, General Vásquez Velasco, el anuncio del General en Jefe Lucas Rincón de que el Alto Mando le solicitó la renuncia al Presidente, la cual fue aceptada, la entrega de Chávez, quien se hizo acompañar del Arzobispo Velasco, a los militares alzados en el Fuerte Tiuna, la auto juramentación del Presidente de Fedecámaras, Pedro Carmona Estanga como Presidente Provisional de la República, y el regreso a Miraflores del Presidente Hugo Chávez, con un Cristo en sus manos llamando a la conciliación de los venezolanos.

De estos acontecimientos se puede deducir que la renuncia del Presidente produjo un vacío de poder, que éste provocó un golpe de estado encabezado por el Alto Mando Militar que nombró Presidente Provisional de la República al Presidente de Fedecámaras, y luego un contragolpe dirigido por el General Raúl Baduel, que restituyó a Hugo Chávez en la Jefatura del Estado. Pero de cómo se produjo la muerte de 18 venezolanos no se sabe nada, excepto el dolor de los familiares que han solicitado una exhaustiva investigación, que no se ha hecho. metropolitanos, sentenciados a 30 años de presidio, que la defensa los considera chivos expiatorios, presos políticos, por haber protegido la marcha, sin que en ningún momento se les haya comprobado que dispararon contra las personas que murieron o fueron heridas en los acontecimientos señalados.





La conclusión final es que la manifestación de aproximadamente un millón de personas, fue utilizada por los golpistas para tratar de asaltar el poder; que el único beneficiario ha sido Hugo Chávez quien ha utilizado el golpe de Estado para acusar a la oposición en general de golpista, a sabiendas de que sólo un pequeño grupo de militares y civiles encabezados por algunos generales y coroneles que nombraron arbitrariamente a Carmona fueron los responsables, y hasta para que mucha gente se olvide de que el 4 de Febrero de 1992 también se produjo un golpe encabezado precisamente por el actual Presidente, que fue derrotado por Carlos Andrés Pérez; que los únicos presos han resultado verdaderos chivos expiatorios, y que los responsables fueron absueltos unos, y premiados otros. Pero como los delitos de lesa humanidad no prescriben, en algún momento una investigación imparcial nos dirá la verdad, y los responsables de los muertos y heridos serán juzgados por tribunales nacionales o internacionales, porque se trata de civiles desarmados, que marchaban pacíficamente de acuerdo a un derecho constitucional vigente.



3 MILLONES DE VOTOS

Juan Páez Ávila




El significado que tiene haber obtenido 3 millones de votos en las elecciones primarias del 12 de febrero, es de una proyección nacional e internacional, que calculado según los estándares universales, debe conducir a una votación entre 7,5 y 9 millones de votos en las elecciones del 7 de Octubre, y es lo por tanto la mayor preocupación de Hugo Chávez y de su equipo de asesores, que hasta hoy no han podido dar una respuesta política distinta a la que han utilizado en todos los procesos electorales, contra otros contendores escogidos por las cúpulas partidistas, de la descalificación y el insulto al candidato de la Alternativa Democrática, Henrique Capriles Radonsky.

Ni Hugo Chávez ni los gestores del culto a su personalidad, como lo hacían sus mentores del Partido Comunista de la Unión Soviética con Stalin, con Fidel Castro en Cuba y con Kin Il Sun y sus herederos en Corea del Norte, podrán hacerle creer a los venezolanos que los 3 millones de votos que le dan un piso sólido a Henrique Capriles para ganar las elecciones presidenciales, serán desvirtuados mediante un discurso desgastado, repetitivo y ya sin la emoción de otros tiempos, con que el actual Presidente de República pretende perpetuarse en el poder.

El miedo a la derrota, a perder los privilegios del momento, no sólo ha desconcertado a Hugo Chávez, quien ya no asusta con las afirmaciones de que dirige una ¨revolución¨ armada, de que la Fuerza Armada es Chavista, sino que también ha sacado de quicio a los grandes beneficiarios de sus triunfos anteriores, de su gobierno de más de 13 años de duración, que no encuentran algo qué decir y menos qué hacer, distinto a repetir las ofensas que profiere Chávez contra la oposición, para aparecer más comprometidos con el salvador de sus privilegios, en la inútil creencia de que continuarán en el poder. El dogmatismo de algunos y el oportunismo de otros no los deja ver la posibilidad de una alternabilidad constitucional, tal como lo establece la Carta magna.

Los 3 millones de votos que registran las elecciones primarias del 12 de Febrero, revelan que hasta muchos empleados públicos han perdido el miedo a las represalias de un gobierno ya moribundo, y han visto en Capriles Radonsky, después de un Gobernador exitoso en Miranda, un posible Presidente de la República, que habla poco y trabaja mucho, conciliador, dispuesto a gobernar con todos y para todos los venezolanos.

El país democrático busca y requiere una salida constitucional, bien sea Hugo Chávez el candidato del gobierno, o cualquier otro en el caso de que el Presidente no se recupere totalmente o quede imposibilitado de enfrentar una campaña electoral. Y aunque todo buen cristiano desea que Chávez supere el nuevo tumor que le apareció, según sus propias palabras, en el mismo lugar donde le extirparon el anterior, la situación política tiende a complicarse, aún cuando sane definitivamente, porque las secuelas de ese tipo de enfermedad pueden hacer muy factible que tenga que retirarse de la contienda política. A lo que hay que agregar que la escogencia de un candidato que lo supla, crea serias dificultades a la hora de señalarlo con su dedo de gran elector, porque ya han aparecido las tendencias con intereses encontrados, una vinculada a la política de Fidel Castro y su tipo de gobierno, y otra formada por la llamada burguesía endógena, también chavista, pero no fidelista. Incluso, se habla en los círculos políticos relacionados con el gobierno, de una conformada mayoritariamente por dirigentes civiles y otra por militares, todos chavistas pero con objetivos diferentes.

Frente a este difícil momento político para el país, la Alternativa Democrática, después de las elecciones primarias y la obtención de más de 3 millones de votos, no sólo tiene candidato presidencial, sino que también señala un camino estrictamente constitucional. Nadie tiene facultades para escoger atajos al margen de la Carta Magna, que establece los pasos que hay que dar y todos estamos obligados a respetarlos y hacerlos cumplir, sobre todo las Instituciones de la República, como la Asamblea Nacional por ser electa por el pueblo, y en particular, por poseer el monopolio legal de las armas, la Institución Armada. Si se produce una ausencia temporal o permanente del Presidente, la Asamblea Nacional debe encargar del Poder Legislativo al Vicepresidente, hasta que se realicen las próximas elecciones para elegir un nuevo Presidente, y finalice el mandato del actual Jefe de Estado.

LA UNIVERSIDAD VENCERÁ LAS SOMBRAS

Juan Páez Ávila




La multa impuesta por la Sala Electoral del TSJ a los miembros del Consejo Universitario de la UCV, aunque fue suspendida 48 horas después por la Sala Constitucional, para su posterior revisión, no sólo es una injerencia ilegal contra la autonomía universitaria establecida en la Constitución Nacional vigente, sino también un acto de intimidación contra todas las universidades autónomas y un claro indicador de que pueden estar preparando la intervención judicial y definitiva contra la universidad democrática y autónoma. El gobierno tratará de sustituir la intervención policial y militar, por la del Tribunal Supremo de Justicia, para presentar una imagen de la legalidad, pero no podrá engañar a la Venezuela democrática que acompañará en la resistencia que presentará la comunidad universitaria.

La asfixia presupuestaria a las universidades forma parte de la agresión a su condición de centro crítico del pensamiento, donde circulan libremente todas las corrientes o ideologías que el ser humano ha inventado, para tratar no sólo de vivir en libertad, sino también para servir de ejemplo de convivencia democrática, civilizada, que resulta inaceptable para los bárbaros que se han entronizado en el poder. Afortunadamente las universidades no solo forman parte de un pequeño universo de libertades y debates por la consolidación de la democracia, sino que en su seno se reportan diariamente los avances de la ciencia, de la tecnología y de la cultura humanística que caracterizan al primer mundo.

Frente a la exigencia del gobierno ¨revolucionario¨ del Presidente Chávez, de extender el voto a empleados y estudiantes para elegir las autoridades que deben conducir los destinos de nuestras máximas casas de estudio, se levantará la Universidad Democrática, no sólo porque dicho solicitud es ilegal, sino también porque un universo de electores distinto al Claustro Universitario, pueda distorsionar los objetivos de formación científica, tecnológica y humanística de los educandos, propios de toda universidad, a la hora de elegir autoridades.

El objetivo del gobierno no es, desde luego, la transformación de la universidad en un centro superior de la excelencia, y ni siquiera de una mayor democratización de esas casas de estudios, al darle participación a empleados y obreros para elegir autoridades. La Universidad de la excelencia sólo se la puede plantear un gobierno formado por los mejores cerebros políticos del país y de una firme vocación democrática, y no un régimen mayoritariamente dirigido por mediocres, corruptos y de tendencia represiva.



Si el gobierno impone el Reglamento demagógico para darle el voto a todos los estudiantes y empleados, las universidades deben discutir la posibilidad de aceptar el reto y derrotar a los ignaros y oportunistas candidatos de Hugo Chávez en elecciones universales, no sólo porque el autoritarismo y el militarismo son rechazados por la mayoría de la comunidad universitaria, sino también porque ésta puede elegir a los mejores o a las más calificadas autoridades, en sus distintos niveles, desde el Rector hasta los directores de escuelas.

Después de más de más de 47 agresiones a la Universidad Central de Venezuela registran los estudiantes miembros de la Federación de Centros Universitarios (FCU), quienes han presenciado y sufrido directamente el impacto de la violencia que generalmente protagonizan los grupos paramilitares del chavismo, hasta hoy esta vía no les ha permitido someter a las universidades, que siguen siendo centros de discusión y formación crítica del profesorado y en particular del estudiantado, sin descartar el grado de conciencia ciudadana demostrada por empleados y obreros, que si bien tienen objetivos distintos a los del proceso de enseñanza-aprendizaje, han tenido y tienen la oportunidad de compartir sus luchas por sus legítimas reivindicaciones económicas y sociales, con la defensa de las libertades públicas.. La Universidad volverá a vencer las sombras, las amenazas e incluso cualquier tipo de intervención, judicial, policial y militar. La pueden hasta ocupar por la fuerza, mediante maniobras leguleyas, pero no someterán el pensamiento crítico ni las convicciones libertarias, históricas, de la comunidad universitaria.

DE CANDIDATO A PRESIDENTE

Juan Páez Ávila




La histórica manifestación de júbilo y apoyo en las principales avenidas y calles de Caracas al candidato a la Presidencia de la República, Henrique Capriles Radonski, le abre definitivamente el camino hacia la Jefatura del Estado al Gobernador de Miranda, quien promete unir y reconciliar a los venezolanos sin exclusión alguna, como condición para crear un clima de entendimiento que haga posible el progreso y bienestar de la mayoría de la población en los próximos 6 años del mandato constitucional.

Y aunque la camarilla militar y civil que gobierna actualmente niega por todos los medios que controla, que Capriles Radonski pueda cambiar el rumbo político que le ha impuesto Hugo Chávez al país, la carta de presentación ante la nación del candidato de la Alternativa Democrática, no contiene únicamente una promesa, sino también una credencial inobjetable en un ejercicio, de una obra de gobierno en el Estado Miranda, transparente, de progreso e inclusión para beneficio de todos los mirandinos, a pesar de los atropellos del gobierno centralista de Hugo Chávez contra su administración pública.

Así como miles de chavistas no han sido discriminados y menos perseguidos, sino que por lo contrario, se han beneficiado en Miranda de la Administración Capriles, también millones de venezolanos que creyeron en las promesas del Comandante Presidente y que hoy, 14 años después, sólo han recibido limosnas para que se pongan una camisa roja, serán igualmente favorecidos por el programa progresista del gobierno presidido por Henrique Capriles.

Si bien el objetivo fundamental de los venezolanos unidos alrededor de la Alternativa Democrática, es rescatar el Estado de Derecho, es decir, la vigencia de la Constitución Nacional que garantiza las libertades públicas, los derechos individuales y sociales de los ciudadanos, la elección en primarias de Henrique Capriles como el candidato presidencial representa la voluntad de millones de demócratas que confían en su honestidad y capacidad para ser el próximo Presidente de todos los venezolanos.

Y como la historia no se puede cambiar por simples deseos personales o de pequeños grupos, los demócratas debemos entender que llegó la hora de la reconciliación, de la paz y el progreso, que hoy lo representa Capriles una vez ungido Presidente, y que a la mayoría de venezolanos nos corresponde defender y garantizar.

Al ejemplo que Caracas dio le han seguido multitudinarias manifestaciones de apoyo en varios Estados del país, especialmente en aquellos en los que Hugo Chávez había ganado en elecciones anteriores, cuando gozaba de plena salud y recorría las barriadas de las principales ciudades de Venezuela, que por lo que estamos presenciando en la giras de Capriles Radonski, hoy buscan un nuevo camino de independencia, libertad y verdadero protagonismo, que le han negado los actuales gobernantes encabezados por el Comandante Presidente y candidato al continuismo.

Algunos venezolanos que expresaban dudas acerca de la capacidad de Henrique Capriles para trasmitir en mensaje creíble, que emocionara a miles de compatriotas, después de los exitosos recibimientos del candidato de la Unidad, en los otrora baluartes del chavismo, de sus discursos sencillos, claramente entendibles por los hombres y mujeres que en las barriadas representan una importante mayoría, ya manifiestan su convencimiento de que tenemos el candidato que se compromete con soluciones muy concretas para solucionar los problemas sociales y económicos que afectan a millones de personas humildes, a quienes también les toca el corazón, y comparten con él la alegría, la esperanza de futuro cierto y mejor.

A lo anterior hay que agregar que también tiene un discurso para la clase media civil y militar que sufraga `por mandato constitucional, convincente acerca de su preparación, de su conocimientos de los problemas macro, de la asesoría necesaria, científica y técnica para asumir la Presidencia de la República, con claro sentido de la responsabilidad que le exige el momento histórico, para superar la crisis social, económica y política en que el anacrónico estalinismo chavista ha sumido a la nación, y como Jefe de Estado ejercer a plenitud la Comandancia en Jefe de la Fuerza Armada Nacional, tal como lo establece la Carta Magna.

EL CANDIDATO DE LA PAZ




Juan Páez Ávila



El estado de crispación política, de discriminación y de odio entre los venezolanos, impulsado por el lenguaje violento y `procaz de Hugo Chávez, cada vez que se encadena, utilizando abusivamente los medios de comunicación bajo presión y amenaza de sanciones, requiere un cambio en la conducción del país, que desde la jefatura del Estado detenga la ola de violencia, generalmente ejecutada por grupos radicales antidemocráticos armados ilegalmente, y mafias del narcotráfico que compran policías, militares y jueces para delinquir.

El peligro de un posible recrudecimiento de la violencia se ha puesto de manifiesto después de la enfermedad del Presidente Hugo Chávez, porque lo que debería ser una legítima lucha democrática por la sucesión, entre quienes se consideran con credenciales políticas para aspirar a continuar la obra del actual jefe de Estado, se ha convertido en una pelea a cuchillo, que ha llevado a algunos como es el caso del Gobernador de Barinas a plantear públicamente la utilización de la guerra como alternativa para preservar el poder. Otros como el Ministro de la Defensa, General Rangel Silva ha declarado varias veces que la Fuerza Armada Bolivariana, Antiimperialista y sobre todo la Chavista, no reconocerá a otro Comandante en Jefe que a Hugo Chávez, lo cual hay que interpretarlo como una amenaza de golpe de Estado si el Presidente no es reelecto.

Y aunque hasta ahora, a 5 meses de las elecciones para elegir un nuevo Presidente, la guerra de Adam Chávez y el golpe de Estado de Rangel Silva no han pasado de ser simples amenazas, para tratar de intimidar a la población votante, en unas elecciones primarias en las que sufragaron más de 3 millones de venezolanos, fue electo el actual Gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski, candidato a la Presidencia de la República por la Alternativa Democrática, candidato de la paz, levantando las banderas del progreso y de la unidad de todos los ciudadanos .

El respaldo que ha recibido Henrique Capriles a lo largo de todo el país, en visitas casa por casa, son ya una demostración de que los venezolanos queremos vivir en paz, no sólo como condición de vida de una nación civilizada, sino también como única alternativa para reconstruir un país destruido en su infraestructura material y en sus valores éticos, por la violencia utilizada por el gobierno del Presidente Comandante contra la propiedad privada y contra el manejo transparente de los dineros del Fisco Nacional que son de todos los venezolanos, y no de una camarilla gobernante.

La reacción nacional e internacional del mundo democrático contra el terrorismo y el narcotráfico como delitos de lesa humanidad, es una señal de que el ser humano y en particular los gobernantes democráticos, han tomado la decisión de realizar todos los esfuerzos requeridos para frenar las guerras civiles y entre naciones, la producción y el tráfico de drogas. Para combatir estos flagelos del crimen organizado, los venezolanos tenemos la alternativa de elegir a Henrique Capriles Radonski, el 7 de octubre, Presidente de la República para la paz, el progreso y la reconciliación.

Hay que derrotar la mentira, el cinismo de Hugo Chávez y quienes temen perder el poder en las elecciones del 7 de octubre, y acusan a la oposición de estar preparando actos de violencia y hasta un posible golpe de Estado para derrocarlo. Los únicos que dan golpes de Estado son los militares, que como el propio Chávez traicionan el juramento de lealtad y defensa de la Constitución Nacional, y utilizan las armas que les confía la República para tratar de satisfacer sus ambiciones personales. Fue lo que sucedió el 4 de Febrero de 1992, cuyo intento golpista lo derrotó Carlos Andrés Pérez, quien llamó a las Fuerzas Armadas, como Presidente constitucional. a defender las instituciones democráticas. Y en cuanto a los posibles actos de violencia en las calles, los que portan armas ilegales son los grupos irregulares y terroristas del chavismo, conocidos por los desafueros que han cometido contra venezolanos pacíficos y democráticos.